Morelos, el estado mágico de México

Alfons Rodríguez

A una hora por carretera del Distrito Federal, Morelos es la tierra de una eterna primavera que acunó a Emiliano Zapata y a su revolución. Un Estado sumergido en una atmósfera mágica que atrapa por sus contrastes, su misticismo y un culto a la tradición presente en cada bocado de sus más de doscientos típicos platillos. Porque Morelos es como el primer bocado que se da a un chapulín. Cruje en la boca y el regusto a sal y limón crece al chuparse los dedos manchados del pimentón rojo que cubría el saltamontes antes de ser degustado. Este pequeño Estado mexicano entra por los ojos, conquista el estómago, alimenta el espíritu y limpia el alma.