Ocho días en el "crucero sobre raíles"

Jaime González de Castejón

Primer día (sábado): Santiago-Viveiro
Tras encontrarnos en el Parador de los Reyes Católicos, en Santiago de Compostela, emprendemos viaje. Después de la comida, un autobús nos acerca hasta El Ferrol, desde donde partimos a Viveiro para cenar y pasar la noche.

Segundo día (domingo): Viveiro-Luarca
Llegamos a Ribadeo, villa que supo conservar su puerto romano junto a la ría de Eo que le da nombre, donde nos detenemos para disfrutar de un paseo en barca y una comida con sabor marinero. Proseguimos hasta la asturiana Luarca, donde nos detenemos a cenar y pasar la noche tras conocer sus viejos barrios colgados sobre el puerto.

Tercer día (lunes): Luarca-Gijón
Siempre por la Cordillera Cantábrica proseguimos hasta Oviedo, capital del Principado, donde comemos tras visitar sus monumentos únicos. Reanudamos el viaje hasta Gijón, ciudad que combina monumentalidad y playas y que nos acogerá para cenar y dormir.

Cuarto día (martes): Gijón-Llanes
Nos detenemos en Arriondas, desde donde nos acercamos al Parque Nacional de los Picos de Europa para pasear por sus Lagos, visitar su Santuario colgado entre imponentes picachos y disfrutar de una buena comida. Conocemos la bella localidad de Cangas de Onís y partimos hacia Ribadesella, agradable lugar de veraneo, desde donde partiremos hacia Llanes, donde se cena y se duerme.

Quinto día (miércoles): Llanes-Santander
Pasando de Asturias a Cantabria, el ferrocarril sigue su curso paralelo al mar hasta Cabezón de la Sal, desde donde nos llevan en autobús a visitar la neocueva de Altamira, es decir, la reproducción visitable de una de las grutas prehistóricas más famosas. Aprovechamos para acercarnos a la hermosa Santillana del Mar, donde comeremos. Por la tarde emprendemos rumbo hacia Santander, capital de Cantabria y escogida por la vieja aristocracia como refugio estival, donde cenamos y pasamos la noche después de contemplar la fabulosa bahía y probar suerte -quien lo desee- en un su emblemático Casino.

Sexto día (jueves): Santander-Villasana de Mena
Partimos hacia Bilbao, capital de revitalizado aspecto desde que el Museo Guggenheim propulsó la rehabilitación de los alrededores de la ría del Nervión. Tras almorzar a bordo del tren, nos adentramos hacia tierras castellanas, llegando hasta Galdamés, donde visitamos su Torre de Loizaga. Seguimos por Balmaseda hasta el norte de la provincia de Burgos, para cenar y dormir en Villasana de Mena.

Séptimo día (viernes): Villasana de Mena-Cistierna
Llegamos a Mataporquera, desde donde vamos en autobús a ver el Canal de Castilla, para continuar por la ruta del románico palentino, conociendo Carrión de los Condes, Frómista y Villalcázar de Sirga (donde comemos). A las visiones medievales les añadimos el toque romano de Villa de la Olmeda, con sus mosaicos, y proseguimos hacia Sabero, donde visitamos el Museo de la Siderurgia y Minería. Cena y noche en Cistierna.

Octavo día (sábado): Cistierna-León
Llegamos a León para admirar su catedral gótica, los interiores románicos de San Isidoro de León y el Hostal de San Marcos, de sorprendente arquitectura plateresca y hoy convertido en uno de los Paradores de Turismo más elegantes y emblemáticos, donde sellaremos nuestro viaje con una comida.