El pueblo que no tiene ni una casa nueva desde el siglo XVII: está considerado como el pueblo más bonito de toda Inglaterra
Pasear por entre las calles de este pueblo es como adentrarse en otra época.

Son muchísimos los pueblos que pueden datar sus orígenes hace más de cuatro o cinco siglos; de hecho, seguramente la gran mayoría de pueblos y ciudades del mundo pueden hacerlo. Pero son muy pocos, por no decir casi ninguno, los que pueden decir que hace más de tres siglos que no se construye ningún edificio nuevo en ellos.

Uno de estos pocos casos lo encontramos en Inglaterra, en la zona del suroeste del país que recibe el nombre de Cotswolds y la cual ha sido denominada como Área de Belleza Natural Destacada (Cotswolds Area of Outstanding Natural Beauty). Estas áreas, con un total de 46 repartidas por Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, son designadas para conservación debido a su significante valor paisajístico.
Un pueblo de cuento
Personaje recurrente en vídeos de Instagram y TikTok debido a su paisaje de postal, el pequeño pueblo de Castle Combe se halla en el condado de Wiltshire, a media hora de las ciudades de Bath y Bristol.
Fundado por los sajones en el siglo VII, estos lo bautizaron con el nombre de Cumbe, que en sajón significa “valle”. Tiempo más tarde, los normandos construyeron en el siglo XII el castillo que da nombre al pueblo, pero que desafortunadamente hoy en día ya no se conserva.

Su extensión se limita, prácticamente, a tan sólo una calle y una pequeña plaza, alrededor de las cuales se erigen sus hermosas casas, ninguna de las cuales fue construida más tarde del siglo XVII, y de cuyas ventanas y balcones acostumbran a colgar macetas con flores de todos los colores.
Uno de sus elementos arquitectónicos más destacados es el antiguo puente de piedra que cruza un riachuelo y da inicio a la calle principal del pueblo. Muy probablemente, este puente te suena porque aparece en casi todas las fotografías y vídeos hechos en Castle Combe.

Siguiendo el trazado de la calle se llega hasta Market Place, el corazón del pueblo y en el centro de la cual se erige Market Cross, un edificio histórico construido en el siglo XIV en forma de glorieta, y el cual se utilizaba para atar los caballos.
A un lado de la plaza está la iglesia de San Andrés, fundada por las familias ricas de la zona en el siglo XIII y en cuya fachada destaca el reloj conocido como Faceless, considerado uno de los relojes funcionales más antiguos del país. Alrededor de la iglesia se extiende el cementerio, con las típicas tumbas antiguas típicas de los pueblos de la campiña inglesa.
Historias de época
Además de varios pubs y pequeños restaurantes, así como algunas posadas y casitas de campo disponibles para los visitantes, en Castle Combe se encuentra el Manor House, un hotel de 5 estrellas (con un restaurante con estrella Michelin). Su edificio es uno de los más antiguos y conocidos del pueblo, pues fue construido hace más de 600 años. Cuenta con un total de 48 habitaciones, y está rodeado por más de 140 hectáreas de jardines, en los que destaca la Secuoya Gigante.
Debido a su aspecto de otra época, el pueblo ha sido escenario en varias producciones cinematográficas, así que si no lo has visto jamás en vídeos de Instagram, seguramente de alguna película que te suena.

Fue en 1967 cuando acogió su primer rodaje, para el musical Doctor Dolittle. Pero seguramente es más conocido por haber aparecido en la película de fantasía estrenada en 2007 Stardust, o la película de Steven Spielberg War Horse, ambientada durante la Primera Guerra Mundial.
Teniendo todo esto en cuenta, no es de extrañar que Castle Combe sea uno de los pueblos más fotografiados de Inglaterra; realmente se lo merece.
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