Luz y color en La Haya

Cultura, arquitectura, museos, tradición... La Haya es mucho más que organizaciones gubernamentales.

Foto: Rudy Sulgan/Corbis

El patrimonio cultural de La Haya es más rico de lo que se suele pensar. Quizá la culpa de este pensamiento lo tengamos los medios de comunicación. Y es que cuando se habla de ella es para referirse a algunos de los organismo gubernamentales que tienen aquí su sede.

Pero La Haya no es sólo trabajo es cultura, son palacios, paseos, museos y hasta playa. Esta ciudad es la tercera más grande de Holanda aunque es totalmente apta para los amantes de los paseos -la mejor forma de conocer una ciudad, por otra parte-.

Uno de los imprescindibles de la Haya es el Binnenhof, es decir, el conjunto de edificios que conforma el Parlamento holandés desde 1446 y que se encuentra a orillas el lago Hofvijver. La visita a este complejo se realiza a través del Ridderzaal o Salón de los Caballeros durante todo el año.

Otro edificio "gubernamental" es el Palacio de la Paz en cuyo interior alberga la Corte Internacional de Justicia, la Corte Permanente de Arbitraje, la Biblioteca del Palacio de la Paz y la Academia de Derecho Internacional de La Haya. Este edificio se construyó a finales del siglo XIX bajo los ideales de la paz mundial, de ahí su nombre. La visita es gratuita y gracias a ella se pueden descubrir detalles imposibles de otra manera.

Pero La Haya también es cultura y así lo demuestra con los museos que acoge. El Museo de la Puerta de los Prisioneros (Museum de Gevangenpoort) lleva al visitante a través de siete siglos de historia. En realidad es una antigua prisión en la que se puede conocer cómo era la vida de los prisioneros, las torturas que se les infligían y las historias y leyendas que la rodean.

Un palacio del siglo XVII ampara la Real Pinacoteca Mauritshuis y su cuadro estrella "La joven de la perla" de Vermeer. Esta pintura está acompañada por otras grandes obras de los maestros pictóricos de los siglos XVII y XVIII como Rembrandt, Rubens, Jan Steen o Frans Hals.

"Escher en palacio" es una exposición permanente en el antiguo palacio de la Familia Real. En ella se muestra la obra de este artista gráfico que dedicó su vida a las situaciones imposibles como escaleras sin fin o gotas de agua que flotan hacia arriba.

ElPalacio Noordeinde es otro de los palacios de la ciudad y es el lugar de trabajo de la Reina de Holanda. Aunque su interior no se puede visitar sí se puede observar la fachada y visitar el jardín del palacio y los establos reales donde se guardan los caballos y los carruajes de la Casa Real.