Marrakech, lujo oriental

Lujo oriental en algunos de los hoteles más exclusivos del mundo.

Rafael de Rojas

Hace 800 años que Marrakech se despierta con la misma canción. Es la llamada del muecín a la oración, interpretada desde lo más alto de la Koutoubia -a 70 metros del suelo-. Un amanecer con aire de misterio que combina muy bien con el espíritu de esta deslumbrante ciudad. Elegida como retiro por la élite cultural o económica, Marrakech ha sabido responder con la creación de algunos de los hoteles más exclusivos del mundo. La mayoría de ellos se sitúan fuera de la ciudad, aunque no muy lejos. Es el caso de Kasbah Tamadot (www.virgin.com/kasbah), a 45 minutos de la capital. Constituye la respuesta de Richard Branson, el creador de Virgin, al embrujo de la zona. Enamorado del palacio en que vivía un decorador italiano, lo compró para convertirlo en hotel. Cuenta con unas fascinantes vistas sobre el Atlas y está decorado con pinceladas de lujo oriental y confortable mobiliario occidental. Sólo sus artesonados, su piscina o su jaima valen el precio de sus habitaciones, que parten de los 335 e en Semana Santa. Las inmediaciones de Marrakech contienen también un oasis poblado de palmeras y olivos en el que se ubica Amanjena (www.amanjena.com). Su enorme piscina ocupa el centro de un patio palaciego y su jardín privado parece recién salido de Las mil y una noches. Cuenta también con una suite de cien metros cuadrados con su propia piscina. Otro de los secretos mejor guardados es Caravanserai (www.caravanserai.com), cerca del Palacio Paysan. Cuenta tan sólo con cinco habitaciones y doce suites, en que vivía un decorador italiano, lo compró para convertirlo en hotel. Cuenta con unas fascinantes vistas sobre el Atlas y está decorado con pinceladas de lujo oriental y confortable mobiliario occidental. Sólo sus artesonados, su piscina o su jaima valen el precio de sus habitaciones, que parten de los 335 e en Semana Santa. Las inmediaciones de Marrakech contienen también un oasis poblado de palmeras y olivos en el que se ubica Amanjena (www.amanjena.com). Su enorme piscina ocupa el centro de un patio palaciego y su jardín privado parece recién salido de Las mil y una noches. Cuenta también con una suite de cien metros cuadrados con su propia piscina. Otro de los secretos mejor guardados es Caravanserai (www.caravanserai.com), cerca del Palacio Paysan. Cuenta tan sólo con cinco habitaciones y doce suites, dos de ellas con piscina privada. Su decoración se aleja del lujo ostentoso y prefiere los pequeños toques de diseño rústico en un entorno puramente marroquí. Todo en este hotel está cuidado al máximo, como la iluminación siempre indirecta y por medio de pequeñas lámparas. La sensación en Caravanserai es de aislamiento y paz. La ciudad ofrece más opciones de alojamiento de alta gama. Muchas de ellas están recogidas en el catálogo de Maroc Selection (www.maroc-selection.com), que bajo la cabecera "hoteles de lujo con carácter" agrupa su selección en hoteles de golf, con spa, de lujo o de diseño.

Compañías: Easyjet desde Madrid (desde 25,99 e), Atlas Blue desde Madrid y Barcelona (desde 1,81 e) y Binter Canarias desde seis aeropuertos canarios (desde 90 €). www.easyjet.com, www.binternet.com y www.atlas-blue.com