Nerja, un recorrido por los escenarios de Verano Azul

Recuerdo que no se cantaba. La silbábamos. A todas horas. 40 años después, Nerja sigue sonando a nuestros veranos más azules. Y se conserva como los buenos vinos. Recorremos y saboreamos los lugares donde se rodó la serie.

Yolanda Guirado
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Foto: Cirilopoeta / ISTOCK

No fallaba. Todas nos enamorábamos. De Pancho o de Javi. Hoy, seguimos recordándolos no solo a ellos. Al resto de la pandilla. Y a Julia. Y a Chanquete y su Dorada. Aquí hacemos la primera parada. El barco de Chanquete está en el parque Verano Azul.

Redacción Viajar

El barco que sale en la serie era un decorado que se desmontó al acabar la grabación. El que vemos ahora es una réplica. No podemos acceder a él, pero si vamos a Nerja, tenemos que hacernos aquí la primera foto. Este es el lugar más fotografiado de la localidad. 

El Balcón de Europa

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El sol. Las aguas tranquilas del Mediterráneo. Y un horizonte impensable. Cada capítulo empieza aquí. Mirando hacia los acantilados. 4 décadas después se mantiene igual. Las calas, las montañas, el mar. El tiempo no ha hecho mella en este lugar. 

CARLOS JAIME

Uno de los rincones más visitados ha recibido hasta al rey Alfonso XII. Fue en enero de 1885. La prensa de la época recogía entonces la singularidad de este paseo que avanza hacia el mar y acaba en un balcón con vistas espectaculares. Nadie imaginaba que un genio llamado Antonio Mercero lo haría famoso. E inolvidable. 

La Tasca del Frasco

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En aquellos meses, Nerja se convirtió en un enorme plató. El equipo de rodaje grababa en casas, calles e incluso bares. La Tasca del Frasco fue uno de los elegidos. Hoy sigue abierta. Y prácticamente intacta. Aunque si quieres conocerla, pregunta por el Bar El Molino. Su verdadero nombre se debe a que antiguamente era un molino de aceite. En sus paredes, recuerdos a la serie. (Lo encontrarás en la calle San José, número 4.)

Cala Chica

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La cala de Maro está situada en los acantilados de Nerja. Este es un entorno protegido. Eso nos permite reconocerlo a todos los que hemos visto una y mil veces Verano Azul. La que ha cambiado, y mucho, es la playa de Burriana. El paseo marítimo no existía entonces. Hoy lleva el nombre de Antonio Mercero y encontramos merenderos por aquí y allí. Nos sentamos en uno de ellos a disfrutar de unos espetos de sardinas, migas con almejas, berenjenas fritas con miel de caña, los boniatos asados o un ajoblanco. 

Ayo y su paella

Durante los meses que duró el rodaje, el equipo comía cada día en un merendero de la playa de Burriana. Su propietario es Ayo, al que Mercero le dio un papel en la serie. Hoy en día sigue al pie del cañón. Nos cuenta mientras prepara una paella mixta que Javi (Juanjo Artero) sigue visitando el chiringuito varias veces al año.

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Tiene mil y una anécdotas de lo que vimos por televisión. Y de lo que no vimos. “Mercero estaba buscando un merendero que estuviera abierto todo el año, y así fue como nos conocimos. Alquilaron medio chiringuito durante el rodaje”. Y así fue como Ayo se hizo tan famoso como El Piraña, Quique, Desi o Bea.

Las callejuelas del casco

“Mi nombre es Julia, y este que veis aquí es el pueblo donde yo pasé uno de mis veranos, no, perdón, uno de mis veranos no, el verano más hermoso de mi vida.” Así empieza el primer capítulo.

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Con los recuerdos de la pintora e imágenes de las plazas y callejas de Nerja. El casco histórico mantiene el encanto de hace cuarenta años, Calles como Carabeo, La Parra, Los Huertos, Las Chozas, siguen prácticamente igual. El encanto que enamoró en su día a Antonio Mercero, de casas bajas y calles sinuosas, con esos balcones al mar y esas vistas a la sierra, lo han mantenido.

Las cuevas de Nerja

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Se convirtieron en la cueva del Gato Verde, donde Pancho se quedó atrapado. El capítulo en el que los chicos descubren esta maravilla natural se rodó en dos localizaciones diferentes. Hoy, las cuevas de Nerja suponen una de las grutas visitables más impresionantes del mundo.

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Pinturas rupestres y un espectáculo de estalactitas y estalagmitas nos reciben en uno de los escenarios imprescindibles de la serie.

Los nerjeños

Las gentes de Nerja dieron toda la calidez a esta serie. Nos cuentan que “todo el mundo participó de alguna u otra manera durante el tiempo de grabación, como extras, como apoyo técnico del equipo, alquilando sus casas como escenarios o como alojamiento.

Carlos Jaime Garcia

Un vecino les alquiló su Jeep amarillo. Otro su vivienda… Cuando se estrenó, las calles se quedaban vacías los domingos.” ¿Quién se iba a imaginar que la verían más de 20 millones de personas en todo el mundo? Y sumando.