No te pierdas la floración de los cerezos en La Vall de Laguar

Demuestra que estás en forma y aprovecha la mejor época del año para hacer una ruta por este rincón de la provincia de Alicante, considerado la Catedral del senderismo y uno de los lugares más impresionantes para ver el espectáculo de los cerezos en flor.

Jose Miguel Barrantes
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Foto: Ayuntamiento de La Vall de Laguar

Nos encontramos en la comarca Marina Alta, al norte de la provincia de Alicante y a escasos veinte kilómetros del mar y de la turística Denia. En este marco y en la parte occidental de la comarca, el municipio de La Vall de Laguar es un pequeño territorio poco poblado que, sin embargo, esconde un entorno repleto de lugares maravillosos. 

Ayuntamiento de Vall de Laguart

Un espacio delimitado por dos sierras que determinan un microclima algo más húmedo, rodeadas por otras áreas marcadas por un clima mediterráneo seco; este microclima y la presencia de numerosas fuentes y riachuelos, acompañarán a quien descubra esta hermosa zona de montaña media en la que abundan los barrancos y las cuevas (la propia toponimia del municipio deriva de esta última palabra). 

Paisaje de almendros y cerezos

Mirifada / ISTOCK

Los campos de cultivo, a menudo situados en bancales, se entremezclan, a una altitud media de 500 metros, con un paisaje de escarpados barrancos, cobijando en estas tierras árboles frutales como el almendro y, sobre todo, el cerezo, creando ambos un espectáculo visual de enorme belleza desde el inicio de la floración (febrero para el caso del almendro y algo más tarde, en marzo, para el cerezo).

Cerezas de la Montaña de Alicante

El más popular de ellos, por el número de ejemplares, el del cerezo, permite disfrutar en La Vall de Laguar, durante el mes de marzo y en los comienzos de la primavera, de un panorama de tonalidades blancas y rosas que, junto con sus municipios vecinos de Vall de Gallinera y Vall de Ebo, forman el núcleo de producción de la cereza con Denominación de Origen de la Montaña de Alicante, con entre dos y cuatro millones de kilos de producción por temporada.

El Barranco del Infierno, la catedral del senderismo

Ayuntamiento de La Vall de Laguart

Deleitarse con la escena de la floración de los cerezos en La Vall de Laguar significa además contemplar y discurrir por magníficos parajes, como es el caso de los formados por un asombroso desfiladero cuya presencia supone el acicate perfecto para realizar una de las rutas de senderismo más exigentes de la península ibérica.

Si además del atractivo de dejarse seducir por la atmósfera de los cerezos en flor nos atrevemos con esta ruta considerada la Catedral del senderismo, nos sorprenderemos por la belleza de un sendero circular de catorce kilómetros, el PR-V 147, que atraviesa el desafiante Barranco del Infierno y nos conduce por una interminable y zigzagueante escalinata de origen morisco, muy bien conservada, de más de 6000 escalones. 

Ayuntamiento de La Vall de Laguar

La ruta comienza en la localidad de Fleix, en la que es posible estacionar los vehículos en un aparcamiento gratuito. No demasiado lejos del pueblo y tras dejar atrás un antiguo lavadero y una fuente, se llega a un curioso y sorprendente agujero horadado en la roca, el Forat de la Juvea, que da paso al barranco por el que discurre el río Girona y desde el que podremos divisar el comienzo de los escalones y unas espléndidas vistas.

Una vez el camino avanza hasta el mismo cauce del río es posible tomar un desvío de la ruta circular propiamente dicha, conduciéndonos hasta la curiosa presa d’Isbert, ya en desuso pero que supone una peculiar construcción encajonada en un estrechamiento del barranco dando lugar a una imagen espectacular.

Ayuntamiento de La Vall de Laguar

De vuelta en la ruta principal y siguiendo el camino señalizado se llega hasta un conjunto de casas abandonadas llamado Juvees d’Enmig, antiguas cabañas que servían para el almacenamiento de las cosechas y que toman su nombre de la «jovada», antigua medida de superficie agrícola con origen en Mallorca.

Tras superar este punto y alcanzar más adelante la Font de Reinós, a partir de este punto se encuentran los cañones más impresionantes, con paredes prácticamente verticales, en lo que constituye el corazón del Barranco del Infierno.

AlbertoLoyo / ISTOCK

Tras superarlo, el camino discurre serpenteante entre fuertes subidas y bajadas, en dirección al núcleo de población de Benimaurell, pudiendo atisbar el mar a lo lejos desde algún punto elevado del recorrido. Benimaurell es la más alta de las localidades del municipio y cuenta con unas estupendas vistas, por lo que es el lugar perfecto para descansar antes de afrontar el último tramo, que nos conduce de nuevo a nuestro punto de partida, Fleix.