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El mejor destino para mayores de 60 años que quieran seguir viajando en septiembre: un paraíso gastronómico, pueblos barrocos, clima suave y un final de verano de película

Es la isla más grande del Mediterráneo y presume de contar con hasta siete sitios declarados Patrimonio de la Humanidad.

Sicilia, el mejor destino para mayores de 60 años que quieran seguir viajando en septiembre

Sicilia, el mejor destino para mayores de 60 años que quieran seguir viajando en septiembre / Istock

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Hay destinos que lo tienen todo para convertirse en los favoritos de quienes quieren alargar el verano más allá del mes de agosto. Aunque, no nos engañemos, ese es un privilegio reservado solo a unos pocos. Lo que sí es verdad es que hay un tipo de perfil de viajero que, al menos por cuestiones de tiempo, sí puede permitirse viajar durante todo el año: los mayores de 65 años.

Sicilia, el mejor destino para mayores de 60 años que quieran seguir viajando en septiembre

Sicilia, el mejor destino para mayores de 60 años que quieran seguir viajando en septiembre / Istock

No todos los jubilados buscan el mismo tipo de viaje o de destino, pero hay algunos lugares que reúnen las condiciones idóneas para estar entre sus favoritos: menos calor que en julio y agosto, menos aglomeraciones turísticas y un ritmo de vida mucho más pausado. Y eso, para alguien de 65 años o más, es clave.

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Sara Fernández García

Eso nos lleva a pensar en destinos como Sicilia. Además de ser un paraíso para alargar el verano, tengas la edad que tengas, se trata de un destino con un pasado histórico y una riqueza cultural enorme que, sin embargo, ni es exclusivamente contemplativo, ni exige un viaje físicamente intenso. Y eso es importante.

Sicilia no supone un viaje exigente desde el punto de vista físico.

Sicilia no supone un viaje exigente desde el punto de vista físico. / Istock

Un gran destino entre el mar y la historia

Sicilia no es un destino precisamente pequeño: de hecho, es la isla más grande del Mediterráneo y la región más extensa de Italia (mide unos 280 kilómetros de ancho de este a oeste). La clave para no acabar exhaustos está en no pretender recorrer toda la isla, sino plantear el viaje con dos o tres bases nada más. El resultado puede ser un viaje de lo más cómodo, donde la combinación entre playa y cultura, en el caso de Sicilia, está prácticamente garantizada.

La preciosa y barroca ciudad de Palermo.

La preciosa y barroca ciudad de Palermo. / Istock

La ruta puede incluir ciudades como Palermo, con su centro histórico, Cefalú, con su imponente catedral, Ragusa, probablemente la ciudad barroca más bonita de Sicilia, y Siracusa, un destino de playa con destacados yacimientos arqueológicos. Dicho así puede sonar intenso, pero no lo será si se plantea en clave ‘slow’, con excursiones de medio día y tardes para pasear. Es decir, en plan "slow tourism", algo así como la combinación perfecta entre pueblos bonitos, tradiciones, arqueología y patrimonio, definido así por la propia oficina de turismo de Sicilia.

No hay que olvidar que la isla cuenta con siete lugares declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, entre ellos el Valle de los Templos, la Villa Romana del Casale, las islas Eolias, el Val di Noto y el conjunto árabe-normando de Palermo, Cefalù y Monreale. Un atractivo que difícilmente se puede pasar por alto cuando se viaja a Sicilia.

Cefalú, declarado Patrimonio de la Humanidad.

Cefalú, declarado Patrimonio de la Humanidad. / Istock

La gastronomía es parte de la experiencia

Sicilia es particularmente adecuada para un viaje en el que comer forma parte de la experiencia, aunque eso es algo prácticamente común a todos los destinos italianos. Pescado, marisco, verduras, aceite de oliva, pasta, quesos, vinos, granizados, cannoli... Su cocina refleja las sucesivas culturas que han pasado por la isla, desde la Grecia antigua hasta las influencias árabes. Y septiembre añade un atractivo especial: es época de vendimia, por lo que es un buen momento para visitar bodegas y zonas vitivinícolas.