¡Hoy es el último día del verano! 10 playas de Asturias para apurar septiembre

Los 345 kilómetros de costa asturiana albergan más de doscientas playas que reciben un mar limpio, cristalino y refrescante, de olas vivas y juguetonas que acarician las arenas y sonorizan el descanso del visitante. Hay playas accesibles y recónditas, urbanas y salvajes, familiares y naturistas. El viajero elige entre tanta diversidad. Esta es una selección de las mejores según su encanto y tipología.

Regina Buitrago
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Foto: ISTOCK

Bella, salvaje y “espiritual”

La salvaje playa del Silencio, o del Gavieiro, lo tiene todo para que su visita sea ansiada: belleza, acceso no demasiado fácil, recogimiento y autenticidad. Forma parte del Paisaje Protegido de la Costa Occidental asturiana y también es ZEPA (Zona de Especial Protección de las Aves) y LIC (Lugar de Interés Comunitario). Se accede a ella tras cruzar el pueblo de Castañeras, a unos 16 kilómetros de la atractiva villa marinera de Cudillero, dejando el coche en un aparcamiento próximo. La playa en sí no es demasiado grande y su suelo está formado en su mayor parte por pequeños cantos rodados, lo que hace recomendable llevar una hamaca si se va a tomar el sol. Pero esta es una playa más espiritual que todo eso. Allí se va a desconectar (no hay servicios de ningún tipo), a meditar, a pasear, a dejarse llevar. Indómita e increíblemente bella, la del Silencio atrapa desde lejos, con marea alta o baja. Los atardeceres y anocheceres vividos en su entorno son, sin duda, inolvidables.

Playa del Silencio. | ISTOCK

Con ambiente de surf

Las playas de Salinas, Rodiles y Anguileiro (Tapia de Casariego), y la de Gijón son los templos para los amantes del surf. Planas y de arenas finas y doradas, cuentan con excelentes servicios, tienen sus propias escuelas y, salvo Rodiles, están conectadas con un núcleo urbano. El espectáculo está servido cuando las olas permiten la práctica del surf. En la primavera y en el verano tienen lugar importantes citas deportivas. Tapia de Casariego celebra en abril su Campeonato Internacional, y en Gijón (mayo, junio y agosto), Salinas (agosto) y Rodiles (septiembre) se celebran otros eventos surfistas. Paralelamente se realizan los surf-show & shop, que cada año congregan a un mayor número de vsitantes, no solo aficionados al surf sino también a lo que se mueve en torno a este mundo, ese ambiente chic propio de esta filosofía de vida. Sobre todo impera en los atardeceres y en las noches alrededor de los chiringuitos y pubs próximos a estos arenales.

Playa de Rodiles. | Javier Delgado Munoz / ALAMY

Las favoritas de los padres

En el poco explorado occidente asturiano hay un buen listado de playas para todo tipo de público. Arenales planos y dorados, perfectos para que familias y grupos de amigos disfruten de la Naturaleza sin peligros en espléndidos entornos costeros. Compartiendo frontera entre Tapia y Castropol, la playa de Peñarronda (Bandera Azul), con su gran roca próxima a la orilla, es perfecta para volar cometas. Muy próxima, la playa de Porcía cuenta con cómodos accesos, zona de pic-nic y chiringuito. A pocos kilómetros del centro urbano, la amplia playa de Navia cuenta con zona de juegos para niños, aparcamiento y quioscos playeros. También en Navia, la muy tranquila playa de Frejulfe (Monumento Natural), forma parte de la Senda Costera de Navia. Otra opción es la recogida playa de Otur (Valdés), con buen acceso desde la carretera.

Playa de Otur. | Rhys Stacker / ALAMY

...y la preferida de los niños

En la rasa costera del concejo de Gozón comparten espacio los impresionantes acantilados de Cabo Peñas (100 metros de altura) y suaves playas de arenas blancas, casi piscinas, como la de Santa Marina en Luanco. Enclavada en esta villa marinera tan chic, este coqueto y familiar arenal es ideal para ir con niños, por su reducido tamaño (280 metros de longitud) y por la mansedad de sus olas. La playa cuenta con todos los servicios y una buena oferta hostelera alrededor, tanto para tomarse una sidra de aperitivo como para almorzar en su restaurante-chiringuito chill out, con espectaculares vistas sobre la playa. Para más belleza, la barroca iglesia de Santa María preside la playa desde el agradable paseo que la abraza en su parte superior, y su Puerto Deportivo refrenda su innegable carácter marinero.

Luanco. | ISTOCK

Chiringuitos de día y de noche

Intrínsecamente ligados a la playa van los chiringuitos. En la señorial villa de Ribadesella se encuentra la playa de Santa Marina, y a pocos metros la inmensa y salvaje playa de Vega. Entre ambas suman cinco chiringuitos, tres en la primera y dos en la segunda. La de Santa Marina cuenta con todos los servicios de un arenal de primera categoría y está bordeada de palacetes de indianos, que comparten su elegante presencia con el bullicio playero. En la playa de Vega, aparte de admirar en visitas guiadas las huellas de dinosaurios jurásicos y recorrer su sistema dunar por pasarelas integradas en el medio costero, se descubre un mineral único en Europa, el espatoflúor, en plena formación. Para reponerse de tanta emoción prehistórica y natural, un aperitivo, un almuerzo o una cena de lujo en la acogedora terraza, con vistas a la playa, del restaurante GüeyuMar, con los manjares marineros de la zona. También en las playas de La Griega, España, Aramar y Barro triunfan los chiringuitos. En el de La Griega se puede almorzar y cenar, pero los aperitivos en la terraza son todo un clásico. Su telón de fondo, con los acantilados visitados por los dinosaurios en el Jurásico, pone el resto. Más hacia el centro-occidente, en Antromero (Gozón), se encuentra el chiringuito de la playa de Aramar, acogedor, con muebles hechos de palets, y una carta elaborada con productos de calidad. Ya en la playa España, en Quintes (Villaviciosa), el chiringuito Ipanema, un sofisticado rincón donde tomarse un cóctel en su terraza y solárium, o disfrutar de música en directo. Y para aperitivos o cenas memorables, en Barro (Llanes), El Xiglu, un chiringuito histórico, con trato familiar y platos exquisitos, sobre la recogida playa de Barro.

Playa de Santa Marina, Ribadesella. | ISTOCK

Maravillas kársticas

Surgidas entre calizas carboníferas, las playas del Oriente de Asturias ofrecen un asombroso modelado kárstico que, al estar en parte anegado por el mar, muestra formaciones marinas como cuevas y arcos pétreos, los sorprendentes bufones (chorros ascendentes de agua vaporizada) y las playas que aparecen como dolinas en las praderías de labranza, compartiendo espacio con la rasa costera.  Dos de estos ejemplos se encuentran en el concejo de Llanes, que cuenta con treinta playas. Son Gulpiyuri (Naves) y el complejo kárstico de Cobijeru (Buelna), Monumento Natural que integra la playa de Cobijeru, ubicada en una depresión, un espectacular puente de piedra, conocido como el salto del caballo, una cueva y un impresionante tramo de acantilado. A ambas se llega tras una caminata por caminos agrícolas. Un consejo: ir temprano o a última hora de la tarde, ya que, por su reducido espacio, enseguida se quedan pequeñas.

Playa de Cobijeru. | Ignacio Perez Bayona / ALAMY

Deportes de playa en Gijón

La playa de San Lorenzo, en Gijón, es la mayor playa urbana de Asturias. Con forma de concha y una longitud de entre 1.550 y 1.800 metros, sus dieciséis accesos en forma de rampas o escaleras, a través de los casi tres kilómetros de su paseo, conocido como El muro de San Lorenzo, facilitan enormemente el acceso a su arena dorada, tanto para los habitantes de esta ciudad como para todos los visitantes. Con una alta ocupación, posee todo tipo de servicios para el disfrute pleno de la jornada: cabina y puestos de salvamento, oficina de Turismo, etcétera. En ella se pueden realizar deportes como voley-playa, surf (es una de las mejores playas de España para ello), windsurf, kayak y fútbol-playa. Paralela al paseo se extiende hacia el oriente del arenal la conocida Senda del Cervigón, que, en sus dos kilómetros de extensión sobre la costa, con espectaculares vistas y muy paseados por todos los gijoneses y visitantes, conduce a otras playas próximas como la del Rinconín o la nudista Peñarrubia. Las otras playas urbanas de la ciudad son la de Poniente y la del Arbeyal. En días de viento, esta última es un lugar perfecto para la práctica de kitesurf.

Playa de San Lorenzo. | Aurelio Florez / ALAMY

Naturistas y con sorpresas

La costa asturiana es una sorpresa continua llena de playas: desiertas, familiares, tranquilas y, para los que eligen la Naturaleza en su estado más salvaje, nudistas. En el concejo de Gozón, cuya costa es Paisaje Protegido, se encuentran las tres playas de la pedanía de Verdicio: la de Tenreru o Verdicio, la de Carniciega y la de Aguilera, esta nudista. El naturismo se practica aquí en el esplendor de este arenal plano, recóndito y algo rocoso al que se accede a pie desde los prados del acantilado o, en marea baja, desde la aledaña playa de Verdicio. Frente a su orilla, el islote Bermeo destaca en el horizonte. Ya en el oriente, formando parte del Paisaje Protegido de la Costa Oriental asturiana, la playa de Torimbia, una referencia del nudismo desde la década de los 60. Ubicada a poco más de ocho kilómetros de Llanes, sus accesos son peatonales por una pista. De presencia imponente, es como una concha lejana de finas arenas blancas y aguas azul verdosas. La playa cuenta con duchas y chiringuito en temporada estival.

Playa de Torimbia. | Maria Galan / ALAMY

La más fotogénica

Recogiendo las aguas del río Cuevas, la playa de Cuevas del Mar, en Nueva de Llanes, ofrece un derroche geomorfológico que la hace ser una de las más fotogénicas del Principado. Una serie de horadaciones en las gigantescas moles kársticas que abrazan sus blancas arenas hacen que la imaginación vuele y cree caprichosas figuras, asemejándolas a animales prehistóricos, cavernas, túneles, cuevas... Perteneciente al Paisaje Protegido de la costa oriental, es igualmente Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Interés Comuinitario (LIC). De fácil acceso en coche, la playa cuenta con todo tipo de equipamientos y puesto de salvamento, aparte de un estupendo chiringuito chill-out, frecuentado tanto de día como en las noches veraniegas. Conectado a través de la senda costera PR.AS-57, este arenal une su atractivo paisajístico a los no menos sorprendentes bufones (columnas de espuma de agua marina a presión que suben a gran altura emitiendo un sonido atemorizante), en este caso, los de Pría, los más cercanos. El espectáculo está servido.

Playa de Cuevas del Mar. | ISTOCK

Tranquilas y (casi) secretas

La Huelga y San Antonio son dos playas tranquilas de las que hay en el concejo de Llanes, ubicadas, por tanto, en el Paisaje Protegido de la Costa Oriental. La Huelga, de fácil acceso rodado, recibe las aguas del río San Cecilio y cuenta con un impresionante islote kárstico en el horizonte, conocido como El castro de las gaviotas. Está próxima a las localidades de Hontoria y Villahormes, con sus bellas casas asturianas, y resulta un reducto de calma marina en un bellísimo y muy cuidado entorno rural. No muy lejos de esta, la playa de San Antonio, próxima a la de Cuevas del Mar (Nueva), por cuya maravillosa senda costera también se llega. Cuenta con acceso a través del pueblo de Picones y, asimismo, de un camino agrícola que pasa ante una casa de labranza con ganado. Tras caminar un buen trecho se llega a esta pequeña playa, casi inaccesible, y, a la vuelta, de frente, los Picos de Europa, y, entre ellos, la visión majestuosa del Naranjo de Bulnes.

La Huelga | Sebastian Wasek / ALAMY

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