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El paseo marítimo más cinematográfico del mundo recorre la Costa Azul: una pasarela de lujo rodeada de hoteles históricos, alfombras rojas y las aguas turquesas que definieron el glamour europeo

Y pensar que este lugar de elegancia y glamour, en el pasado no era más que un sendero de pescadores…

Solo tiene tres kilómetros, pero es uno de los lugares más glamurosos del mundo.

Solo tiene tres kilómetros, pero es uno de los lugares más glamurosos del mundo. / Istock

Solo mide tres kilómetros, distancia más que suficiente para hacer de este paseo marítimo uno de los lugares más glamurosos del mundo. Lo más curioso, sin embargo, es que en el orígen no era más que un pequeño sendero de costa transitado por campesinos y peregrinos en un pueblo marinero del sur de Francia. Hasta que llegó el siglo XIX. Ahí comienza la verdadera historia del Promenade de la Croisette

Esto es Cannes.

Esto es Cannes. / Istock / Manjik

Conocido simplemente como La Croisette, seguro que mucha gente ya sabe que estamos hablamos del famoso y mítico paseo marítimo de Cannes. Ese lugar, por el que hoy se pasean las estrellas más famosas del cine internacional, fue descubierto por la aristocracia europea, que acudía hasta este rincón privilegiado de la Costa Azul en busca de clima templado y aguas tranquilas. Y lo encontró. 

El paseo marítimo más largo de Europa está en España: tiene más de 26 kilómetros y recorre una de las islas más volcánicas del continente

Adriana Fernández

Su historia comienza en el siglo XIX

El proyecto de La Croisette arrancó en 1850 con la construcción de un paseo junto al mar para unir el centro de Cannes con el barrio de La Croisette. De ese modo, no solo se facilitaba el tráfico de vehículos sino que, de paso, se ofrecía un elegante paseo marítimo a sus ilustres veraneantes. 

Su construcción arrancó en 1850.

Su construcción arrancó en 1850. / Istock / neirfy@

Todavía pasarían unos cuantos años hasta su inauguración oficial, que tuvo lugar en 1863. Lo curioso es que, por aquel entonces, este paseo marítimo se conocía como el Boulevard de l’Impératrice, en honor a la emperatriz Eugenia, la esposa de Napoleón III. 

Fue en 1871 cuando el bulevar adquirió su nombre actual, La Croisette, ahora sí, en honor al histórico barrio que años más tarde se convertiría en el símbolo del lujo y la alta sociedad del sur de Francia que es hoy. 

A pesar de lujo, Cannes mantiene el encanto de las ciudades antiguas.

A pesar de lujo, Cannes mantiene el encanto de las ciudades antiguas. / Istock / Holger Mette

Hoteles de lujo y playas icónicas

La Costa Azul no se entendería hoy sin el brillo de La Croisette. Sus tres kilómetros de paseo marítimo están salpicados de hoteles legendarios y boutiques exclusivas, a un lado, y restaurantes de fama internacional y playas icónicas al otro. Por eso es uno de los rincones más fastuosos del sur de Francia, y el favorito de las grandes fortunas. 

La ciudad de los hoteles de lujo a la orilla del mar.

La ciudad de los hoteles de lujo a la orilla del mar. / Istock / marat yakhin

Aunque si por algo es conocido hoy en día este lugar es por ser el punto de encuentro del cine internacional una vez al año con la celebración del Festival de Cine de Cannes: esa cita que extiende la alfombra roja a las puertas del Palacio de Festivales desde 1946 (en el origen el palacio de festivales era todavía el Casino municipal). 

Ninguna otra ciudad brilla como Cannes.

Ninguna otra ciudad brilla como Cannes. / Istock / Manjik

Cuando se quita la alfombra y los flashes de las cámaras se apagan, el brillo de La Croisette, sin embargo, se mantiene intacto. Y el paisaje que dibuja la costa a este lado del Mediterráneo, es la culpable: de fondo, las vistas de la bahía de Cannes, las islas Lérins y el macizo del Esterel. 

Durante todo el año, el paseo marítimo de Cannes es pura elegancia, estéticamente atemporal, pero con una vibrante modernidad que, sin quererlo, te lleva de vuelta al pasado, a aquellos orígenes del siglo XIX cuando todo esto no era más que un pueblo bonito a orillas del mar. En el fondo, Cannes sigue siendo eso. Pero mucho más caro.