Paisajes donde reconciliarse con el mundo: así son los valles de León

Que la naturaleza se esmeró a fondo con León es algo que nadie pone en duda.

Noelia Ferreiro
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Foto: MiniMoon Photo / ISTOCK

Montañas, bosques y glaciares recorren la provincia dotando a este territorio de una variedad natural difícil de superar. No en vano su ecosistema hace gala de una de las mayores concentraciones de Reservas Naturales que existen en toda Europa. Pero más allá de las imponentes cordilleras, algunos de los paisajes más impresionantes de este lugar se encuentran escondidos en los valles, donde el entorno y el hombre forman un enlace perfecto: en ellos, además de belleza, encontramos arquitectura popular, tradiciones auténticas y, sobre todo, un respeto absoluto por el medio. En definitiva, lugares para reconciliarse con el mundo. Como estos:

Valles del Alto Bernesga

Ángel Arredondo Prieto / ISTOCK

Son aquellos que discurren junto al curso alto del río Bernesga. Un territorio que tiene el título de Reserva de la Biosfera y que atesora gran riqueza y biodiversidad puesto que se trata de una zona a caballo entre el clima mediterráneo y el atlántico. Aquí se esconden más de 650 especies de flora, entre las que destacan los robledales, chopos, cauces, hayedos… Sobre sus macizos sobrevuelan el águila real y el halcón peregrino, junto con especies de aves que están en peligro de extinción como el milano real o el alimoche. Y entre los bosques, si hay suerte, se puede contemplar al rebeco y al lobo ibérico. Más allá de la naturaleza, con numerosas rutas para descubrirla a pie o en bicicleta, este valle tiene una peculiaridad: aquí se encuentran los mejores secaderos de cecina.

Valle de Sajambre

Ángel Arredondo Prieto / ISTOCK

Desde su punto más alto, en la Peña Santa de Castilla, hasta su parte más baja, en el Desfiladero de los Bellos, unos paisajes de ensueño se suceden en este singular valle: cumbres con mantos de nieve, oscuros bosques de robles y hayas, extensos prados… La Senda del Arcediano, el camino construido por los romanos para unir León con Asturias, es una de las múltiples rutas de senderismo por sus bellos parajes cuajados de iglesias, molinos y miradores, así como de hórreos tradicionales que son uno de sus rasgos típicos. En la Escuela Museo de Soto de Sajambre sorprenden curiosas reliquias como un disco de Newton, un gramófono Brown, un telégrafo Morse… Artilugios que fueron toda una innovación para la época.

Valle de Valdeón

Alfonso Fernández Gómez / ISTOCK

El lugar ideal para disfrutar de las mejores vistas de los Picos de Europa, especialmente desde los excepcionales miradores de Tombo y Piedrashitas. También aquí se encuentra una de las rutas de montaña más impresionantes de Europa: la famosa Ruta del Cares, conocida como la “Garganta Divina”, que atraviesa el desfiladero que sigue el río del mismo nombre en un sendero tallado en la roca y al paso de lagunas cristalinas. Es una de las múltiples posibilidades de senderismo para descubrir los famosos hórreos del valle y el sabroso queso azul de Valdeón, que cuenta con Denominación de Origen.

Valle del Silencio

Cavan Images / ISTOCK

El río Oza serpentea a lo largo de este valle angosto y sinuoso, entre las faldas de los montes Aquilanos, donde apreciar la magia del bosque junto a unos pueblos aislados que esconden sorprendentes joyas. En la iglesia mozárabe de Santiago de Peñalba pervive la huella de aquellos ermitaños que buscaron en estos parajes el lugar para cultivar su santidad. Y en la Cueva de San Genadio, a la que se llega por un bello camino, se guarda aquella tierra extraída de su interior en el pasado, en la creencia de que aliviaba dolencias y males.

Valle de Laciana

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Conocida también con el sugerente nombre de Valle de la Libertad, esta reserva está formada por zonas de alta montaña salpicadas de robledales y castaños, que se alternan de manera intermitente con praderas y pastizales. Se trata además de un territorio minero, que fue especialmente importante por sus vetas de carbón. Aquí los amantes de la fauna encontrarán el edén puesto que el lugar ha registrado la mayor población tanto del urogallo como del muy solicitado oso pardo. El bosque de tejos de Rioscuro y el Aula Geológica (creada por ex mineros) son dos visitas imprescindibles.

Valles de Omaña y Luna

Turismo Castilla y León

Los ríos Luna y Omaña son reconocidos en la provincia por sus sabrosas truchas, además de por su bella imagen con las aguas de color esmeralda. Para apreciarlas en amplitud, las mejores vistas son las que se vierten desde el Cueto de Rosales, el punto más elevado de la zona, que asciende a 1.550 metros. Aquí se observa una panorámica espectacular de ambos valles, donde la fauna campa a sus anchas. Especialmente especies tan especiales como las perdices pardillas o las liebres de piornal.