
De las ciudades vertiginosas a la calma de las islas paradisiacas: el país asiático que lo tiene todo / Unsplash / Robin Noguier
Uno de los países más completos de Asia: templos dorados, selvas con lagos turquesa y playas entre acantilados
En el Sudeste Asiático, Tailandia representa un viaje para todo tipo de viajero: desde los templos de Bangkok hasta las ruinas de Ayutthaya y Sukhothai, pasando por la cultura Lanna de Chiang Mai, la selva de Khao Sok y las playas de Krabi y Phuket.
Tailandia parece moverse a dos velocidades, como si se tratara de dos pequeñas civilizaciones encajadas en un solo país. En Bangkok te espera un mundo de bocinazos, mercados, puestos de comida y trenes elevados. Más allá de la urbe, los templos, las antiguas capitales y las montañas del norte obligan a caminar más despacio. Viajar a Tailandia permite reunir ambos ritmos en un mismo recorrido y terminar junto al mar, eligiendo entre los acantilados del mar de Andamán y las islas del golfo de Tailandia.

Lo fascinante de Tailandia es la mezcla de culturas que se vive en su territorio / Unsplash / Bharath Mohan
Dónde está Tailandia y qué regiones puede incluir un viaje al país
Tailandia ocupa el centro del Sudeste Asiático, entre Myanmar, Laos, Camboya y Malasia. Su territorio reúne las montañas del norte, la llanura central atravesada por el río Chao Phraya y una estrecha península con costas abiertas a dos mares: el de Andamán, al oeste, y el golfo de Tailandia, al este.
Estas diferencias geográficas permiten construir recorridos muy distintos. Bangkok suele funcionar como punto de entrada; Ayutthaya y Sukhothai explican el pasado del antiguo reino de Siam; Chiang Mai y Chiang Rai conducen hacia la cultura Lanna y el Triángulo de Oro. En el sur, parques nacionales como Khao Sok pueden combinarse con las playas de Krabi, Phuket, Koh Samui o Koh Tao.

¿Quieres viajar a Tailandia? Pide presupuesto sin compromiso / Club VIAJAR by PANGEA
Qué ver en Tailandia: Bangkok, Chiang Mai, Khao Sok y las islas del sur
Bangkok ofrece la primera medida de la intensidad del país. El Gran Palacio, el Buda de Esmeralda, Wat Pho y Wat Arun concentran algunas de sus visitas esenciales, mientras que Chinatown, los puestos callejeros y los canales del río Chao Phraya muestran una ciudad más cotidiana. Al anochecer, el mirador del Mahanakhon permite contemplar cómo las luces ordenan momentáneamente su perfil urbano.

El templo Wat Pho, en Bangkok / Unsplash / Alejandro Cartagena
Fuera de la capital, Ayutthaya y Sukhothai conservan las ruinas de las antiguas capitales del reino de Siam, con templos, estupas y grandes imágenes de Buda. Más al norte, Chiang Mai reúne la herencia de la cultura Lanna dentro de sus murallas y en el templo de Doi Suthep; Chiang Rai añade construcciones contemporáneas como el Templo Blanco y el Templo Azul, antes de alcanzar el Triángulo de Oro.
El sur permite combinar la selva y el lago Cheow Lan del Parque Nacional de Khao Sok con las playas de Tailandia. Krabi y Railay están rodeadas por formaciones calizas; Phuket suma el casco histórico de Phuket Town; y Koh Samui funciona como punto de partida para visitar Koh Phangan y los fondos marinos de Koh Tao.

Las playas de Tailandia son un paraíso marino / Unsplash / Denys Nevozhai
Qué comer en Tailandia: pad thai, fideos de todas las texturas y sabores exóticos
La gastronomía tailandesa cambia casi tanto como el paisaje. En Bangkok, los mercados y puestos callejeros sirven pad thai, curris, brochetas y sopas preparadas al momento; en Chiang Mai, el plato imprescindible es el khao soi, una sopa de fideos con curry y leche de coco rematada con fideos crujientes. Comer en mercados nocturnos y pequeños restaurantes permite reconocer el equilibrio entre sabores picantes, ácidos, dulces y salados que sostiene buena parte de la cocina del país.

El templo Wat Chedi Liam, cerca de Chiang Mai / Unsplash / Mathew Schwartz
Qué cuentan Ayutthaya, Sukhothai y Chiang Mai sobre la historia de Tailandia
Antes de Bangkok, el reino de Siam tuvo otras capitales. Sukhothai fue la capital del primer reino siamés durante los siglos XIII y XIV, y su parque histórico conserva estanques, estupas y grandes imágenes de Buda integradas en un paisaje abierto. Sus monumentos permiten reconocer los comienzos de un lenguaje arquitectónico propiamente tailandés.
La antigua Ayutthaya, fundada en 1350, llegó a convertirse en una gran capital comercial y diplomática conectada con el mar a través de tres ríos. Entre sus ruinas aparecen torres, monasterios y templos como Wat Mahathat, donde una cabeza de Buda quedó atrapada entre las raíces de un árbol. El conjunto puede recorrerse en bicicleta o en tuk tuk, seleccionando algunas paradas para no convertir la visita en una acumulación de templos.
Más al norte, Chiang Mai fue capital del reino de Lanna y todavía conserva una identidad reconocible en la madera tallada, las cubiertas escalonadas de sus templos, los mercados y su gastronomía. La cultura religiosa continúa formando parte de la vida diaria: las ofrendas matinales a los monjes deben observarse con respeto y sin convertir el ritual en una escenificación turística.

La naturaleza inunda Tailandia / Unsplash / Bradley Prentice
Dónde dormir sobre el agua y caminar entre cascadas en Tailandia
Khao Sok conserva uno de los paisajes naturales más reconocibles del sur tailandés. En el lago Cheow Lan, las montañas de piedra caliza sobresalen entre el agua y la vegetación, mientras que pequeñas embarcaciones comunican senderos, cuevas y alojamientos flotantes. Pasar una noche en una cabaña sobre el lago permite contemplar la bruma entre las paredes rocosas antes de que comiencen las excursiones del día.
El país cuenta con alternativas muy diferentes. Khao Yai combina selva, fauna y cascadas como Haew Suwat, y una visita acompañada por un guía facilita la identificación de sonidos, huellas y movimientos que pasarían inadvertidos. Erawan, al oeste de Bangkok, debe su fama a una sucesión de cascadas y piscinas naturales distribuidas en varios niveles.
Doi Inthanon introduce otro escenario en el norte. El parque alberga el punto más alto de Tailandia y un clima sensiblemente más fresco, además de cascadas, bosques y senderos entre vegetación densa. Incluir uno de estos espacios naturales ayuda a equilibrar una ruta dominada por ciudades y templos sin exigir necesariamente varios días de caminata.

Wat Arun, o el Templo del Amanecer, en Bangkok / Unsplash / Kamil Pietrzak
¿Cuándo viajar a Tailandia y qué costa elegir?
Entre noviembre y febrero suele encontrarse el clima más cómodo para recorrer Tailandia, con temperaturas algo más suaves y menor humedad, aunque también coincide con la temporada de mayor demanda. De marzo a mayo aumenta el calor y entre junio y octubre llegan las lluvias, generalmente en forma de chaparrones intensos. La costa de Andamán suele ofrecer mejores condiciones entre noviembre y abril, mientras que en el golfo de Tailandia las precipitaciones más fuertes se concentran principalmente entre septiembre y diciembre.
No obstante, el calendario cultural también puede decidir el viaje: Songkran se celebra del 13 al 15 de abril y Loy Krathong, acompañado por Yi Peng en Chiang Mai, suele tener lugar en noviembre.

Maya Bay, situada en la isla de Ko Phi Phi Leh, en Tailandia / Unsplash / M O E
Cómo organizar un viaje a Tailandia
Organizar un viaje a Tailandia por cuenta propia exige coordinar vuelos internos, traslados y alojamientos entre regiones muy alejadas, además de decidir cuánto tiempo dedicar a Bangkok, las antiguas capitales, el norte y las playas. A esto se suma un clima que no funciona igual en todo el país: el monzón afecta de forma diferente al mar de Andamán y al golfo de Tailandia, por lo que una mala elección de fechas puede condicionar el final del recorrido.
Club VIAJAR se ha unido con PANGEA para que, partiendo de la inspiración de los expertos de VIAJAR, puedas organizar viajes a tu medida con la atención excepcional de los asesores de PANGEA. Una ruta por Bangkok, Ayutthaya y Chiang Mai puede combinarse con los parques nacionales, el lago Cheow Lan o unos días de playa en Krabi, Phuket o Koh Samui, pero el itinerario final depende solo de ti. A través de la colaboración, los embajadores de PANGEA crearán un recorrido personalizado en función de tus intereses, tu presupuesto y tu disponibilidad.
¿Estás pensando en viajar a Tailandia y quieres vivirlo a tu medida? Entra en PANGEA y haz realidad los viajes que siempre has leído en VIAJAR.

Loha Prasat en el complejo del templo Wat Ratchanatdaram Worawihan, en Bangkok, Tailandia / Unsplash / Alejandro Cartagena
Las noticias con enlaces de compra sugieren de forma objetiva e independiente productos y servicios que pueden ser de interés para los lectores. Cuando el usuario realiza una compra a través de los enlaces específicos que aparecen en esas noticias, Prensa Ibérica percibe una comisión.