GEOGRAFÍA INVISIBLE III

La misteriosa pasajera de Torenza que desató la locura en las redes sociales (y en mi ascenso al volcán Pacaya de Guatemala)

Nadie pudo identificarla y, en cambio, se dice que aterrizó en Nueva York y en Guatemala proveniente de un país que nadie conoce.

EL volcán Pacaya es una de las joyas de Guatemala.
EL volcán Pacaya es una de las joyas de Guatemala. / Istock / Sebastien Lecocq

Amanezco en Guatemala antes que el sol. El astro rey empieza a elevarse perezoso ante el volcán guatemalteco Pacaya, iluminando el valle de Guatemala y el Lago de Atitlán, allá a lo lejos. Leonel me espera en el puesto de control para acceder el parque. “¿Tú también vienes de Torenza?” pregunta a modo de saludo. Me quedo sorprendida buscando una respuesta, no sin antes ubicar el lugar mencionado en el mapa de mi cabeza. ¿Una ciudad de Guatemala tal vez?

El acceso al volcán Pacaya

El acceso al volcán Pacaya

/ Gonzalo Azumendi

“¿No ha visto el revuelo que ha habido en redes debido a la llegada de una pasajera de un país del que nadie sabe?”. Reconozco que en esta viralidad me he quedado atrás, pero quiero saber más. Leonel me guía a lomos de un caballo por las faldas del volcán sin revelar nada más sobre esta curiosa historia a pesar de mi insistencia. Miembro de una familia dedicada al completo al turismo en el Pocaya, confiesa haber subido al volcán más de 10.000 veces. Es la agencia Sin Fronteras, especializada en experiencias únicas y a medida por todo el país, la que me ha puesto en contacto con él. Mientras mi caballo Trueno asciende lentamente, no puedo estar más satisfecha de la decisión de haber alargado mi viaje unos días más para así poder visitar ésta y otras maravillas que me quedaban pendientes en el país.

El volcán Pacaya es uno de los más accesibles de Guatemala

El volcán Pacaya es uno de los más accesibles de Guatemala

/ Gonzalo Azumendi

Subir al volcán Pacaya, una emocionante aventura entre lava

Guatemala cuenta con más de 30 volcanes, la mayoría de ellos activos. El Pacaya es uno de los más accesibles del país, y su actividad, aunque no es constante, premia a los viajeros con un campo de lava reciente donde es posible sentir el calor que emerge del suelo y tostar nubes de azúcar (malvaviscos) en sus grietas.

El sendero, de polvo negro, da inicio en la pequeña aldea de San Francisco de Sales, a aproximadamente 1.800 metros de altitud. Mi reto es alcanzar los más de 2.552 del Cerro Chino para contemplar la actividad volcánica.

A medida que asciendo, la vegetación va desapareciendo y el aire se vuelve más denso y frío. El camino parece más propio de otro planeta, serpenteando entre paredes volcánicas que se abren hacia espectaculares miradores. Desde estos balcones de fuego es posible divisar otros volcanes emblemáticos del país, entre los que sobresalen Acatenango, Volcán de Agua y Volcán de Fuego.

A punto de llegar a la meta, el terreno salvaje del último tramo es el más emocionante, sobre todo si pensamos que Pacaya empezó a formarse hace unos 23.000 años, con más de 20 erupciones importantes en el siglo XVI. La más reciente sucedió en mayo de 2021. Una columna de ceniza obligó a cerrar el aeropuerto temporalmente y la lava ardiente descendió por las laderas amenazando poblaciones cercanas.

Una vez arriba, me despido de Trueno y paseo por las coladas de lava solidificada que hace algo más de una década estaban al rojo vivo. Mientras aso nubes de algodón ante ese impresionante paisaje lunar, le pregunto a Leonel: ¿Qué fue de la mujer de Torenza?

¿Existe un país llamado Torenza?

Un misterioso vuelo internacional, una pasajera perdida y un país que no aparece en ningún mapa. Aunque parece el inicio de una novela de misterio, así comienza una de las incógnitas más virales en redes sociales. ¿Puede un país desconocido poner en vilo a dos aeropuertos y generar miles de teorías conspirativas en internet?

Esta historia comenzó con un vídeo difuminado de una pasajera que había intentado ingresar en Guatemala, después de probar suerte en Nueva York, afirmando venir de un país llamado Torenza. Llevaba un pasaporte nunca visto, de color verde esmeralda y con el nombre “Kingdom of Torenza”. Ubicado en una región costera de clima tropical, con playa de coral y un idioma que mezclaba algo parecido al finlandés mezclado con inglés. Con la atractiva descripción de este microestado secreto, ¿quién no quiere conquistar un nuevo paraíso?

El polémico vídeo, replicado hasta la saciedad en plataformas como Instagram, X o TikTok mostraba a una mujer en una oficina de control migratorio respondiendo preguntas con un tono nervioso. En cuestión de minutos, numerosas personas permanecían expectantes enganchadas a la posibilidad de que existiera un país que nadie hubiera explorado o que, incluso, perteneciera a otra dimensión.

Con esta mujer, proveniente de Torenza – o del futuro-, las redes midieron millones de reacciones y mantuvieron a los usuarios conectados, mirando y comentando. Todo fue un montaje diseñado con la IA. Un fiel reflejo de cómo funciona la desinformación actual. “No dejes que la verdad te arruine una bonita historia”.

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