Un paseo por Eureka, la zona más bonita y desconocida de California

Partimos desde la bahía de Humboldt para conocer este pedazo de los Estados Unidos.

Una desconocida costa de California que te enamorará.
Una desconocida costa de California que te enamorará. / Istock / tobiasjo

Al norte del famoso estado de California encontramos uno de los secretos mejor guardados de la costa oeste meridional de los Estados Unidos. La costa de Eureka, con la bahía de Humboldt como epicentro, nos muestra una cara desconocida e insospechada de esta parte del país y nos invita a descubrir su fusión de naturaleza y cultura.

Un puerto marítimo victoriano

Entre San Francisco y Portland existe una ciudad portuaria poco conocida fuera de las fronteras de Estados Unidos. Se trata de Eureka, la población más grande entre estas dos grandes urbes de la costa oeste del país, a pesar de su reducido tamaño en comparación con ellas, que da nombre a una franja litoral peculiar.

Redacción Viajar

Eureka destaca principalmente por su casco histórico victoriano restaurado, con un gran número de residencias de esta época que crean un paisaje urbano encantador. En este sentido, la Mansión Carson, una construcción de cuento, es su mayor exponente, y refleja los años más prósperos de la zona.

Panorámica de la ciudad de Eureka, en California.

Panorámica de la ciudad de Eureka, en California.

/ Istock / MattGush

Fundada a mediados del siglo XIX, Eureka es una vibrante ciudad cultural, conocida por su actividad artesanal y por su skyline costero que se extiende a lo largo de la bahía de Humboldt y llega hasta la bahía de Arcata. Las largas barreras naturales que protegen la bahía, con espacios icónicos como las dunas de Samoa, en su misma bocana, crean un espacio de gran belleza; un espacio que puede ser recorrido mediante pequeños cruceros, con el ejemplo del mítico barco a motor Madaket, de 1910, que forma parte del patrimonio marítimo de la bahía de Humboldt al igual que los miles de objetos que pueden ser admirados en el museo local dedicado a esta temática.

La Mansión Carson es uno de los grandes iconos arquitectónicos del país.

La Mansión Carson es uno de los grandes iconos arquitectónicos del país.

/ Istock / LordRunar

Pero el fuerte carácter marítimo de la ciudad de Eureka y el gran valor de la bahía no es lo único que nos depara este tramo costero. En efecto, si giramos nuestra atención hacia el interior descubriremos que la población cuenta con un telón de fondo excepcional, una enorme masa boscosa que es uno de los mayores reductos de secuoyas de todo Estados Unidos.

Bajo la sombra de los árboles más grandes de la Tierra

Estamos en el norte del estado de California, en una zona de clima templado donde las corrientes frías han propiciado una cultura del marisqueo. Al contrario de lo que podríamos esperar en estas latitudes y de la típica imagen que tenemos de otras partes californianas, aquí no vamos a encontrar cálidas playas y todo lo que ello lleva aparejado. Lo que sí que vamos a encontrar son hermosos paisajes frente al océano y una combinación de costa y densos bosques.

Los bosques: otro de los puntos de interés de la zona.

Los bosques: otro de los puntos de interés de la zona.

/ Istock / welcomia

Estos bosques, que explican la fuerte tradición maderera de la zona, son la gran atracción frente a la bahía de Humboldt. Según nos dirigimos hacia el interior veremos cómo nos vamos adentrando en la Reserva Forestal Headwaters, un espacio protegido desde finales del siglo XX que es todo un ejemplo de conservación natural en Estados Unidos, especialmente en lo que se refiere a uno de los últimos ecosistemas de bosque de secuoyas antiguas.

Los mayores árboles del planeta son, sin lugar a dudas, los grandes protagonistas de la reserva, en la que conviven secuoyas de nueva generación con reductos de ejemplares antiguos que permanecen intactos, como ocurre en la cabecera del río South Fork Elk y en Salmon Creek. Quizás los senderos más populares para observar a estos gigantes sean los de South Side, Salmon Pass o el de Elk River. Joyas naturales que se han salvado a pesar de los intentos de la antigua industria maderera de la zona por explotar estos bosques, como demuestra el asentamiento de Falk, el antiguo pueblo fantasma demolido a finales de los años 70 y del que aún quedan restos que han sido reconvertidos en el Centro Educativo Headwaters.

Síguele la pista

  • Lo último