El misterio de la única obra arquitectónica de Gaudí fuera de España: todavía no se ha construido pero será idéntica a una capilla inédita de la Sagrada Familia
Se trata de un boceto realizado por Gaudí hace más de cien años.

La obra maestra de Gaudí es tan grande (y no nos referimos solo a sus inmensas proporciones) que todavía no se ha terminado. Sobra decir que se trata de la Sagrada Familia, el templo expiatorio proyectado por el genial arquitecto que hizo de Barcelona la cuna del Modernismo a finales del siglo XIX.
Comenzó a trabajar en ella en 1883. O lo que es lo mismo, al misno tiempo que ponía la primera piedra de otra de sus obras más conocidas: Casa Vicens. Después llegarían el Palau Güell, la Colonia Güell, el Parque Güell, la Casa Batlló o la Casa Milá, obras que fue compaginando con el avance de la basílica.

Gaudí también salió fuera de Barcelona, y de Cataluña, para poner en marcha otros proyectos con los que llevó el Modernismo catalán más allá de sus fronteras naturales (como Casa Botines en León o el Capricho de Comillas). Todas estas geniales construcciones tienen algo en común: que son todo un reclamo para los amantes del arte y la arquitectura en general, y el Modernismo en particular, y que las vio terminadas en vida.
Todas excepto una: la Sagrada Familia que, más de un siglo después, sigue en construcción. Y lo más curioso de todo, es que no es la única obra de arte de Gaudí que está pendiente de terminarse.

La única obra de arte de Gaudí fuera de España
Existe un plano realizado por Gaudí de una capilla que, de conseguir todos los permisos y la aprobación para su construcción por parte del Gobierno correspondiente, se convertiría en la primera y única obra de Gaudí fuera de España. Pero, por el momento, es solo un boceto metido en un cajón.
El plano, realizado a mano por el propio arquitecto a comienzos del siglo XX, proyecta una capilla para la virgen. Pero no una cualquiera, sino una que está situada en Rancagua, un pueblo perdido de Chile, al sur de la capital, Santiago, y a solo una hora de la cordillera de los Andes.

Averiguar qué hace una capilla diseñada por Gaudí a más de 11.800 kilómetros de distancia de su ciudad natal, y sin construir, es casi un misterio. Aunque tiene su explicación, y es tan bonita que merece la pena ser contada.
El misterio de la obra de Gaudí que aún no se ha construido
Se trata de un regalo que el arquitecto le hizo a su amigo Fray Angélico Aranda, el sacerdote de Rancagua, apasionado confeso por el arte y admirador de la obra de Gaudí. Se conocieron personalmente durante una visita del sacerdote a Barcelona en 1909, donde tuvo la oportunidad de ver de cerca las obras, ya iniciadas, de la Sagrada Familia.

Años más tarde, el sacerdote le pidió a Gaudí (vía carta postal) que le ayudara con la construcción de una capilla para la Virgen de Nuestra Señora de los Ángeles. Y el arquitecto no solo accedió encantado, sino que le respondió enviándole el boceto de una capilla más que singular: se trataba de un templete inédito en el que Gaudí estaba trabajando para realizar también en la Sagrada Familia, y que estaría dedicado a la misma virgen. De haberse hecho realidad, hubiera sido como un hermanamiento entre templos, entre Chile y Barcelona.

De esto han pasado ya más de cien años, y lo curioso es que, a día de hoy, no ha sucedido ni lo uno ni lo otro, porque la Sagrada Familia sigue en construcción, y la capilla de Chile solo existe dibujada en un papel. Desde hace algunos años resuena el eco de su posible puesta en marcha, pero parece que los permisos para llevarla a cabo todavía no se han conseguido.
Habrá que seguir esperando para ver si finalmente el deseo de Gaudí y el sacerdote se convierte en realidad, lo que supondría la suma de una nueva y póstuma obra de arte a la rica colección del genial arquitecto.
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