¿Mar o montaña? En Mutriku, no tienes por qué elegir

Nos acercamos a la preciosa villa pesquera en la costa guipuzcoana

José Miguel Barrantes Martín
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La línea divisoria entre Vizcaya y Guipúzcoa en su franja costera está delimitada por uno de los municipios más antiguos del País Vasco. El municipio de Mutriku contiene toda la esencia del mar Cantábrico y una marcada personalidad vasca, gozando de una privilegiada situación geográfica entre mar y montaña que convierten a su localidad más importante, la hermosa villa marinera de Mutriku, en todo un referente del norte de España.

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Un puerto pesquero que lo tiene todo

Mutriku es la localidad más occidental del litoral guipuzcoano y uno de los puertos más longevos de esta provincia vasca. Fundada hace ya más de ocho siglos, su ancestral dedicación a la actividad pesquera ha conferido a la fisionomía de la población un marcado ambiente marinero. La bahía natural frente a la que se levanta el núcleo de casas se ha visto encajonada al abrigo de los acantilados y las elevaciones montañosas de sus flancos, al mismo tiempo que la silueta del monte Arno se cierne en el horizonte cercano como telón de fondo.

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A mitad de camino de las desembocaduras de los ríos Deva y Artibai, esta villa declarada Conjunto Monumental constituye uno de los pequeños pueblos portuarios de más bella estampa del norte de España. Su conservado trazado medieval de estrechas calles y cuestas empinadas, a lo largo de las cuales podemos toparnos con vistosos palacios y casas señoriales de gran solera, son el aderezo perfecto de los diques que protegen a los barcos amarrados en los muelles. La lonja, la casa-torre Sulengoa, la Plaza de Txurruka… son rincones y edificios de Mutriku que representan todo su encanto.

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Lugar de nacimiento de Cosme Damián Churruca, una de las figuras más destacadas de la batalla de Trafalgar, ensalzado junto a su navío – el San Juan Nepomuceno - por la pluma de Benito Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales, Mutriku cuenta con la insigne estatua de su ilustre personaje, que se erige orgullosa para recordarnos este acontecimiento.

Mar y montaña en un entorno natural con todos los honores

La privilegiada posición de Mutriku junto al mar pero abrigado por montañas, posibilita que la eterna elección entre ambos se convierta en una cuestión baladí para este caso. La orografía montañosa del municipio, con fuertes pendientes desde el nivel del mar, así como la excepcional cualidad geológica que se recoge en su porción de territorio, son dos factores de fuerte atracción para toda aquella persona que quiera disfrutar de un entorno natural único además de la belleza de su puerto marinero. Los densos bosques de coníferas, pinos y especies como hayas, encinas o robles, pueblan las laderas de la elevación montañosa de Arno y se asoman a los fondos de valle y las colinas en las que se asientan típicos caseríos vascos.

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Además, Mutriku es una de las tres localidades de referencia del Geoparque de la Costa Vasca, integrado dentro de la red mundial de Geoparques de la Unesco, junto con las poblaciones de Deba y la turística Zumaia. La costa del municipio alberga la parte más antigua del famoso flysch del geoparque, el llamado «flysch negro», un sorprendente registro geológico que abarca millones de años. Mutriku es, gracias a ello, uno de los lugares del mundo más destacados en cuanto a la presencia de amonites gigantes, unos fósiles que pueden ser contemplados con detenimiento en el Centro de Interpretación Geológica Nautilus, ubicado dentro de la misma localidad.

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La escarpada costa de este municipio es todo un «libro abierto» geológico que, asimismo, presenta una belleza inconmensurable. Mientras, las playas de Saturrarán y Siete Playas son hermosos reductos litorales que forman parten de este paisaje costero irremplazable del País Vasco; la sinfonía perfecta con la extraordinaria localidad de Mutriku y su cautivadora imagen frente al mar Cantábrico.