Navarra salvaje: 8 impresionantes destinos naturales aquí al lado

Descubre los contrastes de la Comunidad desde sus escarpadas montañas hasta sus áridos desiertos

Beatriz Pérez
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Foto: Oks_Mit / ISTOCK

La naturaleza de Navarra está marcada por su diversidad climática y los grandes contrastes de su geografía. Por un lado, cumbres y verdes valles del Pirineo, por otro, el desierto de las Bardenas y entre ambos, suaves colinas, viñedos y cultivos.

Así, recorre la Comunidad a través de sus imprescindibles: senderos, rutas de montañas, misteriosas cuevas, miradores de infarto e incluso el Camino de Santiago:

La Selva de Irati

La Selva de Irati, situada en pleno Pirineo, es uno de los hayedos-abetales más grandes y mejor conservados de Europa. Los valles navarros de Aezkoa y Salazar ocupan la mayor parte y en menor medida, los valles franceses de Cize y Soule.

Selva de Irati | LUNAMARINA / ISTOCK

Hayas, robles, abetos, abedules, sauces, helechos y musgos, entre otros, sirven de morada para ciervos, corzos, jabalíes y multitud de habitantes más, que aportan a este entorno una gran riqueza medioambiental. Senderismo, rutas en bicicleta y esquí de fondo son algunas de las actividades que se pueden hacer para disfrutar de la Selva de Irati.

Selva de Irati | Ángel Ramírez / ISTOCK

Parque Natural de las Bardenas Reales

Sorprendentemente existe un desierto a tan solo 70 kilómetros de los Pirineos. Se trata de las Bardenas Reales, un Parque Natural de más de 42.500 hectáreas con una fauna y su flora más propias del continente africano que del norte de la Península Ibérica.

Bardenas Reales de Navarra.  | mmeee / ISTOCK

El parque se encuentra dividido en varias zonas: el Plano, la gran meseta horizontal de las zonas norte y oeste dedicada a los cultivos; la Negra, en el sur, formada por un conjunto de relieves horizontales cubierto de bosques de pino y matorral, y la Blanca, la zona deprimida entre las dos anteriores donde se encuentran las formaciones más espectaculares como Castildetierra y Pisquerra.

Bárdenas Reales | MarioGuti / ISTOCK

Con una enorme red de pistas y caminos, podrás practicar senderismo y ciclismo en un espacio privilegiado, pero también podrás recorrer este desierto en coche, quad, segway y buggy.

Valle de Baztán

En el Valle de Baztan, en pleno Pirineo atlántico, la naturaleza lo domina todo: el paisaje, el folclore, el modo de vida, la gastronomía y las festividades. Entre sus pueblos destaca Elizondo, la localidad principal del valle y una arquitectura a base de palacetes y casas señoriales como el palacio barroco de Arizkunenea, que data de 1730.

Valle de Baztán | MartiGarcia / ISTOCK

Pero el valle tiene mucho más que ofrecer, con otros pueblos idílicos como Ziga y su parroquia de San Lorenzo, Irurita con su una arquitectura digna de admirar, Arizkun y sus costumbres ancestrales o Erratzu con sus caseríos y paisajes verdes.

Elizondo | PhotosTime / ISTOCK

Cuevas de Zugarramurdi, Urdazubi/Urdax y Mendiluko

Al norte del Valle de Baztan y envuelta en misterio, se sitúa Zugarramurdi, el famoso “Pueblo de las Brujas”. Y si algo distingue a la localidad es la popular Cueva de Zugarramurdi, protagonista de leyendas sobre aquelarres y brujería donde cientos de personas adoraban al mismísimo diablo. La cueva está conformada por enormes galerías y es que sus dimensiones son impresionantes: un túnel natural de 120 metros de largo con alturas de hasta 12 metros y dos galerías elevadas.

Cueva de Zugarramurdi | ManuelHurtado / ISTOCK

Pero esta no es la única. También encontramos la cueva de Urdazubi/Urdax, donde disfrutar de todo un despliegue de estalactitas y estalagmitas formadas durante miles y miles de años. Por otro lado, podrás visitar la cueva de Mendikulo a través de una ruta de pasarelas flotantes e iluminación multimedia.

Foz de Lumbier y Foz de Arbaiun

Las aguas del río Irati son las creadoras de este espacio natural tan llamativo: la Foz de Lumbier un entorno agreste, verde y abrupto entre escarpadas montañas. Este paisaje se recorre a través de la Vía Verde del Irati, un sendero llano que discurre por las antiguas vías del tren eléctrico que unía Pamplona con Sangüesa, o bien por otro sendero más largo que rodea la Foz por las laderas circundantes. Otra opción es conocer la Foz desde dentro en una balsa neumática para navegar el río.

La Foz de Lumbier, en Navarra | ISTOCK

También encuentramos la Foz de Arbaiun, una garganta tallada por las aguas del río Salazar. Para disfrutar de ella, puedes subir al mirador de Iso y apreciar su verdadera magnitud. Además, ambas zonas destacan por ser un paraíso de grandes aves rapaces, un lugar perfecto para observar vencejos reales, halcones peregrinos, quebrantahuesos, águilas reales, búhos reales y buitres leonados.

Foz de Arbaiun | Miguel Carro Pombo / ISTOCK

La Reserva Natural del Nacedero del Urederra

Se trata de un ecosistema milenario en el que conviven hayas, olmos, robles, arces y fresnos, rodeados de pozas y pequeñas cascadas que recogen las aguas cristalinas procedentes del Parque Natural de Urbasa-Andía. Recórrelo a través de un sendero de 6,2 kilómetros que parte del pueblo de Baquedano.

Nacedero del Urederra | Marisa Arregui / ISTOCK

Otra opción es subir hasta el mirador de Ubaba, un acantilado de más de 200 metros de caída y unas vistas de todo el Valle de Améscoa, desde el cual podrás disfrutar de las aves en pleno vuelo.

Señorío de Bertiz

A orillas del Río Bidasoa y muy cerca del mar Cantábrico, en un pueblo llamado Oieregi, existe un bosque denso y colorido con un hermoso jardín decorado con motivos modernistas y Art Nouveau en su entrada. Se trata del Señorío de Bertiz, un espacio natural repleto de hayas, robles y alisedas, y habitado por ciervos, corzos, jabalíes y numerosas especies de aves.

Señorío de Bertiz | Txiriguili / ISTOCK

Sin embargo, su jardín, con más de 100 años de antigüedad, es la joya de la corona del parque. Cuenta con especies de diferentes partes del mundo cono secuoyas, gingkos o bambúes, así como numerosos estanques, puentes, glorietas y miradores. Además, también se encuentra el Palacio de Bertiz, y justo al lado, el Centro de Interpretación de Naturaleza.

Camino de Santiago

Por Navarra pasan hasta cuatro caminos diferentes del Camino de Santiago: dos ramales del Camino Francés, el Camino del Baztan y el Camino del Ebro. Sin embargo, el recorrido estrella es el que entra por Luzaide/Valcarlos, conocido como Camino Francés. Esta popular ruta te llevará de los Pirineos a la Rioja pasando por lugares tan emblemáticos como Orreaga/Roncesvalles, Pamplona o Puente la Reina.

Puente la Reina | Nachosuch / ISTOCK

A lo largo del camino, podrás disfrutar de un rico legado artístico, increíble arquitectura medieval y una naturaleza privilegiada formada por montañas, campos de cereal, bosques y viñedos. Sin olvidar un descanso para probar su la gastronomía tradicional de la zona.

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