Oeste de México, un paraíso por conocer

La costa del Pacífico mexicano ofrece muchas posibilidades a la hora de pasar unas vacaciones inolvidables e inigualables y dos de los hoteles que tratarán de hacerte vivir una experiencia única con La Hacienda de San Antonio en Colima y Cuixmala en Jalisco.

Diez mil hectáreas de vegetación tropical, playas vírgenes y fauna en libertad es lo que ofrece Cuixmalaen Jalisco. El establecimiento cuenta con tres playas privadas en las que disfrutar de un picnic, una fiesta improvisada con mariachis o de un paseo romántico al atardecer.

Para aquellos amantes del deporte, este hotel ofrece escalada, bicicleta de montaña, kayaking y golf. Y para los devotos de la naturaleza Cuixmala posee una abundante vida silvestre caracterizada por las tortugas marinas, aves y manglares.

En cuanto a restauración, Cuixmala apuesta por la comida artesanal a base de verduras y frutas exóticas.

La estancia en este hotel posee unas tarifas que van desde los 400 dólares hasta los 1.200 dólares (desde los 312 € hasta los 936,5 €) por noche.

Levantada sobre una parcela con vistas al volcán activo de Colima, se encuentra La Hacienda de San Antonio, una gran casona del siglo XIX cuyo jardín está inspirado en la Alhambra de Granada y es abastecido por un antiguo acueducto. En él crecen higueras, cipreses y agave azul, del que se extrae el tequila, entre otras plantas.

Este hotel cuenta con 25 habitaciones repartidas en dos plantas que están comunicadas por una gran escalera de piedra volcánica. Sus interiores están decorados al más puro estilo mexicano con tapices de colores, muebles tallados a mano, hierros forjados, cerámica autóctona y ornamentos.

La finca también alberga otras dependencias, como una capilla, una sala de estar, una biblioteca con volúmenes poco comunes sobre arte mexicano e, incluso, un corral lo suficientemente espacioso como para albergar los típicos rodeos mexicanos.

En cuanto a los precios varían desde los 540 dólares hasta los 1.430 dólares (421 euros hasta los 1.116 euros) por noche.

Ambos hoteles forman parte de la cadena Slow Travelling cuyo concepto básico el de viajar "Slow" es decir, disfrutar del viaje de forma libre y relajada. Posee hoteles en todos los continentes y se dividen en cuatro categorías: Urban Jewels, Spiritual Retreats, Gourmet Templesy Luxury Adventure.