El misterioso Parque Nacional Caldera de Taburiente

La Caldera de Taburiente es uno de los Parques Nacionales más bellos del mundo. Este bosque palmero, constituido por un circo de cumbres de 8 kilómetros de diámetro y desniveles de hasta 2.000 metros, a menudo semioculto en un mar de nubes, es único en el planeta.

Irene González
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Foto: Flavio Vallenari / GETTY

Sumergirse en uno de los Parques Nacionales más bellos del planeta es un increíble regalo de la bella isla de La Palma. Este misterioso paraje palmero se diferencia por la gran cantidad de recursos hídricos que posee, tanto subterráneos como superficiales. Es un sensacional paseo por su valiosa biodiversidad donde destaca la vegetación de cumbre, que alberga especies vegetales protegidas como como el retamón, la violeta o el codeso. La isla de La Palma, cuando fue conquistada en 1493 en nombre de los Reyes Católicos albergaba una cultura aborigen que vivía en condiciones similares a las del Neolítico. Aquellos hombres y mujeres llamaban a su tierra Benahoare. El sustento principal de esta comunidad era la ganadería de cabras, ovejas y cerdos, y también eran recolectores de raíces, frutos y moluscos de costa.

La Caldera de Taburiente, dominada por un pinar claro, con agua y arbustos forrajeros en el interior y matorrales en las cumbres, era un espacio ideal para llevar los ganados. Esta es la razón por la que en los lugares de su paso habitual se hayan encontrado restos de cabañas, de cerámica, de rocas afiladas para cortar y petroglifos de antiguas culturas indígenas isleñas. Su territorio estaba organizado en bandos muy similares a los actuales municipios y en cada uno vivía una tribu gobernada por un auarita. El bando de la Caldera era Aceró y su ultimo rey fue Tanausú. Al parecer la vida entre los distintos bandos no siempre era pacífica, de vez en cuando había importantes escaramuzas, probablemente por la disputa de los pastos en las épocas de escasez. En las cumbres del parque se han hallado restos de cerámica, desde los más primitivos sin dibujos, hasta interesantes y muy adornados con motivos geométricos curvilíneos en relieve.

Con una superficie de casi 4.700 hectáreas, recorremos uno de los parajes más increíbles del planeta tierra. La Caldera de Taburiente, Parque Nacional desde 1.954, cuenta con 380 especies catalogadas de plantas vasculares, y su especie más característica son los pinares de pino canario, casi siempre acompañados por especies como el amagante. Aunque sin lugar a dudas, la vegetación de sus cumbres es la más interesante, ya que en las alturas viven numerosos endemismos y especies vegetales protegidas como el retamón, la violeta o el codeso. Una naturaleza sorprendente, un patrimonio arquitectónico exclusivo y una tradición artesana aún viva, se dan la mano en la increíble isla canaria de La Palma.