Posidonia oceánica, una pradera submarina de Ibiza

El secreto de belleza de la isla Pitiusa. 

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Foto: Promotourist

Ibiza enamora a todo aquel que se acerca a conocerla. La isla balear se distingue por su equilibrio perfecto entre arena blanca y aguas transparentes, generosamente bañada por el sol. La estampa de sus coquetas calas enmarcadas por el mar cristalino, además de un capricho geográfico, es obra de una planta endémica del Mediterráneo. La Posidonia oceánica mantiene el paisaje submarino y la diversidad de hábitats de Ibiza, que dan cobijo a cientos de peces y organismos marinos. Las praderas marinas de la Posidonia, nombradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999, se localizan en varios puntos de la isla. Playas como Ses Salines, Es Cavallet o Es Codolar son entornos idílicos preservados frente a la erosión de las olas, ricos ecosistemas favorecidos por la presencia de esta planta oceánica. Estas praderas milenarias forman parte de la directiva europea Hábitat y se pueden encontrar en un número importante de espacios marinos pertenecientes a la Red Natura 2000. Además, Ibiza presume de haber encontrado un ejemplar de Posidonia gigantesco. Fue en el año 2006, entre la zona de Es Freus, Formentera, y Ses Salines, Ibiza, donde se descubrió de manera fortuita una planta de Posidonia de 8 km de largo, uno de los organismos vivos más grandes y longevos del mundo.

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Esta especie endémica contribuye a la acumulación de arena en los fondos marinos favoreciendo la transparencia de las aguas. El intrínseco carácter protector del entorno en el que habita, también aporta otros muchos otros beneficios al entorno, como la absorción de una gran cantidad de CO2 o la filtración de las impurezas del mar. Además, una vez muere, continúa depositándose en las playas conservando de forma natural la arena de las mismas. Por todos estos motivos, la Posidonia se considera un fiable bioindicador de la calidad de las aguas marinas costeras. 

Una Ibiza concienciada y sostenible 

Teniendo en cuenta la suma importancia de la Posidonia dentro del paisajismo y la biodiversidad marina, en el año 2016, el Consell d’Eivissa lanzó la campaña “Navega en verde”, una guía con normas básicas para practicar un fondeo responsable. Las anclas de los barcos son, en gran medida, las causantes de la deforestación y daños en las praderas de Posidonia, por ello, en las Islas Baleares está penado fondear sobre estas localizaciones.

La campaña también incluye una guía que indica dónde se puede fondear con seguridad, instrucciones sobre cómo reservar una boya ecológica e informa sobre los espacios habilitados para verter las aguas de sentina en cada puerto. La guía propone diferentes alternativas como el uso de las boyas ecológicas o los muertos instalados en determinadas zonas habilitadas. Estas prácticas también cuestionan los vertidos que se hacen al mar, ya que modifican las condiciones físicas y químicas del entorno y pueden llegar a alterar el equilibrio orgánico.