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Lo que nadie te ha contado de Oporto: del secreto de las embarcaciones que hay al otro lado del río, al hotel que duerme en la casa de vinos más antigua del mundo

Si solo te quedas en Cais de la Ribera, la zona portuaria más icónica de Oporto, te vas a perder una de las zonas más auténticas de la ciudad.

Oporto, la ciudad con el hotel que duerme en la casa de vinos más antigua del mundo

Oporto, la ciudad con el hotel que duerme en la casa de vinos más antigua del mundo / Istock

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Oporto es, junto a Lisboa, uno de los grandes destinos de Portugal. Un icono de ciudad portuaria forrada de azulejos pintados de blanco y azul que mira al mar. Aunque si hay una imagen icónica de la ciudad es, sin duda, la que dibuja el río Duero a su paso por la ciudad, justo antes de la desembocadura en el océano Atlántico

Esta es una de las imágenes más icónicas de Oporto.

Esta es una de las imágenes más icónicas de Oporto. / Istock

El Douro (en portugués) es casi como una frontera natural que divide a la ciudad en dos bajo la atenta mirada del puente de Don Luis I, una obra de ingeniería construida en hierro y remaches por uno de los socios de Gustave Eiffel, de ahí el parecido con la emblemática torre de París. 

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Un centro histórico medieval para perderse

A un lado del río, el centro histórico de Oporto, con la catedral románica dominando desde lo alto de la colina. Se trata de un edificio románico, levantada en el siglo XII y que en su interior conserva un bellísimo claustro; no es de extrañar que esté declarada Monumento Nacional. Pero no es el único edificio interesante para ver a este lado de la ciudad. 

La catedral románica domina la ciudad desde su parte más alta.

La catedral románica domina la ciudad desde su parte más alta. / Istock

La Torre de los Clérigos que, con sus 72 metros de altura, se convierte en el mejor mirador panorámico del casco antiguo de la ciudad; es del siglo XVIII, y fue construida por el mismo arquitecto que levantó la mayoría de edificios en esa época en la ciudad, Nicolau Nasoni. Aunque los expertos en historia y arqutiectura dicen que esta fue su obra cumbre. 

Perderse por las calles de Oporto es una fantasía.

Perderse por las calles de Oporto es una fantasía. / Istock

Y aunque la mayoría de fachadas el centro histórico están forradas (literal) de azulejos de vivos colores, pocas son capaces de hacerle sombra al vestíbulo principal de la estación de tren de Sao Bento: más de 20.000 azulejos artesanos pintados a mano cuyas escenas son un resumen de la historia de Portugal. 

Es una de las estaciones más bonitas del mundo.

Es una de las estaciones más bonitas del mundo. / Istock

Perderse por las calles estrechas y muy empinadas a este lado de Oporto es uno de los mejores planes para pasar un día en la ciudad. Y, si es posible, rematarlo con un vino en alguno de los puestos del Mercado de Bolhão, un edificio monumental de corte neoclásico levantado en el siglo XIX, o en alguna taberna de la Ribeira, el barrio medieval de angostas calles y estrechos callejones que parecen caer al río. Pero ojo con cansarse, porque al otro lado espera una de las sorpresas más inesperadas. 

Qué hay al otro lado del río Duero en Oporto

El río separa el centro histórico de Vila Nova de Gaia, justo en la otra orilla del río. Esta zona es famosa por su vinculación con el vino, una identidad que viene precedida por la presencia de los barcos rabelos precisamente en esa orilla de la ribera del río. Son las embarcaciones de madera típicas en las que se transportaban las barricas o toneles de vino de Oporto desde los viñedos del Alto Duero hasta Vila Nova de Gaia.

Vila Nova de Gaia, al otro lado del río.

Vila Nova de Gaia, al otro lado del río. / Istock / ANDREI TOMAS

Es por eso que esta zona de Oporto sea la cuna de vinos históricos y el lugar donde todavía hoy permanecen casi inalterables algunas de las ‘caves’ más emblemáticas de la ciudad. Y Kopke es la más antigua. Inaugurada en 1638 es, además, la casa de vinos más antigua de toda la Denominación de Origen Oporto (que, a su vez, es una de las más antiguas del mundo).

Kopke cuenta con más de 125 hectáreas de viñedos en la Quinta São Luiz (en el Alto Douro), cuyos vinos son después meticulosamente cuidados en sus históricas caves situadas en la orilla izquierda del río. Ahí guardan más de 2.5 millones de vino de Oporto que desde hace apenas un año comparten espacio con otra casa histórica de la ciudad. Tívoli, los hoteles de lujo más antiguos de Portugal

El hotel que duerme en la bodega más antigua de Oporto

Juntos forman uno de los mayores homenajes al que posiblemente sea el paisaje más emblemático de Oporto y el Duero: el de sus viñedos en terraza. No es de extrañar que en Tívoli Kopke cada zona del hotel, dividido en tres áreas, se haya integrado de manera sumamente armoniosa con las de la bodega que, a su vez, queda completamente integrada en el hotel para sorpresa de huéspedes y curiosos. 

Tanto es así, que los afortunados que se alojen en la planta 3 del hotel, pueden cotillear lo que sucede en la zona de bodega: hay ventanas repartidas a lo largo de todo el pasillo que da acceso a las habitaciones. Un lujo. Como lujo es poder tomar un vino en la propia bodega (para eso está el Wine Bar and Jazz) o en alguno de los espacios gastronómicos del hotel, con el sello del asturiano Nacho Manzano, tres estrellas Michelin en su Casa Marcial. Imprescindible.