Marbella es (de nuevo) la capital del glamur

La apertura de un conjunto de hoteles boutique en el casco histórico, bajo el nombre de La Ciudadela, devuelve la sofisticación a la capital de la Costa del Sol

Noelia Ferreiro
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Foto: Marcus Lindstrom / ISTOCK

Atrás quedan los tiempos de lujo y derroche que convirtieron a esta ciudad malagueña en un capricho para la jet-set. Atrás queda aquella época dorada de los años 80, cuando el glamour campaba a sus anchas en las playas soleadas. Ahora Marbella vuelve los ojos a su casco antiguo para vivir una nueva revolución, sí, pero recuperando por encima de todo la esencia andaluza.

Un nuevo concepto hotelero ha llegado este verano a la capital de la Costa del Sol. Se trata de La Ciudadela Marbella, un conjunto de exclusivos hoteles boutique emplazados en edificios históricos. Todo un proyecto de renovación con el que el que se pretende recuperar el delicioso conjunto monumental que atesora la ciudad marbellí.

Nueva etapa

Calles empedradas, balcones pletóricos de geranios, fachadas blancas por las que trepan las buganvillas… Aquí, en ubicaciones privilegiadas de este centro histórico, uno de los mejor conservados de España, se emplazan estos nuevos alojamientos que marcan una etapa renovada en el que fuera el destino favorito para jeques árabes, estrellas de Hollywood, magnates y deportistas de élite.

Casco antiguo de Marbella | hatman12 / ISTOCK

Detrás de todo esto está  Miguel Cerván, CEO del grupo inmobiliario Rhone Property y responsable de la cuidadosa rehabilitación de estos edificios singulares que forman parte de la historia de la ciudad y en los que se ha procurado mantener los elementos originales. Porque el objetivo principal es que “sea un  concepto vinculado con el pueblo, que no de la espalada a Marbella”.

Un auténtico paraíso para las vacaciones: la costa andaluza

Primeras aperturas

Así precisamente son Maison Ardois y Hotel Santo Cristo, las primeras aperturas de La Ciudadela Marbella a las que, en breve, seguirán nuevas incorporaciones. Dos auténticas joyas arquitectónicas para las que se ha trabajado con arqueólogos en orden a respetar la estructura original y la identidad histórica. “Cada detalle ha sido minuciosamente pensado porque todo tiene su por qué. Todo lo que encontramos lleva un diseño propio (hasta los maceteros) y ha sido elaborado a mano”, explica Cerván.

Habitación en Maison Ardois | Charly Simon Photo

Y razón no le falta. Porque estos hoteles son una delicia de la decoración, un alarde de buen gusto. Desde los elementos más modernos, que garantizan el confort del siglo XXI (las sábanas de algodón egipcio de 500 hilos, los amenities de Loewe o la plancha de pelo de GHD) hasta aquellos otros que se remontan a los orígenes más remotos: hallazgos como unas vasijas del siglo XIV que no sólo se han recuperado sino que además se han puesto en valor, completamente integradas. Y aunque todos los establecimientos tienen un hilo conductor, cada uno cuenta con su propio estilo y personalidad.

Habitación en Maison Ardois | Charly Simon Photo

Un estilo, diverso carácter

Emplazado en la céntrica Calle Ancha, flanqueada de animadas terrazas, Maison Ardois ocupa una casa señorial de 1929 perteneciente a una familia que contaba con explotaciones mineras. De ahí los bloques de cuarcita que han dejado visibles en algunas paredes de esta joya de nueve habitaciones, decoradas con líneas limpias y modernas. En su terraza panorámica de las alturas se puede disfrutar de un coctel mientras se disfruta de una bonita vista.

Habitación en Maison Ardois | Charly Simon Photo

Al Hotel Santo Cristo lo encontramos en la plaza del mismo nombre, en una casona de 1920 considerada como uno de los edificios singulares del casco histórico de Marbella. En su interior, una suerte funduq musulmán, distribuido en torno a un patio con galerías y decorado con persianas de esparto. Porque es la artesanía lo que distingue a este hotel de quince habitaciones que también goza de una azotea con vistas directas a mar.

Habitación en Maison Ardois | Charly Simon Photo

El próximo en llegar (lo hará en otoño) será El Castillo, el único alojamiento dentro de la antigua muralla en lo que fuera el lagar de la alcazaba. Aquí el guiño a la ciudad está en las cabeceras de las cama que muestran fotos de la antigua Marbella plasmadas sobre madera. Y la sorpresa la da su enorme rooftop, al estilo de Saint Tropez y Grecia. Un espacio apto para conciertos y actuaciones, en el que no falta una zona VIP con jacuzzi.

Comer y disfrutar

Como proyecto de renovación del centro histórico, La Ciudadela Marbella no podía dejar de incluir un ambicioso apartado gastronómico. Para ello cuenta con el chef Pablo Rebollo, al frente de los restaurantes del grupo: Thaissence,  de cocina fusión thai-peruana; La Bouganvilla, con cocina de malagueña con producto local; y A Fuego, para carnes y pescados a la brasa.

Y para redondear una estancia perfecta, nada como atreverse con alguna de las aventuras que propone el departamento Guest Experience. Desde una travesía en velero con degustación de delicias culinarias hasta una jornada de compras con una personal shopper o una lección de historia a lo largo y ancho de ese casco viejo que es ahora el destino de moda.