Es el momento de conocer la preciosa Burgui, la villa navarra de los oficios

Un pueblo para vivirlo, en el espectacular valle de Roncal

José Miguel Barrantes Martín
 | 
Foto: arocas / ISTOCK

Pocos pueblos condensan de igual manera el sentir y las tradiciones navarras que Burgui, una pequeña población que nos brinda la oportunidad de vivir de lleno las costumbres más genuinas de un entorno rural marcado por el fabuloso valle de Roncal.

A través de su original recorrido por la senda de los oficios, Burgui representa uno de los más interesantes destinos para disfrutar en familia o, simplemente, para admirar sus tesoros patrimoniales, etnográficos y naturales.

MonikM / ISTOCK

El epicentro del ancestral uso de las almadías

De Burgui se suele decir que es la puerta del valle de Roncal, una extensa área que comienza en este rincón con la imponente foz de Burgui – un profundo cañón declarado Reserva Natural que cuenta con una de las mayores colonias de buitres de Europa - y continúa por el curso del río Ezka, cuyas aguas vertebran este corredor del nordeste de la Comunidad Foral de Navarra, casi rayando con la provincia de Huesca. Un valle pirenaico de grandes contrastes paisajísticos en el que las poblaciones destacan por sus tradicionales casas de tejados de pizarra y sus calles empedradas.

arocas / ISTOCK

A menos de ochenta kilómetros de Pamplona, el caserío de Burgui ejemplifica a la perfección el típico pueblo navarro pirenaico, tanto en su fisionomía como en sus tradiciones. Una de estas tradiciones representa y mantiene viva una ancestral actividad que forma parte desde antiguo de la idiosincrasia de estos valles. Hablamos del aprovechamiento de los bosques circundantes y del transporte de la madera mediante las almadías, balsas de grandes proporciones construidas a base de gruesos troncos que se han convertido con el tiempo en la seña de identidad indiscutible de Burgui.

Navarra salvaje: 8 impresionantes destinos naturales aquí al lado

No obstante, su Ayuntamiento acoge el Museo de la Almadía, donde una colección de objetos etnográficos, fotografías y documentación dan buena cuenta de este oficio y representa a la Asociación Cultural de Almadieros Navarros. No solo eso, sino que en los alrededores del 1 de mayo de cada año se celebra el Día de la Almadía – Fiesta de Interés Turístico Nacional -, un homenaje a este oficio y sus gentes en el que varias almadías descienden el río Ezka hasta el puente medieval de Burgui.

arocas / ISTOCK

La villa de los oficios

El oficio de los almadieros es solo uno de los que aún podemos disfrutar en vivo en la villa de Burgui. La icónica estampa del puente medieval sobre el río Ezka con sus tres arcadas nos da la bienvenida a un itinerario circular que nos conduce a través de las calles de la localidad en busca de los tradicionales oficios que se desempeñaban antiguamente en este lugar.

arocas / ISTOCK

La senda de los oficios sumerge al visitante en la vida de antaño a través de elementos recuperados, con un recorrido etnográfico diseñado en diferentes paradas, con la primera sorpresa de una almadía a tamaño natural.

Siguiendo el itinerario descubriremos los entresijos de tareas que van desde las más comunes, como el horneado del pan, hasta otras relacionadas con la principal actividad de la zona desde tiempos inmemoriales, como es el aprovechamiento de la madera de los bosques. Así, el antiguo serradero, la calera o la carbonera dan buena cuenta de los oficios asociados y de  la esencia del sentir de los habitantes de Burgui. Un caso especial es el de la nevera medieval - un pozo para acumular la nieve muy bien conservado -, que llama la atención por su sotechado cónico.

arocas / ISTOCK

Mientras, la vuelta al puente nos conduce hasta la presa donde los almadieros se deslizan con sus barcazas de madera por una rampa. Allí precisamente, junto al río, podemos avanzar hacia los senderos señalizados por los que se llega hasta la foz de Burgui y el abetal de Basari, las dos joyas naturales del entorno de la villa.