El singular museo de Roubaix... ¡con una piscina en su interior!

Durante más de 50 años fue lugar de baño para los habitantes de la localidad francesa de Roubaix. Hoy, pueden seguir visitando su preciosa piscina, pero para ver obras de arte

María Escribano
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Foto: Alain Leprince

La Piscine es un ejemplo único de la reconversión de una piscina pública en un museo consagrado al arte.

Museo Piscina Roubaix
Galería de las esculturas con la piscina.  | Alain Leprince

Construida entre 1927 y 1932 en Roubaix, un municipio en el norte de Francia a unos 25 minutos de Lille casi en la frontera con Bélgica, por el arquitecto Albert Baert, la piscina de la Rue des Champs respondía al estilo del momento, art déco.

Museo La Piscina Roubaix
Una de las salas de pintura del museo.  | Alain Leprince

La piscina más bonita de Francia

Fue el alcalde de la localidad en aquella época, Jean-Baptiste Lebas, quien le encargó a Baert construir la piscina más bonita de Francia. En 1932 se inauguró y además de la piscina de 50 metros, el recinto incluía una cafetería, una peluquería, una lavandería… y se ordenaba en torno a un jardín de tipo monástico. La piscina estaba situada en una gran nave basilical, iluminada por vidrieras que simbolizaban el sol naciente y el sol poniente.

Museo La Piscina Roubaix
Jardín del museo.  | Alain Leprince

Estuvo en funcionamiento hasta 1985 cuando la fragilidad de su bóveda obligó a que cerrara sus puertas. En los años 90 es cuando se decide utilizar el recinto para instaurar en él el Museo de Artes e Industrias Textiles. El arquitecto encargado de la reconversión, Jean-Paul Philippon, conservó la piscina (aunque algo más estrecha y menos profunda), los azulejos, las barandillas art déco, las vidrieras… quizá uno de los motivos por los que el museo recibe a 200.000 visitantes cada año. Philippon ya era famoso por su trabajo en el Musée d’Orsay de París, una estación de tren reconvertida en museo.

Museo La Piscina Roubaix
Entrada al museo.  | Alain Leprince

Restos conservados de la piscina

La sensación de que aún se está en una piscina queda patente en los letreros de las salas que se han conservado, en las fotografías antiguas que decoran el museo y que muestran los baños en uso en su apogeo. En la tienda del museo se ha conservado también el depósito de filtración gigante que tenía la piscina.

Tienda Museo La Piscina Roubaix
Tienda del museo, con el antiguo sistema de filtración a la izquierda.  | Alain Leprince

El museo ha conservado el viejo nombre de La Piscine, al que añadió Musée d’Art et d’Industrie André Diligent. Abrió sus puertas al público el 21 de octubre de 2001. Está catalogado como patrimonio del siglo XX y es justamente en la zona de la antigua piscina donde se muestran algunas de las obras más espectaculares, que ven su reflejo en sus aguas. Las antiguas cabinas de duchas hoy se han reconvertido en vitrinas que atesoran también obras, igual que los antiguos vestuarios, hoy habitaciones de exposición.

Museo Piscina Roubaix
Antiguas cabinas de la piscina, hoy salas de exposición.  | Alain Leprince

Un pórtico universal

En uno de los extremos de la piscina se conserva otra joya del museo, un pórtico fabricado en Sèvres para la Exposición Universal de Gante en 1913. Es un magnífico ejemplo de porcelana art déco. Frente a él, en el otro extremo de la piscina, hay una escultura de arenisca de Neptuno que arroja agua a la piscina.

Museo Piscina Roubaix
Galería de las esculturas, con el pórtico de la Exposición Universal de Gante 1913 al fondo.  | Alain Leprince

En octubre de 2018 se acometieron nuevos trabajos en el museo, también acometidos por Philippon, lo que le permitió crecer unos 2.300 metros cuadrados. Una nueva sala de exposiciones temporales y una nueva galería dedicada a los artistas del llamado Groupe de Roubaix se incorporaron a la oferta museística.

Un Robert de Niro Sr. en su colección

Entre sus colecciones hay piezas de dibujo, textil y cerámica de artes aplicadas y esculturas de los siglos XIX y XX firmadas por Rodin, Picasso… Incluso hay un cuadro de Robert de Niro Sr., el padre del actor, que era pintor y cuya presencia del cuadro en el museo hizo que Robert de Niro lo visitara hace unos años. También hay un amplio calendario de exposiciones temporales. 

Museo Piscina Roubaix
Sala del museo, que conserva uno de los antiguos letreros de la piscina.  | Alain Leprince

Importante también es su Tissuthèque, una biblioteca de 30.000 tejidos que datan de los siglos XVIII y XIX y algunos se remontan hasta el antiguo Egipto. Guardados en numerosos cajones, se anima a los visitantes a abrirlos y sentir los materiales.

Además de visitantes que buscan descubrir los fondos artísticos del museo, La Piscine ha organizado también desfiles de moda, uno de ellos con Hermès, con las modelos desfilando alrededor de la piscina.  

Museo Piscina Roubaix
Fachada del museo.  | Alain Leprince/La Piscine M.A.I.A.D. Roubaix

La colección actual es fruto de la unión de los fondos del museo industrial de Roubaix y de los del museo municipal dedicado al pintor local Jean-Joseph Weerts y son un reflejo de la ciudad de Roubaix como productora histórica de textiles. 

Museo Piscina Roubaix
Actividad del museo junto a la piscina.  | Alain Leprince