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La playa donde se refugian quienes huyen del calor extremo en Portugal: un arenal kilométrico, con brisa atlántica y temperaturas mucho más suaves que otras playas del sur de Europa

Una playa que dibuja increíbles paisajes naturales, con clima fresco incluso en verano y donde nunca hay sensación de aglomeración: un paraíso.

Playa de Guincho, el secreto más fresco y mejor guardado de Cascais

Playa de Guincho, el secreto más fresco y mejor guardado de Cascais / Istock

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La Praia do Guincho es una de las playas más espectaculares de Portugal. Y, contra todo pronóstico (sobre todo de aquellos que ahora mismo están pensando en un arenal idílico bañado por aguas tranquilas de color azul turquesa), esta es una de las más salvajes y accidentadas de la costa portuguesa donde el viento es el auténtico protagonista. Y eso sí que es una sorpresa. 

Es una de las playas favoritas de los surfistas en Portugal.

Es una de las playas favoritas de los surfistas en Portugal. / Istock

No tiene nada que ver con las playas de arena fina dorada que baña y clima mediterráneo de las costas del Algarve (a pesar de que, geográficamente, es una zona bañada por el Atlántico). Y es que la de Guincho está en el extremo más occidental de toda la península ibérica, situada a solo seis kilómetros de Cascais, esa preciosa ciudad escondida en la puerta de entrada del Parque Natural de Sintra-Cascais

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Adriana Fernández

Si es una de las playas más espectaculares de Portugal es, primero, por su tamaño, que puede superar incluso el kilómetro de longitud cuando la marea está baja; segundo, por su ubicación, completamente abierta al Atlántico; y tercero, por su aspecto salvaje, ya que apenas cuenta con edificaciones cercanas y está rodeada por dunas protegidas

Tiene casi un kilómetro de longitud.

Tiene casi un kilómetro de longitud. / Istock

Paraíso de surfistas

Si le preguntas a un local por la característica más relevante de la playa de Guincho te dirá otra cosa: el viento. Y es que la brisa atlántica que corre a este lado de Portugal llega a convertirse en viernes fuertes, lo que ha hecho que la fama de este arenal crezca entre los amantes del kitesurf, el windsurf y, cómo no, el surf, dado el oleaje que se genera por culpa de esos vientos. 

Con casi un kilómeetro de longitud, es una playa completamente abierta al Atlántico.

Con casi un kilómeetro de longitud, es una playa completamente abierta al Atlántico. / Istock / Robert Chmara

Por eso esta playa está más recomendada para aquellas personas que disfrutan de playas animadas y dinámicas, en las que siempre hay gente haciendo deporte y donde lo raro es estar simplemente tumbado en la arena tomando el sol. Aunque, por supuesto, también se puede hacer, siempre que el viento lo permita, porque las temperaturas, además, son mucho más suaves que en el interior de Portugal. Lo que no suele haber es aglomeración de sombrillas y toallas, y eso nos gusta. 

Viento fuerte, clima templado

El océano Atlántico es el que marca la pauta, y el responsable directo del fuerte oleaje que suele acompañar el baño en esta playa. Pero también lo es de la agradable temperatura que suele ofrecer en verano, cuando las temperaturas máximas rondan entre los 24 y los 28ºC, a pesar de que en el interior del país se pueden alcanzar tranquilamente los 35ºC. 

El fuerte oleaje suele ser protagonista.

El fuerte oleaje suele ser protagonista. / Istock

Si a eso le añades que durante las noches la media ronda entre los 17 y unos 20ºC, y la sensación térmica, más fresca y agradable gracias al viento, no es de extrañar que la costa de Cascais se haya convertido en uno de los mejores refugios contra el calor extremo

El paisaje, el otro gran protagonista

Muy cerca de esta preciosa playa se encuentra la Duna da Cresmina, un paisaje natural de lo más fotogénico y atravesado por pasarelas de madera; es una de las estampas más reconocibles del lugar. La Fortaleza do Guincho es otro de los lugares imprescindibles, un antiguo fuerte (hoy convertido en hotel cuyo restaurante está galardonado con una Estrella Michelin). 

Un paisaje natural de lo más fotogénico

Un paisaje natural de lo más fotogénico / Istock

¡Y el Cabo de la Roca, el punto más occidental de toda Europa continental, al que se llega en apenas unos minutos en coche desde la playa. Ir al atardecer en busca de sus puestas de sol es uno de los mejores planes.