El observatorio marino más grande del mundo tendrá forma de ballena

Estará situado a dos kilómetros mar adentro del embarcadero de Busselton, el muelle de madera más largo del hemisferio sur, en Australia. Una de sus partes más sorprendentes será el Ojo del Cetáceo, una gran ventana de vidrio estructural parcialmente sumergida

María Escribano
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Foto: Baca Architects

El observatorio marino natural más grande del mundo. Es lo que será el Australian Underwater Discovery Centre cuando se inaugure, previsiblemente, en diciembre de 2022. En el mundo solo hay seis observatorios marinos situados bajo el agua y este australiano aspira a ser el más grande de ellos.

Diseño del Australia Underwater Discovery Centre.  | Baca Architects

Las obras de este centro empezarán a mediados del próximo año y han sido asignadas a los arquitectos del estudio Baca Architects. El AUDC estará situado en medio del mar, a unos dos kilómetros del embarcadero de Busselton, el muelle de madera más largo del hemisferio sur, con 1.841 metros de largo. La ciudad grande más cercana es Perth, a unas dos horas en coche.

El embarcadero de Busselton.  | Baca Architects

Con un presupuesto de 30 millones de dólares australianos (algo más de 19 millones de euros), el proyecto ha recibido el nombre del Cetáceo, ya que se trata de una interpretación abstracta de una ballena que asoma la cabeza sobre la bahía Geopraphe, explican desde el estudio de arquitectura. Además de ser observatorio marino, el centro también ofrecerá a los visitantes una experiencia gastronómica submarina. La ruta es la siguiente: el visitante podrá dejar su coche en un parque adornado con jardines de lluvia y acceder al centro a través de un paseo ajardinado. Una vez dentro, este es dirigido hacia el Ojo del Cetáceo, una gran ventana de vidrio estructural parcialmente sumergida que simboliza a la citada ballena asomando la cabeza por encima de la superficie del océano.

El Ojo del Cetáceo, la gran ventana submarina del centro.  | Baca Architects

El AUDC viene a completar y ampliar el observatorio de Busselton Jetty, que abrió al público en 2003. La directora ejecutiva de Busselton Jetty, Lisa Shreeve, asegura que el actual observatorio submarino se convertirá en un centro de investigación marina que promoverá océanos limpios, llevará a cabo investigaciones y tendrá laboratorios para educar a las personas sobre el cambio climático oceánico.

Interior del observatorio.  | Baca Architects

La ciudad de Busselton es un destino turístico popular no solo famoso por su embarcadero, sino también por las migraciones anuales de ballenas azules, jorobadas y pigmeas que llegan a sus aguas entre septiembre y diciembre. En la zona hay un ecosistema submarino único, debido a que es el lugar donde las frías aguas del Océano Antártico se encuentran con las cálidas del Índico impulsadas por la corriente de Leeuwin. 

Marea en Busselton.  | tylim / ISTOCK

LA ARQUITECTURA

Los observadores de ballenas llaman spy hopping (algo como salto espía) a ese momento en que la ballena curiosa saca la cabeza del agua para observar los alrededores. Es en este salto en el que se han inspirado los arquitectos de Baca para darle forma a su diseño. El cuerpo del Cetáceo se creará con hormigón, ya que lo consideran un material pesado y duradero que aguantará las duras condiciones ambientales que se viven en zonas marinas y costeras. Prevén fabricarlo en un astillero cercano y luego remolcarlo al embarcadero para colocarlo flotando de forma segura mar adentro. Así se asegurarán de no dañar el lecho marino.

Bocetos del diseño.  | Baca Architects

Todas estas maniobras suponen gracias desafíos para los equipos de diseño e instalación. Que el centro se encuentre a dos kilómetros de la costa y la profundidad del agua sea de siete metros hacen muy complicadas las tareas. Además, las olas en la zona son de 6,5 metros de altura, lo que ha motivado que la cabeza del cetáceo esté orientada de tal manera que soporte esas marejadas, como si fuera la proa de un barco.

Imagen exterior del centro.  | Baca Architects

El edificio no contará con aire acondicionado, utilizando una especie de chimenea colocada en la boca del cetáceo para atraer aire fresco hacia y a través del edificio. Las ventanas medirán hasta 5,5 metros de alto y 12 de largo.

Interior del observatorio.  | Baca Architects

Y si dominan la construcción de edificios acuáticos los arquitectos de Baca, tampoco se quedan cortos los ingenieros del proyecto, CoreMarine, responsables del restaurante del Lindesnes HavHotell, el primer restaurante europeo submarino situado en Lindesnes, Noruega. El proyecto lo completa el contratista marino Subcon.

Restaurante Under.  | Ivar Kvaal

GEOGRAPHE BAY

La ubicación del AUDC es importante. Se sitúa en Geographe Bay, la bahía a la que da el muelle de Busselton Jetty, la pradera de pastos marinos más grande del mundo, no exenta de la presión del cambio climático, la contaminación y la pesca. El nuevo observatorio busca integrarse en este ecosistema e involucrar a los visitantes a una mejor comprensión y apreciación de lo que se encuentra debajo. Lo hará a través de sus galerías submarinas y de lo que llamarán La Zona, una zona de descubrimiento de parques marinos que se compromete a mejorar la conciencia, la comprensión y el apoyo a todos los parques marinos de Australia y su gestión.

Boceto del observatorio.  | Baca Architects

La superficie exterior del observatorio está siendo diseñada por Subcon para ser una estructura viva, que permita a los percebes y las algas injertarse en ella.