5 motivos por los que viajar deja una huella de felicidad de por vida en tus hijos

La llegada de un bebé nos cambia la vida y altera nuestras costumbres. Tanto, que muchos padres renuncian hasta a sus planes viajeros. Por eso hemos recopilado algunos argumentos que te convencerán de que viajar con niños puede ser una magnífica idea. 

Viajar para 101 Viajes
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Foto: D. R.

Desde el mismo momento en que un bebé llega a nuestra vida, nada vuelve a ser igual. Altera nuestros ritmos vitales, cambian las rutinas diarias y el tiempo dedicado al ocio (si es que queda algo para este fin). Entre las quejas más frecuentes entre los padres está la de “Ya no podemos viajar”. Pero… ¿Y si supieran que a los placeres de las escapadas en solitario o en pareja se le añaden un buen número de ventajas derivadas del hecho de viajar con niños?

No pretendemos rebatir los argumentos en contra, que conocemos de sobra: adiós al puro abandono hedonista, nada de despertarse cuando uno quiere, olvídate de viajar ligero de equipaje… Sí, todo eso es cierto. Pero también hay muchas ventajas. De hecho, hay webs, blogs y secciones especializadas, por ejemplo en 101 viajes, que permiten explorarlas y sacarles el máximo partido.

Aquí van algunos de esos motivos que hacen que viajar con niños sea una magnífica idea:

1. Es una estupenda "inversión" para ellos

Viajar con niños es una de las mejores inversiones para su educación que podéis hacer. Mucho mejor que comprarles decenas de juguetes que apenas les van a distraer durante un rato antes de quedar relegados al ostracismo.

En un artículo publicado en el diario británico The Telegraph, el psicólogo y autor súper ventas Oliver James cuestionaba la cantidad de juguetes que tienen a su disposición nuestros hijos, una parte importante de los cuales eran ignorados. Y remataba su análisis enfatizando el valor imperdurable de un viaje compartido: “Los niños valoran los viajes en familia, tanto en el momento de realizarlos como mucho tiempo después guardándolos en su memoria. De modo que si vais a gastar dinero en algo, está claro qué opción es la mejor”.

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2. Les dejará un recuerdo imborrable

Olvida ese tópico generalmente falso de que los niños no se acuerdan. Claro que se acuerdan. Quizá no del nombre del monumento o de la ciudad que visitaron, pero sí de que aquella catarata imponente les dejó fascinados (para el resto de su vida) y de que se lo pasaron como nunca jugando con los niños de la habitación contigua. En Reino Unido se han hecho encuestas que arrojan un resultado revelador: el 49% de los encuestados dijo que el recuerdo más feliz de su infancia era un viaje en familia.

En realidad, basta con hacer una ligera regresión al pasado. ¿Quién no conserva como oro en paño en la memoria las vacaciones de su infancia con sus padres? El recuerdo de aquel verano en la playa, en un destino exótico o en una ciudad desconocida suele quedarse anclado en nuestra memoria y, generalmente, siempre para bien. Es, al fin y al cabo, una inversión en felicidad presente y futura.

3. Desarrollarán múltiples habilidades

El viaje permite al niño adquirir hábitos y habilidades imprescindibles y contribuye a su desarrollo cerebral. La doctora Margot Sunderland, psicóloga infantil, explicó en otro artículo en The Telegraph que las zonas del cerebro responsables del juego y la curiosidad del niño se activan y funcionan a pleno rendimiento durante el viaje. La razón es sencilla: es una sorpresa constante.

Pero no solo eso. Un estudio del Journal of Commercial Research concluyó que, al regresar a la escuela, los niños que salen de vacaciones obtienen mejores notas en lectura y matemáticas que los niños que no han viajado.

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4. Es bueno para la familia

Viajar refuerza los vínculos de los padres con los niños porque es una actividad común. A diferencia de otras actividades de ocio, como la televisión o los videojuegos, el viaje es una experiencia siempre compartida. No crea una barrera entre padres e hijos sino que, al contrario, permite tender puentes porque se trata de un tiempo de calidad que todos comparten y que casi siempre requiere de cooperación y apoyo mutuo. De este modo, cada escapada crea un vínculo sólido y duradero entre los miembros de la familia porque es un tiempo compartido de calidad, sin las distracciones que nos atrapan en la vida diaria.

El viaje es también un magnífico momento para ir afianzando los hábitos de autonomía de los pequeños. Preguntarle qué le gustaría visitar es una estupenda manera de hacerle sentir que sus opiniones importan mucho.

5. Es bueno para los papás

Y, por último, viajar con niños es una magnífica idea porque es muy bueno para vosotros. De acuerdo, hacerlo en pareja tiene otros alicientes y comodidades, pero si quieres viajar con tu hijo y fortalecer vuestros lazos, aprovecha cuando son niños. Os ayudará a descubrir otros placeres: quizá ya no necesites ir muy rápido para ver cuantas más cosas mejor, porque descubras que el placer no está en la cantidad, sino en la calidad del tiempo que pasas con quienes te acompañan.