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El mapa viajero de Agatha Christie: un recorrido por todos los lugares que marcaron la vida de la reina del crimen

Amante del surf, la arqueología y los puzles, la Reina del Crimen fue una devota viajera. En el 50 aniversario de su fallecimiento, recorremos el mundo de su mano.

El mapa viajero de la Reina del Crimen

El mapa viajero de la Reina del Crimen / Istock

Escribir un libro no es fácil. Publicarlo, menos. Y que te lean... casi imposible. Según un estudio presentado en 2022 durante el XXV Congreso de Librerías celebrado en Madrid, el 86 % de los títulos que llegan a las librerías españolas venden menos de 50 ejemplares al año. Y solo el 0,1 % vende más de 3.000. Por eso, cuando aparecen fenómenos literarioscon ventas millonarias es digno de admiración. Ojo, no estamos hablando de calidad literaria. Ese es otro cantar.

Agatha Christie

Agatha Christie / Ilustración de Raquel Marín

El podio de los escritores más vendidos está habitado por autores de la talla de Julio Verne, J. R. R. Tolkien, J. K. Rowling, Dan Brown, Stephen King... Pero, por encima de todos ellos, sobresale una mujer pionera que, a pesar de haber fallecido hace 50 años, mantiene el cariño de los lectores de todo el mundo. Agatha Christie (1890-1976) es una “bestia” de la literatura. Se la considera la novelista más vendida de la historia, con más de 2.000 millones de copias vendidas en todo el mundo —según datos recogidos por el libro Guinness de los Récords de 2022. Seguramente esa cifra haya aumentado desde entonces—. En lo que a ventas se refiere, por delante de ella solo aparecen la Biblia y el dramaturgo William Shakespeare (que no escribió una novela en su vida).

Irán: “Isfahán es la ciudad  más hermosa del mundo”

Irán: “Isfahán es la ciudad más hermosa del mundo” / Istock

Algunos datos de Christie para ponerla en contexto: a fecha de marzo de 2017, el Index Translationum de la Unesco, que cataloga las traducciones realizadas en todo el mundo, consideraba a la autora de Diez negritos (1939) como la escritora más traducida del mundo, con 7.236 traducciones registradas. Ha sido traducida a 103 idiomas —invitamos al lector a tratar de nombrar 103 idiomas—. Considerada como la Reina del Crimen gracias a sus numerosas obras policiales, se dedicó a la escritura durante 55 años, creando un corpus considerable: 66 novelas de detectives, 14 colecciones de historias cortas, 6 novelas románticas bajo el nombre de Mary Westmacott, 21 obras teatrales, dos libros de memorias, dos libros de poesías y un libro infantil. Por si no fuera suficiente crear un personaje literario tan popular como Hércules Poirot, pergeñó otro de igual altura: Miss Marple.

España: “La Orotava era un lugar encantador con la gran montaña que lo dominaba todo”

España: “La Orotava era un lugar encantador con la gran montaña que lo dominaba todo” / Getty Images

Medio siglo después de su muerte, su capacidad de seducción permanece intacta. Solo en 2025 se estrenaron tres importantes producciones televisivas inspiradas en la obra de Christie: Agatha Christie: Las Siete Esferas (Netflix), Hacia cero (Movistar Plus+) y la serie documental Viajes con Agatha Christie y sir David Suchet (RTVE Play). Esta última producción aporta una pista esencial para entender su personalidad.

Agatha Christie

Agatha Christie / Ilustración de Raquel Marín

Los encantos de París

Al analizar títulos como Asesinato en el Orient Express (1934), Muerte en el Nilo (1937) y Asesinato en Mesopotamia (1936), no hay que tener grandes dotes detectivescas para percatarse de que Christie era una apasionada de los viajes. Paradójicamente, ese amor nació de una carencia. Agatha Mary Clarissa Miller nació el 15 de septiembre de 1890 en Torquay, localidad del condado de Devon, considerada la Riviera inglesa por su benigno clima —en términos británicos, se entiende—. Frederick Alvah Miller, su padre, de origen estadounidense, era un rentista que dedicaba sus días a la vida ociosa y a labores de caridad. El dinero de la familia provenía de la fortuna del abuelo paterno, Nathaniel Miller, propietario de la potente empresa textil H. B. Chaflin y Co. La infancia de cuento de Agatha concluyó en 1901, cuando tenía 11 años. La muerte de su padre agravó los acuciantes problemas financieros de la familia, que obligaron a un cambio de vida radical. Clara Boehmer, su madre, alquiló la imponente casa familiar, llamada Ashfield, y comenzaron a pasar temporadas en Francia, cuyo coste de la vida era inferior al del Reino Unido. A pesar de las circunstancias adversas, esa experiencia en el extranjero provocó un imborrable impacto en la pequeña Agatha.

Francia: “Los dos inviernos y el verano que pasé en París fueron algunos de los días más felices que he conocido”

Francia: “Los dos inviernos y el verano que pasé en París fueron algunos de los días más felices que he conocido” / Istock

En 1905, con 15 años, Agatha fue enviada a París para completar su educación en diversos internados. Además, se sumergió en la cultura francesa, siendo una asidua de la Comédie-Française y del Teatro de la Ópera. El piano y el canto fueron parte importante de su formación, a las que se dedicó con devoción. “Los dos inviernos y el verano que pasé en París fueron algunos de los días más felices que he conocido. Todo tipo de cosas encantadoras sucedían todo el tiempo”, confesó en su Autobiografía (1977).

Hawái: “¡Los ‘plátanos manzana’ son los mejores, gordos y blancos con un sabor indescriptible!”

Hawái: “¡Los ‘plátanos manzana’ son los mejores, gordos y blancos con un sabor indescriptible!” / Istock

Las dificultades económicas fueron, otra vez, la causa de un viaje que afectó de forma decisiva a la forma de ver la vida de Agatha. En 1907, su madre decidió alquilar de nuevo su casa de Torquay para pasar el invierno en un hotel asequible de El Cairo: el Gezirah Palace Hotel —actualmente un alojamiento de lujo llamado Marriott Cairo—. El objetivo principal era que Agatha fuera presentada en sociedad. La joven, de apenas 17 años, se lanzó a un torbellino de actividades y recibió varias propuestas de matrimonio. Dos décadas después, en 1933, Agatha regresó a Egipto con su segundo marido, el arqueólogo Max Mallowan, y su hija Rosalind. Era una mujer completamente distinta: “Luxor, Karnak y las bellezas de Egipto producirían en mí un tremendo impacto 20 años después, mientras habría sido una pérdida de tiempo verlas sin apreciarlas [a los 17 años]”.

La primera novela de Agatha, El misterioso caso de Styles (1920), nació de una apuesta con su hermana y fue rechazada por seis editoriales

Muerte en el Nilo (1937), una de sus obras más populares, arranca con el pintoresco detective Hércules Poirot de vacaciones en la localidad egipcia de Asuán, a punto de embarcarse en un crucero por el Nilo. Pero este no fue el único libro de Christie ambientado en Egipto. De hecho, una de sus pocas incursiones en otro género fue La venganza de Nofret (1944), novela histórica ambientada en el antiguo Egipto, concretamente en el año 2000 a. C. A pesar de la envoltura histórica, la trama cuenta con ocho asesinatos —solo superado en volumen por la decena de muertes de Diez negritos—.

Turquía: “Había una diferencia sutil al pasar de Europa a Asia. Era como si el tiempo tuviera menos significado”

Turquía: “Había una diferencia sutil al pasar de Europa a Asia. Era como si el tiempo tuviera menos significado” / Getty Images

El refugio español

En 1912, Agatha conoció a Archibald Christie, un aviador con quien se casó en la Nochebuena de 1914, poco después del comienzo de la Primera Guerra Mundial. Durante el conflicto, Agatha trabajó como enfermera voluntaria y luego en el dispensario del hospital en Torquay. Este detalle es importante en el devenir literario de la escritora, ya que es allí donde adquirió un conocimiento profundo sobre venenos. Debido a la monotonía de su día a día en el dispensario, Agatha comenzó a escribir para pasar el tiempo. Bueno, y para ganar una apuesta. Desde pequeña, tanto ella como su hermana Madge (1879-1950) eran muy aficionadas a las novelas detectivescas. Ante la afición de Agatha a la escritura, Madge le lanzó un órdago: “Te apuesto a que no puedes escribir una historia en la que el lector sea incapaz de adivinar quién es el asesino”. Ya sabemos quién ganó.

Agatha Christie

Agatha Christie / Ilustración de Raquel Marín

La primera novela que logró finalizar, El misterioso caso de Styles (1920), fue rechazada por seis editoriales. Finalmente, la editorial The Bodley Head aceptó su publicación con la condición de que reescribiera el final. Aunque recibió buenas críticas, las ventas fueron modestas. A pesar de que escribió novelas hoy consideradas como maestras —El asesinato de Roger Ackroyd (1926) es el mejor ejemplo—, Christie consideró durante un buen tiempo a la escritura como un mero entretenimiento. Esta percepción cambió, otra vez, a causa de un revés del destino.

Sudáfrica: “Mis recuerdos de Ciudad del Cabo son más claros que los de otros lugares”

Sudáfrica: “Mis recuerdos de Ciudad del Cabo son más claros que los de otros lugares” / Istock

En 1926, su madre falleció y su marido le comunicó que estaba enamorado de otra mujer. Tras una fuerte discusión, Agatha abandonó el hogar familiar y desapareció 11 días, abandonando su coche en plena campiña, lo que generó múltiples especulaciones en la prensa y en la policía, que organizó a 15.000 voluntarios para encontrarla. Este oscuro pasaje de su vida ha motivado numerosos libros y filmes, como Agatha (1979), protagonizado por Vanessa Redgrave y Dustin Hoffman. Christie alegó amnesia para no explicar qué sucedió durante su desaparición. El divorcio se consumó en abril de 1928.

Devon (UK)  “Era la casa ideal, un hogar de ensueño... un bosque que bajaba hasta el Dart, con arbustos y árboles”

Devon (UK) “Era la casa ideal, un hogar de ensueño... un bosque que bajaba hasta el Dart, con arbustos y árboles” / Istock

Deprimida y consciente de que debía dar un cambio a su vida, Agatha se refugió en Canarias. Allí, en un hotel de La Orotava, escribió El misterio del tren azul (1928). Su opinión sobre la novela es tajante: “Fácilmente, el peor libro que he escrito jamás”. Sin embargo, guarda un lugar especial en su bibliografía, ya que simboliza el punto de inflexión de su carrera hacia la profesionalización —forzada ante las necesidades económicas de haberse convertido en madre soltera—. No tardó mucho tiempo para descubrir que su decisión fue todo un éxito.

Agatha Christie con su segundo marido, el arqueólogo Max Mallowan

Agatha Christie con su segundo marido, el arqueólogo Max Mallowan / Getty Images

1930 fue un año definitorio en su biografía: publicó la primera novela protagonizada por Miss Marple, Muerte en la vicaría; realizó un viaje en solitario en el Orient Express —Asesinato en el Orient Express llegó a las librerías en 1934—; y se casó con su segundo marido, el arqueólogo Max Mallowan, al que acompañó a numerosas excavaciones en Oriente Próximo.

Agatha Christie

Agatha Christie / Ilustración de Raquel Marín

La biografía de Agatha es un ejemplo de empoderamiento femenino en la sociedad conservadora de su época. Y esta fuerte personalidad se aprecia en su pasión viajera. Visitó más de 30 países, algunos tan exóticos como las islas Fiyi, Barbados, Nueva Zelanda, Botsuana, Azerbaiyán, Irak, Rusia... Y siempre con un cuaderno en la mano y una mirada curiosa. Tiene lógica que una escritora de su habilidad emplee una figura retórica para explicar su forma de ver la vida: “La vida es realmente como un barco... tiene compartimentos estancos. Sales de uno, cierras, echas el cerrojo a las puertas y te encuentras en otro”. Ah... es un símil.