Praga y sus mercados de Navidad, el brillo del cristal de Bohemia 

Los mercadillos navideños impregnan a la capital checa de una pátina especial que no puede disfrutarse en otras épocas del año  

Anna Tomàs
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Foto: SHansche / ISTOCK

Bedřich Smetana, el gran compositor nacido en Bohemia en tiempos del imperio austrohúngaro, se inspiró, para uno de sus más aclamados poemas sinfónicos en el Moldava, el principal río checo, usándolo como argumento para describir y venerar la hermosa naturaleza de la tierra de la que se sentía tan orgulloso. 

Mercado de Navidad en Praga, República Checa
Mercado de Navidad en Praga, República Checa | Cristian Mircea Balate / ISTOCK

Y es esa vía fluvial, el Moldava o Vltava en checo, el que discurre plácidamente bajo los arcos del puente de Carlos (Karlův most), nexo de unión entre la Ciudad Vieja y la Ciudad Pequeña, Malá Strana, asentada en las lomas que ascienden hasta el Castillo de Praga. Un puente de 516 metros, con 3 torres y 30 estatuas situadas a ambos lados que se ha convertido en uno de los símbolos turísticos de la capital checa. 

Mercado de Navidad de la Ciudad Vieja

Precisamente uno de los extremos del puente, el que lleva a la Ciudad Vieja pasando por otro de los grandes atractivos de la ciudad, ‘el reloj astronómico más famoso del mundo’, construido en 1410, desemboca en la plaza de la Ciudad Vieja, Staroměstské náměstí. En esa gran plaza, enmarcado por los hermosos edificios góticos que la circundan se instala, desde finales de noviembre hasta el día de Reyes, el mayor mercadillo de Navidad de Praga, considerado como uno de los más atractivos de Europa. Su centro de atención es el ‘enorme árbol de Navidad iluminado con miles de luces’ y un pesebre con animales de granja.  

Árbol de Navidad y decoraciones al aire libre en Praga
Árbol de Navidad y decoraciones al aire libre en Praga | Cristian Mircea Balate / ISTOCK

Múltiples puestos venden todo tipo de artículos navideños, regalos manufacturados, objetos de delicada porcelana y de cristal de Bohemia, marionetas, muñecos de madera del clásico Cascanueces, junto a tenderetes de comida para degustar salchichas, vino caliente y trdelnik, un dulce tradicional asado a la brasa y aromatizado con canela. También hay un concierto en vivo o representaciones navideñas todas las tardes. 


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El Castillo de Praga                                     

Construido en el siglo IX, es uno de los castillos más grandes del mundo y el monumento más importante de la República Checa. Pese a su nombre, no se trata de un castillo en el sentido tradicional del término, sino de ‘un conjunto de hermosos palacios y edificios conectados por pequeñas y pintorescas callejuelas’, con la Catedral de San Vito y el Callejón del Oro, una callejuela con casitas de colores que fueron tiendas de orfebres y que hoy albergan comercios de artesanía. 

Navidad en Praga
Navidad en Praga | borchee / ISTOCK

Durante la época de Adviento, en la parte trasera de la Catedral, se instala un mercadillo de una veintena de casetas, con un belén, puestos de comida y de vino caliente. 

Entretenimiento familiar

En la Plaza de la República (Náměstí Republiky), a corta distancia andando desde el mercadillo de la Ciudad Vieja,  se instala otro mercado de Navidad, menos visitado por los turistas y que puede calificarse como familiar, ya que dispone de un recinto de exposiciones con una ‘variada programación de entretenimiento para niños’. 

Panorámica navideña

Merece la pena hacer un alto en el recorrido por los mercados para subir a la torre del antiguo ayuntamiento. Desde lo alto se disfruta de una excepcional panorámica de la Plaza de la Ciudad Vieja, con su gran árbol de Navidad, sus casitas de madera y la iluminación que le confiere un carácter único. En resumen, unos días en los que Praga brilla con una luz digna del reflejo de los mejores y más puros cristales de Bohemia.