El misterio de las Shetland y las Orcadas, la costa más salvaje y extrema de Escocia

Remotos parajes, paisajes abruptos, escenarios solitarios... la atmósfera ideal para ambientar una novela detectivesca clásica. De la mano de la escritora Ann Cleeves, en cuyas novelas está basada la exitosa serie de televisión Shetland, hacemos un recorrido por las Shetland y las Orcadas, dos archipiélagos de extremos con una historia que se remonta hasta el Neolítico.

Descubrimos algunos de los paisajes más espectaculares de Escocia.
Descubrimos algunos de los paisajes más espectaculares de Escocia. / Luis Davilla

Las islas son mundos en miniatura. En la mitología griega, por ejemplo, se habla de las islas afortunadas, o bienaventuradas, como el lugar en el que las almas virtuosas residían una vez abandonaban este mundo material que ocupamos los seres humanos. Más tarde, en el siglo XVI, Tomás Moro utilizó una isla imaginaria, denominada Utopía, para describir una sociedad idílica en la que predominaba la propiedad común por encima de la propiedad privada.  

Reserva Natural de Marwick head en las Orcadas.

Reserva Natural de Marwick head en las Orcadas.

/ Luis Davilla

A lo largo de la historia, el ambiente enclaustrado de las islas también ha sido el escenario propicio para reflexionar sobre aspectos más negativos de nuestra sociedad. En La Odisea, la hechicera Circe habita en la isla de Eea rodeada de animales salvajes —en realidad, humanos transformados en bestias gracias a sus artes mágicas—. Veintisiete siglos después, en los albores de la Segunda Guerra Mundial, la escritora de novelas detectivescas más popular de la historia publicó la que sería su obra más exitosa. La novelista es Agatha Christie. Y el libro, Diez negritos. La trama transcurre en la imaginaria isla del Negro, situada en la costa inglesa, en la región de Devon. En este remoto paraje tan solo hay una mansión, a la que son invitadas ocho personas de muy distinta procedencia. Teniendo en cuenta al mayordomo y a la cocinera, la población de la isla se reduce a 10 personas. Los invitados no saben quién es el anfitrión, solamente que tuvo algún tipo de relación con ellos en el pasado. En este opresivo ambiente sucede un asesinato. Y luego otro. Y otro...  

Redacción Viajar

El condado de Devon se encuentra en el extremo meridional del Reino Unido. En el polo opuesto del país, en su septentrión, existe un grupo de islas de rotunda naturaleza y rica historia que también ha servido de inspiración a numerosos escritores. Se trata de las islas Orcadas y las Shetland. De hecho, estas últimas son el escenario de una de las series criminales más populares de la actualidad —llamada precisamente Shetland—. Inspirada en una saga novelesca escrita por Ann Cleeves (1954), su protagonista es el detective local Jimmy Pérez, encargado de resolver los múltiples crímenes que suceden en un entorno en el que apenas viven 23.000 personas.  

Ovejas en las Rocas Neolíticas de Stenness.

Ovejas en las Rocas Neolíticas de Stenness.

/ Luis Davilla

Aunque no reside actualmente en las islas, Cleeves las conoce muy bien. Las visitó por primera vez siendo una veinteañera que estudiaba inglés en la universidad de Sussex. “Con 20 años abandoné la universidad”, cuenta Cleeves a VIAJAR. “Necesitaba trabajo y, tras un encuentro casual en un pub de Londres, me ofrecieron un puesto como ayudante de cocina en el Observatorio de Aves de Fair Isle. No sabía muy bien dónde estaba... Se trata de la isla habitada más remota del Reino Unido y forma parte del grupo de las Shetland. Llegué muy mareada a la isla, pero desde que puse un pie en ella, me enamoré.” 

Pueblo prehistórico de Skara Brae en las Orcadas.

Pueblo prehistórico de Skara Brae en las Orcadas.

/ Luis Davilla

El archipiélago de las Shetland se encuentra a 170 kilómetros de Escocia y está formado por alrededor de 100 islas de diferentes tamaños. Entre todas ellas, solo 16 están habitadas. La costa de Noruega se encuentra a apenas 220 kilómetros. Debido a su ubicación, las Shetland fueron empleadas durante siglos como lugar de paso para navegantes de muy diversa procedencia. Aunque las raíces nórdicas y escocesas predominan, entre sus habitantes pueden rastrearse descendencias alemanas, holandesas, rusas e incluso españolas. Esa disparidad de influencias está presente en las novelas de Cleeves. La primera de la saga, Raven Black —pendiente de publicación en español—, es una novela que trata sobre el sentido de pertenencia. Por ello, Cleeves decidió que el personaje central, el detective Jimmy Pérez, fuera oriundo de las Shetland, pero se sintiera, a la vez, como un forastero. “Decidí que Pérez procediera de Fair Isle, una isla que muchos habitantes de Shetland nunca han visitado. Además, lo hice descendiente de un barco de la Armada Invencible española que naufragó allí en el siglo XVI. El barco se llamaba El Gran Grifón y tan solo hubo 60 supervivientes —sobre un pasaje de 277 hombres—. No es completamente descabellado pensar que uno de los marineros se casara con una mujer local y que el nombre continuara.” Curiosamente, en el pequeño cementerio de Fair Isle puede leerse una placa que rememora aquel suceso histórico: “En memoria de los heroicos marinos de la Armada española enterrados en esta tierra noble y fraterna en el año del señor de 1588”.

Alcatraces en la Reserva Natural Nacional de Noss.

Alcatraces en la Reserva Natural Nacional de Noss.

/ Luis Davilla

Tierra de vikingos

Tiene cierta lógica que algunos locales se sienten más cercanos a la cultura escandinava que a la escocesa. Sobre todo, teniendo en cuenta que los asentamientos vikingos proliferaron en la zona mucho antes que 1472, fecha en la que el gobierno escocés se apropió de las Shetland a raíz de una deuda adquirida por la monarquía danesa con la escocesa —respecto a una dote del matrimonio entre Jacobo III de Escocia y Margarita de Dinamarca—. Aún hoy, una pequeña parte de la población habla un dialecto local, mezcla de escocés y norn —lengua escandinava hablada en las Orcadas y en las Shetland—. Por ello, cuando uno ve escrito este dialecto, percibe ciertas reminiscencias de las lenguas nórdicas. Así comienza el poema Ebb Draemin de la poeta local Rhoda Bulter (1929-1994): “Dir a clear lift da-day an a fresh wind blaain, / Sicca day whin A’m blyde ta be here be me len”. El que esto escribe no se atreve a aventurar una traducción y las webs que ofrecen estos servicios no tienen noticias de este dialecto... 

Faro de Sumburgh en la península de South Mainland, en las Shetland.

Faro de Sumburgh en la península de South Mainland, en las Shetland.

/ Luis Davilla

El paisaje como personaje

De clima extremo y geografía rotunda, las Shetland son un destino ideal para los amantes de la naturaleza, pues estamos hablando de una de las zonas de cría de aves marinas más importantes del mundo. Además, es el refugio de nutrias salvajes más importante del Reino Unido, un sueño para los geólogos y un territorio perfecto para el estudio de plantas terrestres y marinas. Lo remoto del escenario y la presencia de la naturaleza sin los filtros de la civilización fue, precisamente, lo que inspiró a Cleeves para escribir sus novelas de misterio. “Mi esposo, a quien conocí en Shetland, era un apasionado observador de aves y pasó la mayor parte de su carrera trabajando en labores de conservación”, explica. “Un día, en pleno invierno, le informaron de la llegada de un pájaro muy raro a las islas. Decidimos hacer el viaje para verlo. Eso significaba conducir hasta Aberdeen y tomar un ferry nocturno durante 14 horas. Afortunadamente, el pájaro, una focha americana, aún estaba allí. Fue un día precioso. Había nevado y luego la nieve se había congelado. Todo estaba muy despejado. Había cuervos jugando en el cielo, negros contra la nieve. Como soy escritora de crímenes, pensé que, si también hubiera sangre, sería una escena casi mítica, como un cuento de hadas, Blancanieves o La bella durmiente. Esa imagen se quedó en mi mente y formó el inicio de la novela.” 

Puerto de Lerwick.

Puerto de Lerwick.

/ Luis Davilla

La primera isla

A mitad de camino entre la costa escocesa y las islas Shetland se encuentran las Orcadas. Este archipiélago está a tan solo 16 kilómetros de la costa y consta de 70 islas —tan solo 20 de ellas habitadas—. La población ronda los 22.000 habitantes. La población local más importante, no obstante, no es humana. Durante el invierno, es muy frecuente ver focas grises y comunes relajándose en la orilla, motivo por el que numerosos amantes de la naturaleza visitan la zona cada año. Se estima que alrededor del 15 % de la población mundial de focas reside en las Orcadas. 

Además de sus atractivos naturales, las Orcadas —Orkney en inglés y Arcaibh en gaélico escocés— cuentan con un paraje capaz de hacernos viajar 5.000 años en el tiempo, antes incluso que la aparición de Stonehenge. Skara Brae es el poblado prehistórico mejor conservado de Europa Occidental, lo que le ha valido el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Catedral y cementerio de San Magnus en Kirkwall.

Catedral y cementerio de San Magnus en Kirkwall.

/ Luis Davilla

El paisaje salvaje y agreste de las Orcadas, donde conviven acantilados escarpados, verdes colinas y playas doradas, también ha servido de inspiración a numerosos escritores. Amy Sackville (1981), una de las escritoras jóvenes más premiadas de Reino Unido, publicó en 2014 una novela titulada, precisamente, Orkney —sin traducción en español—. “El lugar y los personajes llegaron al mismo tiempo”, explica Sackville. “Comencé con esa situación, una pareja aislada en la isla. Y una imagen memorable: la figura de una mujer en la orilla, mirando el mar. Me interesa Orkney como un lugar de mutabilidad; uno no siempre puede discernir la frontera entre el mar, la tierra y el cielo... esas fronteras están en constante cambio. También hay una superposición de significados: la arqueología, la historia, el mito y la historia de Orkney están entrelazados.” 

Localidad de Stromness en las Orcadas.

Localidad de Stromness en las Orcadas.

/ Luis Davilla

Los escenarios aislados siempre han proliferado en las novelas detectivescas. De hecho, el que muchos críticos consideran como el primer relato detectivesco de la historia —Los crímenes de la calle Morgue (1841), de Edgar Allan Poe— pertenece al subgénero conocido como locked-room mystery (misterio de habitación bajo llave). En este cuento, el detective Auguste Dupin trata de solventar el asesinato de dos mujeres cometido en una habitación cerrada con llave por dentro. ¿Cómo es posible? A leer el relato...   

Ponis de las Shetland en la isla de Unst.

Ponis de las Shetland en la isla de Unst.

/ Luis Davilla

Las novelas criminales ambientadas en estos lejanos archipiélagos no son más que variaciones de los locked-room mysteries: islas remotas, sociedades encapsuladas, paisajes naturales abruptos —empleados como metáforas de personalidades ásperas y violentas—... Ann Cleeves se considera continuadora de esta tradición: “Escribo misterios muy tradicionales. Y un lugar aislado del resto del mundo es una parte fundamental de la tradición británica. Agatha Christie escribió misterios en islas, e hizo exactamente lo mismo, por ejemplo, en Asesinato en el Orient Express”. Aquellos que visiten esta zona harán bien en echar en la maleta un par de novelas criminales. Ayudan a pasar el tiempo en los largos trayectos. Y quizá sirvan para aguzar nuestras dotes detectivescas. Uno nunca sabe cuándo tendrá que emplearlas. Especialmente en estas islas. 

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