Noches Templarias en Ponferrada

Del 30 de junio al 3 de julio, la capital de El Bierzo conmemorará su glorioso pasado templario a través de una fiesta homenaje.

Cada año, la Noche Templaria lleva a Ponferrada hasta la Edad Media. Del 30 de junio al 3 de julio, el marcado carácter histórico de esta celebración cubrirá la provincia de León de un ambiente medieval que tiene sus orígenes en la importante presencia de la Orden del Temple en El Bierzo, etapa en que se construyó el máximo exponente del legado Templario de este territorio: el Castillo de Ponferrada.

La celebración de la Noche Templaria se basa en la recreación de un acontecimiento medieval en el que Frey Guido de Garda, Maestre de la Orden de los Caballeros Templarios, volvió a la ciudad para sellar con su pueblo un pacto de eterna amistad y entregarle la custodia del sagrado Arca de la Alianza y el Santo Grial.

Miles de ponferradinos ataviados con ropajes medievales reciben a la comitiva templaria en la Glorieta del Temple. Desde allí desfilan y custodian los símbolos sagrados hasta llegar al Castillo, donde se realiza un Juicio a la Orden Templaria.

Este recuerdo a su historia puede disfrutarse gracias a la gran variedad de actividades: un mercado y campamento templarios, talleres infantiles, degustaciones gastronómicas, la popular cena templaria o el clásico desfile que concluye con pirotecnia y música tras el depósito del Grial en los sótanos del Castillo.

El Castillo de Ponferrada, antiguo castro celta y actor principal de esta fiesta, actualmente es una imponente fortificación que alberga la Biblioteca Templaria, el Centro de Investigación y Estudios Históricos y cerca de 1.400 libros.

La indudable herencia del legado templario dota a este territorio de leyendas, estrategias políticas e historias que rememoran cada año. Todo ello se remonta a 1178, cuando el rey Fernando II de León puso Ponferrada a disposición de la Orden del Temple y su castillo pasó a ser una de las bazas principales para establecer el control. Pasados los años, durante el reinado de Fernando IV se hizo visible una decadencia progresiva de estos caballeros templarios y, en un intento por impedir la pérdida de Ponferrada, el maestre castellano del Temple, Rodrigo Yáñez, le entregó la villa al infante don Felipe.

Ya en 1312 comenzó a diluirse la presencia Templaria por el continuo cambio de propiedad de la ciudad y del propio castillo. Casi tres décadas más tarde, en 1340, Alfonso XI donó Ponferrada a Pedro Fernández de Castro, pero su titularidad se disputó a lo largo de los siglos. Con el siglo XIX comenzó su máximo declive, hasta que en 1924 alcanzó el título de Monumento Nacional.

Este castillo templario ha pasado por varias ampliaciones hasta conseguir en el siglo XX su apariencia actual. A esta fortaleza se accede cruzando un foso sobre un puente levadizo. En ella se pueden observar, además, dos grandes torreones con almenas unidos por un arco y doce torres originales que reproducen los trazos de las constelaciones.

Definitivamente, son los nueve siglos de historia de este lugar los que inspiran e involucran a sus adeptos cada año en la recreación de los enigmas de la Orden del Temple en Ponferrada.

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