Monte Mario, el parque forestal que un padre dedicó a su hijo fallecido en Béjar

A apenas unos minutos de Béjar, encontramos este parque forestal, que se  erige como un espacio natural de gran riqueza y belleza. Conozcamos su historia.. 

Lucía Martín García
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Foto: Ayuntamiento de Béjar

El otoño está cerca y por eso, cada vez más, buscamos remansos naturales donde poder disfrutar de las coloridas hojas callendo de los árboles. El parque forestal al que nos trasladamos, se conoce como Monte Mario y hoy ocupa una superficie de 42 hectáreas, 26 de ellas utilizadas para reforestación con equipamientos como la iglesia de El Pilar y San José, el centro Campyco, la guardería "San Francisco de Asís" y el colegio María Díaz.

Lo encontramos muy próximo a la localidad de Bejar, en la provincia de Salamanca, y como hemos dicho la estación naranja es una de las mejores para perderse por este paraje, que además de poseer una grandísima belleza natural, también nos guarda una emotiva historia, donde los protagonistas son un padre y su hijo fallecido en la Guerra Civil, con este parque quiso preservar su memoria. 

Ayuntamiento de Béjar

El parque forestal de Monte Mario, conocido coloquialmente como Los Pinos, es un monte de público cuya titularidad corresponde al Ayuntamiento de Béjar. Puede acceder cualquier que quiera sumergirse en plena naturaleza ya que se ubica en la parte sur de la ciudad. El parque une elementos como el agua, procedente de la Sierra de Béjar a través de la Garganta del Oso en cascadas y riachuelos que cruzan el parque, la fauna con animales salvajes aprovechando su riqueza en frutos como castañas, la flora con hasta 37 especies arbóreas que,  ofrecen una de sus mejores estampas sobre todo en el mes de otoño.

El parque lo atraviesan senderos perfectos para los amantes del senderismo, el running o el ciclismo.

Ayuntamiento de Béjar

Un parque con historia

A principios del siglo XIX, este lugar se hacía llama El Tomillar y era un paraje abandonado a su suerte sin uso ni cuidado hasta que llamó la atención de don Emilio Muñoz. Allá por el año 1935 cuando el textil y escritor, propietario de la conocida fábrica de botones que aun se sitúa en la calle 28 de Septiembre de Béjar, decidió iniciar un plan de reforestación para abrir el paraje, y así poner en valor su riqueza natural y crear un lugar donde los bejaranos pudieran disfrutar de la naturaleza.


Apenas tres años después, la mejora del paraje coincidió, con el fallecimiento de hijo de Emilio Muñoz, que se llamaba Mario Emilio, en el año 1938 en la Guerra Civil.

Ayuntamiento de Béjar

Años después, su padre decidió levantar un templo religioso en su nombre, la iglesia de El Pilar y San José, de estilo neogótico e inspiración italiana. Fue una de las obras que la familia Muñoz hizo en favor de Béjar como también fueron el campo de fútbol de Mario Emilio, las antiguas escuelas de María Díaz, dedicadas a su esposa, el mirador del duque en el barrio de La Antigua y, como no, el parque forestal que recibió de Monte Mario. Este mecenazgo donado a Béjar fue seguido por su hija Juanita Muñoz, que quiso continuar la labor de su padre por amor a su ciudad.