Osos pardos salvajes en Finlandia, los reyes de la taiga

El mayor santuario europeo de osos pardos salvajes se halla en los alrededores de Vartius, al Este de Finlandia, escondido entre la espesura de los inmensos bosques de coníferas y el paisaje lacustre de la región de Kainuu, en la línea fronteriza con Rusia. Al mismo tiempo, es el mejor lugar del mundo para fotografiar osos pardos en su hábitat natural de la taiga, la vegetación propia de las regiones de clima frío, gracias a las cabañas camufladas e insonorizadas para la observación del mayor depredador de Europa. Una experiencia única e inolvidable sintiendo la adrenalina de contemplar la vida salvaje de los reyes de la taiga apenas a unos metros de distancia.

Pedro Javier Díaz-Cano
 | 
Foto: Eduardo Grund

Son las 17.50 horas. Mi compañero fotógrafo Eduardo Grund y yo nos hallamos en una diminuta cabaña camuflada (lo que en el argot de la observación de la naturaleza se denomina con el vocablo inglés hide, "esconderse") en el corazón verde de la taiga finlandesa, esperando el gran momento que nos ha traído hasta aquí: ver in situ a un oso pardo salvaje y observar su sigiloso movimiento entre la foresta en busca de comida. Tras llevar poco más de una hora aguardando el primer avistamiento de nuestra noche con los osos pardos, éste llega justo a las 18.58 horas. Es un oso enorme, impresionante, quizá el más grande de la veintena de ejemplares que merodean este indómito territorio, limítrofe con la frontera rusa, del total de unos mil que se calcula que existen en el mayor santuario de osos pardos salvajes de Europa. No en vano, el karhu (su denominación en finlandés) es el animal nacional de este país nórdico. De hecho, aunque en el Mercado Viejo de Helsinki vimos cómo se vendía carne de un oso recién cazado (y también salami de oso, que no quisimos probar...), aquí está muy protegido para que nunca se extinga.

Los osos pardos finlandeses, que antaño estaban confinados a la zona más septentrional y oriental del país (próxima ya al Círculo Polar Ártico), se hallan actualmente en plena recuperación gracias a la labor realizada por los grupos ecologistas. Su nombre científico de Ursus arctos (del latín ursus y del griego arktos) se traduce literalmente como "Oso oso", por lo que Ártico significa "tierra de osos", tomando el territorio su gentilicio de este término, y no al revés.

Sumergido en la espesura del bosque y delante de nuestro hide protector, un pequeño habitáculo insonorizado, podemos comprobar que se trata de un magnífico ejemplar de oso macho adulto, que tiene aproximadamente una edad de 20 años y 300 kilos de peso.

Los mayores depredadores de Europa

El oso pardo posee un olfato muy desarrollado y continuamente olisquea para estar atento a todo lo que pasa a su alrededor. Mientras busca las tiras de salmón empleadas como cebo para poder fotografiarlo apenas a cinco o seis metros de distancia, metiendo sus zarpas delanteras en una pequeña oquedad donde se ha ocultado el alimento, la mirada del oso se cruza con la nuestra a través de la mirilla del hide. En ese instante nos damos cuenta de lo cerca que estamos de él. Es un recuerdo inolvidable, aunqueel corazón se nos dispara cuando nuestro amigo oso da cuenta de su ración de comida y se aproxima tanto a nuestro escondite que por un instante tememos que nos ha descubierto... El susto resulta mayúsculo, pero finalmente el plantígrado se aleja sin peligro alguno, desapareciendo entre los matorrales.

Quizá solo hay una impresión y un cúmulo de palpitaciones más aceleradas que pueda darse en el que posiblemente es el mejor lugar del mundo para fotografiar osos pardos salvajes. Más memorable todavía que el primer avistamiento resulta ser testigos de una pelea entre dos osos, en este caso por la comida, y en concreto por un manjar tan suculento como la carne de reno. Los distintos momentos de máxima tensión por la posesión del preciado alimento, que incluyen zarpazos, bocados y altisonantes rugidos que nos ponen la carne de gallina y erizan el vello de nuestros brazos, revelan la realidad de estos impresionantes mamíferos. No en vano, son los mayores depredadores del viejo continente que es Europa.

Trasnochando con osos

La empresa Wild Brown Bear (www.wbb.fi) está especializada en el avistamiento y la fotografía de osos pardos en su hábitat natural de la taiga, palabra de origen ruso que describe los bosques de coníferas y abedules característicos de las regiones frías de veranos cortos. Una vez cursada la reserva de una de las diez cabañas en uno de los parajes más salvajes de Finlandia (damos fe de que aquí no hay cobertura de móvil), la aventura de los osos comienza a las 17.30 horas con la salida hacia el hide de observación desde el alojamiento rural que la organización ofrece en Vartius, este recóndito lugar de la región de Kainuu, situado a 125 km del aeropuerto más cercano, el de Kajaani.

En los hides se permanece toda la noche para la observación, que con suerte puede incluir también el avistamiento de glotones. Aunque se facilita un ligero picnic y un saco de dormir, aconsejamosir provistos de comida energética como galletas y chocolate, así comoropa de abrigo para sobrellevar los rigores de la noche, pues en abril y mayo las temperaturas nocturnas todavía pueden bajar de cero, con las consiguientes heladas. Otra recomendación para que el sueño no nos venza en una ocasión tan especial es ingerir bebidas estimulantes como la finlandesa Energy Drink, elaborada en la ciudad de Lahti, con cafeína y guaraná entre sus efectivos ingredientes. Los avistamientos están asegurados desde todos los hides en la temporada de abril a octubre, pues en invierno los osos hibernan cuatro o cinco meses en madrigueras o cuevas.

Seis de las cabañas camufladas se sitúan a orillas de un lago de 50 metros de anchura, de manera que se obtiene una completa vista panorámica de todos los movimientos de estos reyes de la taiga. En la número seis pasamos nuestra segunda noche con los poderosos plantígrados de pelaje pardo. A la mágica hora del crepúsculo, tras haber avistado ya unos trece osos diferentes, una luz espectacular despedía la jornada posándose sobre la hojarasca de los abedules al tiempo que una fina lluvia pintaba sobre el cielo el más bello arco iris que jamás habíamos visto. Fue el maravilloso regalo que la naturaleza nos brindó en este indómito reino de los osos pardos.

GUÍA PRÁCTICA

Cómo llegar

Finnair (www.finnair.es) ofrece un vuelo directo diario a Helsinki desde Madrid (más otros tres semanales entre junio y agosto), otro diario desde Barcelona (dos diarios entre junio y septiembre), seis vuelos semanales desde Málaga y dos vuelos semanales desde Palma de Mallorca. Una vez en Helsinki, hay que conectar con el vuelo diario que la compañía opera a Kajaani, cuyo aeropuerto es el más cercano al lugar de la observación de los osos (a 125 km) y donde pueden recogernos previa reserva dentro de los servicios que ofrece la empresa Wild Brown Bear (www.wbb.fi).
Dónde dormir

Wild Brown Bear Hotel. Kostamustie 5644, 88930 Lentiira (Kuhmo Vartius). t358 40 546 90 08. El hotel y los hides se encuentran cerca de la frontera rusa, en la región salvaje de Kainuu. El precio del alojamiento es de 50€ por persona y día (incluye desayuno, cena y sauna).

Observación de osos

El precio de un hide de observación o de fotografía profesional es de 140€ por persona. El importe incluye refrescos y bocadillos en los hides, sacos de dormir y guía personal a o desde los hides, así como un Diploma de La noche del Oso y el seguro. Los hides tienen capacidad para una o dos personas. La temporada de observación de los osos pardos se extiende de abril a octubre.

Equipo recomendado

Ropa de acuerdo con la predicción del tiempo, binoculares, vídeo y cámara.

Más información

Wild Brown Bear. www.wbb.fi