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Lo siento Italia, el mejor destino de Europa para mayores de 65 está en Portugal: temperaturas suaves, valles vitivinícolas y monumentos históricos Patrimonio de la Humanidad

Situada a orillas del Atlántico y repleta de casas coloridas, esta ciudad llena de historia guarda varios monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad.

La región vitivinícola de Portugal para visitar pasados los 65.

La región vitivinícola de Portugal para visitar pasados los 65. / Istock

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Considerada una de las ciudades más bonitas que hay en el mundo, asentada sobre un antiguo campo volcánico en la costa sur de Portugal, Lisboa es una de esas maravillas infravaloradas que todos deberíamos visitar por lo menos una vez en nuestras vidas. A un paso de España, pasear por sus calles llenas de colores y poco masificadas es una de esas experiencias que quedan grabadas para siempre tanto en la memoria como en el corazón. Además de poseer un rico patrimonio histórico y cultural, la ciudad se encuentra a no más de tres horas del enclave natural más impresionante del país, el Vale do Douro, un valle donde el vino y la cultura vitivinícola son la razón de ser de sus habitantes.

Lisboa es una de las ciudades con más encanto de Europa

Lisboa es una de las ciudades con más encanto de Europa / Henry Ren

Aunque a Lisboa se puede llegar perfectamente en coche (siempre que uno se atreva, ya que tan solo desde Badajoz ya son más de dos horas y media de trayecto), lo más habitual, sobre todo entre los turistas de mayor edad, es ir en avión. Desde casi todos los aeropuertos de España despegan a diario vuelos hacia el aeropuerto de la capital lusa, haciendo que la decisión para escoger qué y cuántos días dedicarle al viaje sea pan comido.

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A ritmo de fado

Aunque los vestigios arqueológicos encontrados más importantes pertenecen a las épocas romana e islámica, se sabe que los orígenes de Lisboa se remontan a los tiempos de griegos y fenicios. La ciudad actual cuenta con una población de algo más de medio millón de habitantes, por lo que pasear por sus callejuelas y descubrir sus secretos se convierte en una experiencia de lo más placentera.

Lisboa es conocida por la belleza de sus azulejos

Lisboa es conocida por la belleza de sus azulejos / Diego García

La ciudad dispone de una red de transporte público urbana y suburbana excelente, con un total de ocho líneas ferroviarias; además de hacerlo a pie, la mejor manera de descubrir la ciudad y sus maravillas es a bordo de alguna de las cinco líneas de tranvía que todavía se conservan. Con su emblemático color amarillo, estos tranvías atraviesan algunas de las zonas más bonitas e históricas de la ciudad, destacando la línea 28, que recorre el casco antiguo.

Mucho por descubrir

Asentado sobre siete colinas, el centro histórico cuenta con tres funiculares y el elevador de Santa Justa, un ascensor de estilo neogótico diseñado por Raoul Mesnier du Ponsard, aprendiz de Gustave Eiffel, y que, a parte de servir como uno de los mejores miradores de la ciudad, desde 1902 comunica el sector de Baixa con el barrio Alto.

La Torre de Belém

La Torre de Belém / Josè Maria Sava

Recorriendo la ciudad podemos encontrar monumentos tan importantes como la Torre de Belém o el Monasterio de los Jerónimos, ambos incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad desde 1983. Erigiéndose en la misma desembocadura del Tajo, la Torre de Belém data de comienzos del siglo XVI y muestra un precioso estilo gótico manuelino. Por su lado, el monasterio fue construido para conmemorar el regreso de la India del explorador Vasco de Gama.

Otros importantes lugares son el Castillo de San Jorge, una impresionante fortaleza árabe en cuyas estructuras se pueden apreciar los daños de los distintos terremotos que asolaron la ciudad en la Edad Media; la Iglesia de Santo Domingo, construida a mediados del siglo XIII y escenario de la cruenta masacre de 1506; o la Plaza del Comercio, un icono del renacimiento y centro neurálgico de la actividad social de Lisboa desde hace siglos.

El Monumento a los Descubrimientos, junto a la avenida de Brasília

El Monumento a los Descubrimientos, junto a la avenida de Brasília / Portuguese Gravity

El paraíso del vino

Al noreste de la ciudad, cerca de Oporto, se extiende el Vale do Douro o Valle del Duero, el cual supone el principal enclave para el cultivo de la vid en todo Portugal. Llegar aquí desde Lisboa es bien sencillo, ya que las ciudades están conectadas tanto por carreteras como por vía ferroviaria. Quizás esta segunda es la más recomendable, pues permite disfrutar de las panorámicas del paisaje de manera relajada y sin ninguna preocupación. Una vez en Oporto solo hace falta subirse a cualquiera de los autobuses que llevan hasta el valle y sus viñedos.

El Vale do Douro se puede visitar a bordo de un mágicotren

El Vale do Douro se puede visitar a bordo de un mágicotren / Istock / Abilio Lemos

Debido a una tradición vitivinícola que se remonta hasta hace más de 2.000 años, la región del Alto Duero forma parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad desde 2001. Apodado “el valle encantado”, de los viñedos de sus laderas salen los vinos de Douro (de mesa) y el Oporto (vino generoso). Repleto de bodegas y fincas dedicadas al enoturismo, en las que pararse para disfrutar de una buena cata de vinos, el valle se puede descubrir tanto por carretera, como con un crucero por el cauce del Duero o en tren, a bordo de la Linha do Douro, que sigue el trazado del río.