El mejor barrio de Bangkok para quedarte: Samsen Road
En los lugares más insospechados, encuentras barrios donde podrías quedarte toda una vida. Por ejemplo, el barrio de Samsen Road en torno a la calle homónima que atraviesa la siempre irresistible Bangkok.

“Serendipia" es una palabra procedente de Sri Lanka que viene a significar “hallazgo afortunado”. O, traducido al argot de 2024: encontrar un refugio estupendo en el lugar más insospechado. Algo que me sucedió hace unas semanas al volver a Bangkok y girar en torno a Khao San Road, la calle más turística de la capital tailandesa, con sus puestos de comida callejera con restos de cocodrilos como bandera, aromas de massaman, marihuana y fritura flotando en el aire, sus pubs, brochetas de araña y todo ese imaginario de tópicos tailandeses que tanto encandilan al turista primerizo.

Uno de esos lugares donde puedes tomarte una cerveza (o incluso ir al gimnasio de BuddyHotel, uno de los pocos de la zona), pero en el que nunca imaginarías reservar un alojamiento. Sin embargo, basta con seguir esta calle hasta el cercano canal de Khlong Samsen para enlazar con Samsen Road, una de las vías más antiguas de Bangkok, la cual une la intersección de Bang Lamphu con el distrito de Dusit, siempre de forma paralela al río Chao Phraya.
Lo que comenzó siendo un antiguo arrozal en el período Ayutthaya (1351-1767) terminó convirtiéndose en lugar de residencia para comerciantes portugueses que llegaron a construir una iglesia propia en torno a la cual también se refugiaron jemeres y vietnamitas.

El resultado fue un barrio de lo más cosmopolita donde hoy susurra el encanto de ese Bangkok local y costumbrista, apacible y hospitalario, e ideal como punto base a la hora de visitar la ciudad tailandesa. En Samsen, los coffee shop conviven con humildes restaurantes donde se despliegan humeantes platos de tom yun y pad thai omelette, el ambiente bohemio envuelve bares tranquilos y sobre las tapias de sus callejuelas se elevan las plantas tropicales que saludan de camino al supermercado 7-Eleven de turno.
Podría hablaros de los lugares que visitar, como la histórica Iglesia de la Inmaculada Concepción, surcar el mítico Puente de Rama VIII, o husmear entre los títulos de la Librería Nacional de Tailandía. Pero, si soy honesto, lo único que te recomiendo es dejarte llevar por los encantos de este barrio, jugar a ser “flâneur” en busca de tantas pequeñas cosas, saludar al vendedor de plátanos, sentarte con Didie en la puerta de su centro de masajes a hablar de viejos amores o, simplemente, experimentar esa sensación viajera de conocer un sitio sin llevar un rumbo fijo.
Dónde hospedarte en Samsen
SamsenSam Place
Este sencillo hotel ubicado en una antigua casa típica es el oasis perfecto para hospedarte durante tu estancia en Bangkok. Cuentan con un desayuno delicioso, habitaciones con AC, acceso a un centro de masajes donde alguna noche terminarás ‘a la fresca tailandesa’ tomando un ron con los vecinos y se ubica a tan solo 10 min de Khao San Road.
Dónde desayunar
YAAK Cafe
Esta cafetería local es pequeñita y acogedora, con un ambiente muy relajado donde sirven el mejor café. Entre sus especialidades, cuentan con el café con leche de fresa, ideal para combinar con sus deliciosas tartas de queso. Además, suelen contar con una gran rotación de granos, a fin de que puedas disfrutar de diferentes variedades. No hay que olvidar que Tailandia, especialmente cuando hablamos del norte, es un país cafetero imperdible.
Dónde comer
เจ้แว่นแซ่บแสบปาก (Jay Van Zap Saep Park)
La señora Glasses no sabía cómo descifrarme el nombre de su restaurante, pero quizás no siempre haga falta.
Este local ubicado a escasos metros del canal se caracteriza por la estampa de una brasa donde una familia da vuelta y vuelta a sus brochetas para darte la bienvenida al interior de un humilde restaurante donde darse un festín por menos de 200 baths (5 euros): desde su sublime cuello de cerdo hasta la picante som tam (ensalada de papaya), pasando por el curry massaman, los sabores de este restaurante son, como el propio nombre del local, casi indescriptibles.
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