Planeando el próximo verano: agroturismo en Ibiza

Ibiza es tranquila y serena en su parte más oriental, en Santa Eulària des Riu, repleta de fincas agrarias que ofrecen alojamiento a esos huéspedes que quieren sentir y vivir la isla de una forma diferente.

Silvia Roba
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Foto: Jose A. Porras

Es un mundo aparte, la isla bonita, lugar soñado hace años por comunidades de hippies, creadores y artesanos, y hoy por amantes de la música electrónica dispuestos a vivir cada año el mejor de los veranos. Pero existe una Ibiza diferente, que si madruga es para ver la salida del Sol con calma y si trasnocha es después de haber dado un largo paseo por esos caminos rurales que comunican los pueblos de su interior. Hay hoteles entregados a la fiesta, pero hay otros muchos que encuentran acomodo en antiguas explotaciones agrarias que ofrecen a sus huéspedes la posibilidad de sentirse como un habitante más.

D.R

Pero no uno ocasional. Es el caso de Atzaró, finca familiar con más de cien años de historia, en la parte noreste de la isla, reconvertida en un alojamiento con mucho encanto. Como muestra, sus habitaciones, con paredes encaladas, techos de sabina, camas con dosel y suelo de terracota. Huele a romero en el jardín, presidido por una piscina rodeada de naranjos y palmeras. Es ahí donde se ubica el Spa, que cuenta con un templo para hacer yoga y un pabellón acristalado para disfrutar, tal vez, de un masaje tailandés. A la hora de la cena, dos opciones: el restaurante La Veranda, de cocina mediterránea, o The Orange Tree, muy romántico, ideal para parejas.

Can Cosmi - Es Nuvells | Carmen Boix

Punto de encuentro habitual de artistas e intelectuales, con un estilo de vida abierto y cosmopolita, Santa Eulària des Riu, donde nos encontramos, es uno de esos rincones por los que apetece mucho perderse en esta época del año. Situado en la parte oriental, es el segundo municipio ibicenco por extensión, en el que abundan este tipo de alojamientos tan ligados a la naturaleza. A los pies del Puig d’Atzaró abre sus puertas Agroturisme Xarc, una finca de principios del siglo XX escondida entre almendros, higueras, olivos... Cuenta con nueve habitaciones y una suite, decoradas todas con vigas de madera en los techos. Aquí todo el mundo viene a descansar, pero también a realizar rutas por los senderos de los alrededores a pie o en bicicleta, que el hotel proporciona sin coste adicional. Rumbo a la parroquia de Sant Carles de Peralta, donde tiene lugar todos los sábados el célebre mercadillo de Las Dalias, merece la pena hacer un alto en el camino.

CARREtEra Sant Joan, km 15 | Jose A. Porras

A menos de cinco minutos en coche de las playas y calas más famosas de Santa Eulària (Aigues Blanques, Cala Boix, Es Figueral), Can Talaias es todo un descubrimiento. Esa es la sensación que tuvieron sus primeros propietarios, un actor inglés y su esposa, que convirtieron esta finca, entre algarrobos y un campo de trigo, en su particular paraíso. Conservaron, eso sí, el estilo ibicenco del edifico principal, con gruesos muros y bordes suavemente redondeados, e incluyeron algún que otro capricho, como los suelos de madera oscura, las ventanas en forma de arco y chimeneas. Hoy sus descendientes cuidan con mimo cada detalle. Las habitaciones y suites miran a su precioso jardín, el orgullo de la casa, repleto de adelfas. También en Sant Carles, en lo alto de una colina, con vistas a la montaña, el mar y la isla de Formentera, Es Mirador de Can Prats es puro sosiego. ¡El mejor lugar para descubrir la vida de campo en Ibiza! En la finca hay una huerta ecológica que abastece la despensa de la casa, famosa por sus desayunos, con frutas (higos, cerezas, plátanos) de sus propios árboles y aceite de sus olivos milenarios.

Carretera Cala Llonga, km 7,6 | D.R.

Seiscientos olivos producen aceite de oliva virgen extra ecológico en la finca payesa del siglo XVII de Can Domo, en la cima de una colina entre Roca Llisa y Cala Llonga. Las habitaciones, ocho en total, se reparten entre la casa principal y los antiguos corrales. Todas son diferentes. Una de ellas, en forma de domo, es un viejo pajar, hoy transformado en suite chill out. La propietaria, Alexandra, es decoradora y ha elegido cada mueble, objeto y tejido con mucho cariño para crear una acogedora atmósfera en tonos pastel. El patio central invita a relajarse en la piscina, a tomar un cóctel en el bar y a disfrutar de una comida en el restaurante, dirigido por el chef Pau Barba. Ofrece una cocina mediterránea con productos de alta calidad. Pescado salvaje, marisco y carnes componen su carta, aderezada siempre con vegetales y hierbas aromáticas de su huerto ecológico. Los vinos son protagonistas en el gastrobar de Can Pere, finca de estilo colonial del siglo XIX elevada sobre una colina y rodeada de valles y bosques de pino mediterráneo. Cuenta con Spa, piscina, salón con chimenea y amplias zonas ajardinadas que garantizan el relax total.

Apartado 244, Sant Carles de Peralta | Carmen Boix

A 12 km de la ciudad de Ibiza, sin abandonar el municipio de Santa Eulària, Can Toni Xumeu es un ejemplo de agroturismo perfecto, con más de 160.000 m2 de terreno agrícola y bosque de pinos, corrales para el ganado, huerta con una noria de estilo árabe y un estanque para su riego. De 1859 es la casa payesa que alberga sus cinco habitaciones, suites y junior suites, blancas blanquísimas, con techos de madera de sabina, paredes amplias para no dejar entrar el calor y terraza. Su restaurante, La Era, se rige por el lema from farm to table (de la huerta a la mesa), que hace realidad el chef Samuel G. Galdón con los productos naturales que brinda la finca.