Qué hacer en los Altos Pirineos franceses en verano

En la parte central de los Pirineos el visitante podrá encontrar lugares extraordinarios donde disfrutar del verano a unas temperaturas moderadas.

Los Altos Pirineos es una región en la que la naturaleza es la protagonista indiscutible y donde el macizo de Monte Perdido destaca sobre todas las cosas -por algo es el macizo calcáreo más alto de Europa-. Aquí, el circo de Gavarnie ofrece una ruta interpretativa accesibles para personas con discapacidad física, mental y visual que sube al pico des Tentes y al puerto de Boucharo (en la frontera española). La belleza de este circo radica en las 16 cumbres de más de 3.000 m de altura que lo rodean.

Por su parte, en el macizo de Néouvielle -con un microclima propio- se inauguró el pasado invierno el refugio Orédon a los pies del lago homónimo. Perfecto para aquellos excursionistas que exploran la zona, en verano se puede acceder en coche.

Aquellos que adoren el ciclismo tienen en los Altos Pirineos franceses un lugar ideal para practicar su deporte favorito. Y es que aquí se celebran etapas míticas del Tour de Francia como la del Tourmalet, Luz Ardiden o Hautacam.

Y para descansar del deporte, la localidad de Lourdes cuenta con una "playa interior" en el lago homónimo. Aquí, una piscina flotante ofrece una zona de baño vigilada por socorristas de 11:00 a 19:00 horas, con acceso libre.

Continuando con el agua, Balneá es un complejo de relax con aguas termales de los Pirineos en el corazón del valle de Louron, en Loudenvielle, que acaba de inaugurar Incas. Se trata de complejo al aire libre con espacio disponible para niños de 9 meses a 12 años con vistas a las montañas de los alrededores.