Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El "nuevo Bali" es una joya oculta a dos horas de España: tiene arrozales infinitos, templos de piedra volcánica y un coste de vida tan bajo que puedes vivir en una villa de lujo por el precio de un menú

Muchos sueñan con poder viajar a Bali al menos una vez en la vida, pero afortunadamente, desde España se puede llegar directamente a un destino que no tiene nada que envidiar: paisajes volcánicos, precios asequibles y tan solo dos horas de vuelo sin escalas.

El "Bali europeo" está a dos horas de España y es muy barato: paisaje volcánico, bosques de laurisilva y villas de lujo

El "Bali europeo" está a dos horas de España y es muy barato: paisaje volcánico, bosques de laurisilva y villas de lujo / Istock / Aleh Varanishcha

Hablar de Bali es hacer una imagen en la mente de volcanes cubiertos de selva, arrozales infinitos y playas que parecen irreales. Pero la realidad es que ese paraíso tiene un coste: largas horas de vuelo desde Europa y precios que no siempre encajan en todos los bolsillos... Aunque la vida allí sea extremadamente barata en comparación, los vuelos a veces no son las opciones más económicas. Pero hoy estamos aquí para contarte que, lo interesante es que, sin salir del continente, existe una alternativa que ofrece sensaciones muy similares, con una logística mucho más sencilla: cerca, buenos precios y paisajes idílicos.

En esta isla, en un mismo día puedes caminar entre densos bosques de laurisilva, recorrer espectaculares senderos junto a las levadas y relajarte en piscinas naturales de aguas cristalinas... No estamos soñando. Del mismo modo, este destino tiene una vibrante cultura que se refleja en sus festivales, mercados locales y gastronomía. Por si fuera poco, el clima es suave durante todo el año y la hospitalidad de sus habitantes hacen de este lugar un enclave perfecto para cualquier tipo de viajero en cualquier estación del año.

Madeira: un paraíso atlántico que sorprende en cada rincón

Situada en pleno Atlántico, al norte de Canarias, Madeira ha sido bautizada en más de una ocasión como la 'Bali europea'. Y no es una exageración. Su territorio combina montañas abruptas, bosques exuberantes, acantilados de vértigo y pueblos que conservan intacta su identidad. Además, su tamaño compacto permite recorrerla con facilidad, descubriendo paisajes radicalmente distintos en apenas unos kilómetros... Una opción generosa si quieres vivir una experiencia similar con mejor logística.

Las impresionantes vistas de los acantilados de Faial Santana Madeira

Las impresionantes vistas de los acantilados de Faial Santana Madeira / Istock / pawel.gaul

La 'Bali europea': qué ver en esta isla sin necesidad de salir del continente

La costa norte es, probablemente, la cara más salvaje y espectacular de la isla. Aquí domina el verde intenso de la laurisilva, un bosque milenario que cubre laderas y barrancos creando un entorno casi primitivo, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Localidades como Porto Moniz sorprenden con sus piscinas naturales formadas por lava volcánica, mientras São Vicente despliega senderos entre vegetación y cuevas naturales. En contraste, la costa sur ofrece una atmósfera más amable y luminosa. Aquí se concentra buena parte de la vida urbana, con Funchal como epicentro cultural y gastronómico. Muy cerca, Câmara de Lobos mantiene su esencia marinera, con barcas tradicionales y otro ritmo de vida.

El bosque de Fanal Laurisilva en Madeira

El bosque de Fanal Laurisilva en Madeira / Istock / f9photos

Los precios de Madeira

La vida en la isla es de lo más económica. Puedes acudir a restaurantes cuyo menú te cuesta 40 euros por persona u optar por opciones más asequibles como visitar Poncha Tavern o Taberna Madeira cuyos precios oscilan entre los 5-10 euros.

Del mismo modo, los vuelos desde Madrid pueden costar menos de 200 euros. Si prefieres salir desde Tenerife, puedes encontrar billetes hasta por 50 euros. ¡No hay que pensarlo dos veces! Y si te preocupan las estancias, tranquilo porque hay villas de lujo en Porto Santo por menos de 160 euros la semana. Incluso si quieres tener vistas al mar, puedes buscar en Lambada Villa Comfort por menos de 600 euros la semana.

Hacia el este, el paisaje cambia de nuevo. En Machico, donde desembarcaron los primeros exploradores portugueses en el siglo XV, conviven playas, historia y una sensación de puerta de entrada a la isla. La cercanía al Aeropuerto Internacional Cristiano Ronaldo refuerza su papel como primer contacto con este territorio de contrastes. La costa oeste, tiene lugares como Ponta do Sol, considerado uno de los puntos más cálidos, o Calheta, con su oferta cultural y playas artificiales.

El jardín Botánico de Funchal, en Madeira

El jardín Botánico de Funchal, en Madeira / Istock / Balate Dorin

Pero el verdadero espectáculo se eleva en la cordillera central: picos como Pico Ruivo o Pico do Areeiro dominan el horizonte con alturas que superan los 1.800 metros, ofreciendo vistas que resumen la esencia de Madeira.

Templos de piedra volcánica: una diócesis que en su día fue la mayor del mundo

La Sé Catedral de Funchal es un monumento único en el mundo por su uso extensivo de rocas volcánicas locales. Construida entre 1493 y 1514, es uno de los pocos edificios que se conservan casi intactos desde la colonización inicial de Madeira. Fue construida por orden del Rey D. Manuel I para sustituir a la Iglesia de Nossa Senhora do Calhau, en la primera parroquia de la isla, por haberse quedado esta pequeña para albergar tantos fieles.

La Catedral de Madeira construida con piedra volcánica local

La Catedral de Madeira construida con piedra volcánica local / Istock / dennisvdw

El interior de la Catedral de Madeira

El interior de la Catedral de Madeira / Istock / Peter Kolejak

El interior del edificio ostenta una estructura de estilo gótico mendicante y planta en cruz latina. Destaca el notable techo de alfarje (uno de los más bellos de Portugal, hecho en madera de cedro de la isla y trabajado al gusto mudéjar, con dorados e incrustaciones en marfil) así como los retablos del siglo XVI y los azulejos del siglo XVIII. Por si fuera poco, la Catedral posee un conjunto de tesoros de gran belleza y valor histórico, expuestos en el Museo de Arte Sacro.