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El país europeo con menos turistas del continente es un paraíso de montañas y castillos: tiene los vuelos más baratos desde España y una capital que mezcla el lujo parisino con precios de mercadillo

Descubrimos los secretos del país más desconocido de Europa, que ofrece una experiencia más económica y menos masificada que los países de su alrededor.

El país más económico de Europa, repleto de maravillas naturales

El país más económico de Europa, repleto de maravillas naturales / Istock / Calin Stan

Más allá de países como Francia, Italia, Reino Unido o Grecia, incomparables destinos pero que quizás resultan ya demasiado típicos, en Europa quedan muchos países por descubrir, algunos de ellos tan desconocidos por la gran mayoría de los viajeros que pasan prácticamente desapercibidos. Esto hace que, cuando uno viaja a ellos, la experiencia sea más especial, pues al no estar tan masificados es mucho más sencillo apreciar su belleza.

Un país muy infravalorado y que esconde cantidad de lugares únicos

Un país muy infravalorado y que esconde cantidad de lugares únicos / Istock / starpik

Uno de estos países infravalorados, cuyo territorio se extiende entre Ucrania y Rumanía, es la discreta y maravillosa Moldavia, un país repleto de enclaves únicos y que ofrece una escapada a precios de lo más económicos. Además, al tratarse de un país tan poco masificado, descubrir su patrimonio cultural y natural es una de las mejores experiencias que existen.

El país más seguro y barato para hacer un viaje sola: ciudades amuralladas, islas de ensueño y joyas medievales

Adriana Fernández

La discreción es la clave

A pesar de ser uno de los países europeos menos visitados por parte de los viajeros internacionales, Moldavia esconde auténticas maravillas, desde monumentos arquitectónicos de primer orden hasta entornos naturales que parecen estar sacados de una pintura. Pero el hecho de esté tan poco concurrido por turistas le suma puntos al encanto de la experiencia, ya que el ambiente tranquilo y relajado que envuelve todos y cada uno de los rincones del país hace que visitarlo sea algo inolvidable.

Algo para todo el mundo

Aunque Moldavia no destaca por ser un país con impresionantes playas vírgenes y paradisíacas (de hecho, no tiene salida al mar), sí que cuenta con paisajes espectaculares que de seguro te dejarán con la boca abierta. Ya sea con las panorámicas que ofrecen sus maravillosos parques naturales, las experiencias culturales e históricas que uno puede vivir en sus ciudades, o la espiritualidad y tranquilidad que transmiten los múltiples monasterios y templos religiosos que hay repartidos por el país, Moldavia es un país con algo que ofrecer a todos aquellos que lo visitan.

Un parque en Chisináu, capital de Moldavia

Un parque en Chisináu, capital de Moldavia / Istock / leonardospencer

Si a esta gran variedad de oportunidades que ofrece el país le sumamos el hecho de que, al tratarse de un país con un estilo de vida mucho más económico que España, es un viaje que sale a muy buen precio, Moldavia es uno de esos destinos que todos deberíamos descubrir más pronto que tarde.

La vertiente urbanita de Moldavia

Capital del país, la ciudad de Chisináu recibe la gran mayoría del turismo del país. Repleta de monumentos históricos de gran importancia -entre los que destacan el edificio del ayuntamiento, construido en un precioso estilo gótico italiano, el colorido Mercado Central, o la maravillosa Catedral Metropolitana de la Natividad, el templo ortodoxo más importante de la ciudad-, Chisináu mantiene todavía el ambiente soviético de su pasado.

La Catedral Metropolitana de la Natividad

La Catedral Metropolitana de la Natividad / Istock / Lukas Bischoff

La belleza del entorno rural

Uno de los enclaves más importantes de Moldavia se halla a unos 60 kilómetros al norte de la capital; me refiero al complejo arqueológico y eclesiástico de Orhei Vechi, un monasterio rupestre excavado en los acantilados y en el que todavía habitan monjes ortodoxos, y rodeado por ruinas de antiguas ciudades tártaras y moldavas. Relacionado también con la importancia que la religión ortodoxa tiene en Moldavia, el Monasterio de Curchi, ubicado en un pequeño pueblo del mismo nombre, fue fundado en el siglo VIII y es uno de los templos más impresionantes de todo el país.

El bonito monasterio de Curchi

El bonito monasterio de Curchi / Istock / RussieseO

Durante la época de la Unión Soviética, Moldavia jugó un papel muy importante, y es que la profunda tradición vinícola del país fue explotada para convertir Moldavia en la bodega de la Unión. Tal es la tradición vitivinícola del país que cuenta con centenares de kilómetros de bodegas subterráneas, y las más destacadas de ellas se encuentran en Milestii Mici, reconocida por el libro Guinness de los récords como la bodega más grande del mundo en número de botellas, pues en los 150 kilómetros de túneles subterráneos que posee (50 de los cuales se pueden visitar) hay más de 1,5 millones de botellas.