Mar, historia y vida en Split

César Lucas Abreu

El viajero más o menos informado sabrá que Split, la capital de Dalmacia, es la segunda ciudad más importante de Croacia. Un apetecible destino de sol y playa cada vez más popular gracias al indudable atractivo de la costa del Adriático y que cuenta, además, con un monumento incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco: las ruinas del palacio del emperador romano Diocleciano. Pero cuando el taxi desde el aeropuerto le deja a uno en el comienzo del peatonal paseo marítimo, la Riva, toda idea previa se desvanece por completo. A pocos metros del mar y entre las tiendas del paseo, unas escaleras descienden a una especie de catacumba, llena de puestos de artesanía y recuerdos, para emerger de nuevo al aire libre en lo más parecido que existe a una ciudad romana en movimiento.