Proyecto turístico para practicar esquí en la Antártida

Foto: Whit Richardson/Aurora Open/Corbis

Cerca de 6.000 euros cuesta practicar el último lujo deportivo: esquiar en la Antártida. Se trata de una nueva experiencia turística, en un territorio de 13 millones de kilómetros cuadrados que tiene el 70 por ciento de las reservas de agua dulce del planeta. Esquí en los siete continentes se denomina la iniciativa de la firma DAP Antártica.

Los propietarios de esta firma se asesoraron por expertos para determinar el lugar adecuado para esta actividad: el Monte Bowles, en la Isla Livingstone, cerca de la Isla Rey Jorge. La zona posee características especiales: no hay especies protegidas, tiene buenas pendientes para esquiar y fue avalada científicamente.

El alojamiento se realiza en un barco y desde allí los turistas son llevados en helicóptero hasta el sitio donde se esquía. Esto implica un coste de unos 6.000 euros por persona. Incluye transporte aéreo, alimentación y estancia de cuatro días.

Información: www.e-seia.cl