Un parque temático a 80 metros bajo tierra

Se llama Salina Turda y es un viaje a las entrañas de la tierra a través de una noria, un lago de sal navegable e, incluso, un museo.

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Foto: coldsnowstorm / ISTOCK

En Transilvania, en la ciudad rumana de Turda, se ubica la salina homónima que ha sido explotada durante siglos. Abierta por el Imperio Romano en el año 1075, estuvo en funcionamiento ininterrumpidamente hasta 1932. Tras su cierre como minas de sal, funcionaron como refugio antiaéreo e, incluso, albergó una tienda de queso desde 1992. Cerrado de nuevo en 2008, el complejo fue renovado y reabierto en enero de 2010, cuando se convirtió en uno de los destinos turísticos por excelencia de Transilvania, con permiso del conde Drácula.

La Salina Turda está compuesta por varios espacios. Así, cuenta con un spa y centro de haloterapia, un teatro donde se dan conciertos, una noria, un minigolf y hasta una bolera, un pequeño campo de golf de césped artificial y uno de bádminton. Pero sin duda, lo que más llama la atención es el lago salino navegable en románticas barcas de madera.

Exterior de Salina Turda. | Aivita / ISTOCK

En cuanto a las galerías de explotación de la mina, por supuesto, son visitables. Así, a la Salina Turda, con una temperatura constante de entre 10 y 12 ºC, se accede a través de la galería Franz Josef, excavada entre 1853 y 1871 y con una longitud de 917 metros. Es a partir de esta galería desde donde se accede al resto de las salas visitables, como la Sala Crivac, donde se puede ver un cabestrante de eje vertical impulsado por caballos que transportaba la sal desde la mina Rudolf hasta la Sala de Extracción. Este cabestrante data de finales del siglo XIX y es, probablemente, el único en toda Europa de esa época que aún se encuentra en su ubicación original.

En la Sala de Extracción, por su parte, se ve puede ver pozo y la maquinaria original por el que se sacaba la sal de forma vertical al exterior. También llama la atención el Hall de los Ecos donde los llamados balcones de Josef ofrecen una panorámica increíble de los 87 metros de profundidad y 67 metros de diámetro del cono de la mina.

Interior de Salina Turda. | coldsnowstorm / ISTOCK

Las minas Rudolf, Teresa y Antón también son visitables y es aquí donde se encuentran las llamativas atracciones. Así es la mina Teresa la acoge el lago de sal y sus barcas, mientras que en la mina Rudolf se ubica la noria, la bolera, el teatro y otras áreas de juegos.

En cuanto a las tarifas, varían en función de lo que se quiera visitar. La entrada general a la mina cuenta 6,45€ (30 lei) aunque no da derecho al uso de las atracciones ni el acceso al spa, que tiene tarifas a parte.