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Contra la masificación, subturismo: 10 destinos preciosos y auténticos del mundo adonde pocos llegan

No todo lo bonito, ni lo más atractivo tiene por qué ser lo más conocido, y estos destinos espectaculares del mundo así lo demuestran.

Estos destinos tienen algo especial que otros más populares han perdido

Estos destinos tienen algo especial que otros más populares han perdido / Istock

Cada vez hay más gente que viaja y, por tanto, más masificación en destinos típicos como París, Londres, Nueva York, Tokio... Frente a eso que se llama sobreturismo, los precios suben y se imponen algunas restricciones. Una de las más recientes ha sido poner precio a la Fontana di Trevi en Roma. Con el objetivo de reducir el problema, la Organización Mundial del Turismo propone el subturismo, destinos menos populares para experiencias más reales.

Esos "destinos secundarios" son todavía unos grandes desconocidos y eso es lo que les otorga el encanto tan especial del que gozan. Viajar a lugares fuera de las principales rutas turísticas es una manera igual de válida de conocer el mundo. No todos los perfiles de Instagram, ni las galerías de los móviles, ni los álbumes de fotos tienen por qué estar repletos de los mismos rincones. Es por eso que proponemos diez lugares alternativos que no dejan de ser preciosos.

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Noa Moubarriz

  1. Kars, Turquía

Turquía es una caja de sorpresas y Kars no hace más que demostrarlo. Se encuentra en el extremo oriental del país y, por ese motivo, cuenta con una mezcla de arquitectura rusa, herencia armenia y alma caucásica. Sus grandes avenidas conducen a iglesias abandonadas que se cubren de nieve cada invierno, creando un paisaje casi siberiano. En la frontera con Armenia, aparece el yacimiento medieval de Ani, que hoy es una ciudad fantasma.

El yacimiento medieval de Ani junto a la ciudad de Kars

El yacimiento medieval de Ani junto a la ciudad de Kars / Istock / Kenan Talas

  1. Islas Åland, Finlandia

Este archipiélago formado por más de 6.000 islas donde el tiempo parece detenerse por completo está ubicado entre Suecia y Finlandia. Carreteras vacías, faros en mitad de la nada y casitas rojas se reparten por las Åland entre puertos pesqueros silenciosos y pequeños pueblos de lo más tranquilos. En verano, la luz del día es prácticamente interminable, transformándolas en un destino ideal para vivir un estío de película recorriendo las islas en barco o bicicleta.

Vista sobre el archipiélago de las Islas Åland, entre Suecia y Finlandia

Vista sobre el archipiélago de las Islas Åland, entre Suecia y Finlandia / Istock / Meelis Lokk

  1. Valle de Aosta, Italia

El país de la bota es uno de los más visitados en todo el mundo, pero la mayoría de viajeros se quedan en lo típico: Roma, Venecia, Florencia, Milán. O incluso Dolomitas. Pero hay un lugar todavía más bonito, más íntimo por ser completamente desconocido, y es este precioso valle rodeado por algunos de los picos más altos de Europa. Es la combinación perfecta entre los Alpes, fortalezas medievales y pueblos de piedra de identidad francoitaliana.

Fontainemore, uno de los pueblos del Valle de Aosta

Fontainemore, uno de los pueblos del Valle de Aosta / Istock / e55evu

  1. Gjirokastër, Albania

Este lugar es más conocido como "la ciudad de piedra" por sus casas de estilo otomano colocadas sobre una ladera y dominada por una fortaleza impresionante. Es la urbe perfecta para respirar el aire balcánico más auténtico, entre calles empedradas, talleres artesanos y cafés llenos de calma. Las montañas del sur de Albania, el país europeo eternamente olvidado, parecen abrazar la ciudad, sobre todo al atardecer, cuando todo adquiere un tono anaranjado de película.

La ciudad albanesa de Gjirokastër

La ciudad albanesa de Gjirokastër / Istock / Fani Kurti

  1. Isla de Chiloé, Chile

Cruzamos el charco para adentrarnos en el país más largo y estrecho del mundo. Aunque es famoso por los Andes, que dicen que se ve desde cualquier punto de Chile, también tiene lugares como Chiloé. Esta isla posee una identidad especial y cuenta con iglesias de madera declaradas Patrimonio de la Humanidad. Mercados pesqueros y palafitos multicolores conviven en armonía con una naturaleza salvaje, donde el océano y la lluvia moldean los mitos de la cultura.

Palafitos multicolores en la isla de Chiloé

Palafitos multicolores en la isla de Chiloé / Istock / chaolik

  1. Cordillera Huayhuash, Perú

Los Andes más famosos están entre Argentina y Chile, pero también hay cadenas montañosas impresionantes en Perú que siguen formando parte de los Andes. Huayhuash es un paraíso de montañas afiladas, glaciares increíbles y lagunas turquesas. No es, ni de lejos, la ruta más transitada del país y, aun así, se considera una de las más espectaculares del planeta, bajo el cielo andino más puro. Aunque, eso sí, la dificultad y la exigencia no te la quita nadie.

El lago Carhuacocha en el noreste de Huayhuash

El lago Carhuacocha en el noreste de Huayhuash / Istock / Bartosz Hadyniak

  1. Raja Ampat, Indonesia

En lo más profundo del Triángulo de coral en el océano Pacífico, se abre paso un santuario natural, un sueño tropical que parece que nunca nadie ha pisado. Son islas kársticas donde la vegetación emerge sobre aguas completamente transparentes con una biodiversidad marina alucinante. Ubicado en Papúa Occidental, es mucho más desconocido que Bali o Lombok, pero igual de bonito, con aldeas tradicionales y lugares donde bucear es una auténtica aventura.

La reserva marina de Raja Ampat, un paraíso desconocido y aislado

La reserva marina de Raja Ampat, un paraíso desconocido y aislado / Istock / Streluk

  1. Asilah, Marruecos

Si lo que busca el viajero es adentrarse en la cultura norteafricana pero sin las multitudes de Marrakech o Casablanca, Asilah es su destino perfecto. Es una versión artística y relajada del país, con una medina blanca y azul ornamentada con murales contemporáneos. Sus murallas portuguesas se ubican frente a amplias playas donde el viento reina. Galerías de arte, cafés marítimos y calles silenciosas mantienen intacta la esencia de esta ciudad elegante y bohemia.

Asilah, ejemplo de ciudad marroquí con un toque bohemio y tranquilo

Asilah, ejemplo de ciudad marroquí con un toque bohemio y tranquilo / Istock / Olena Tur

  1. Bujará, Uzbekistán

Uzbekistán es uno de los países más olvidados y al mismo tiempo de los que más impresionan a los viajeros cuando lo conocen. Bujará es una de las joyas más evocadoras de la antigua Ruta de la Seda, donde madrasas, minaretes y caravasares prácticamente nacen de la tierra seca del desierto con una belleza espectacular. Al ser más desconocida, es más pura que Samarcanda. Cuando cae la noche, las plazas y los patios se iluminan y nos transportan a aquellos siglos pasados donde se mezclaban comercio y espiritualidad.

El Arca de la fortaleza de Bujará en Uzbekistán

El Arca de la fortaleza de Bujará en Uzbekistán / Istock / saiko3p

  1. Archipiélago de Bazaruto, Mozambique

Justo frente a la costa de Mozambique, se expande Bazaruto, repleto de dunas blancas, arrecifes de coral y aguas transparentes donde es raro ver muchos bañistas. El archipiélago es casi un refugio natural para delfines, aves marinas o dugongos, un lugar ideal para navegar, bucear o simplemente desconectar la mente y dejar de pensar. Su escasa densidad turística hace que sea un paraíso terrenal de esos que ya parece que no quedan sobre la faz de la Tierra.

Una playa idílica en Bazaruto

Una playa idílica en Bazaruto / Istock / Somniu

Todos estos destinos merecen la pena por ser tan diferentes y desconocidos. Porque a veces, como decía El Principito, "lo esencial es invisible a los ojos". Y en este caso, podría decirse que aquello que no aparece en redes sociales cada dos por tres, es lo que esconde todavía más belleza. Sobre todo en una sociedad como la actual, donde las prisas y las imitaciones están a la orden del día.