No pierdas más tiempo en buscar los mejores lugares del Pirineo y descubre estos
No pierdas más tiempo en buscar los mejores lugares del Pirineo y descubre estos / Pirineo francés. Roger Rovira

Los lugares más bonitos para descubrir el alma del Pirineo: el paraíso invernal por excelencia

Desde el Atlántico hasta el Mediterráneo, el Pirineo francés es único con todas las opciones para disfrutar de la nieve y relajarse.

La cordillera de los Pirineos funciona de frontera natural entre España y Francia, ofreciendo uno de los paisajes más impresionantes y bellos que se pueden encontrar entre sendos países. Surcado por desfiladeros, picos, lagos y pueblos, esta región cuenta con 38 estaciones de esquí de talla humana, 16 centros termales y más de mil experiencias en la nieve. En el Pirineo es fundamental relajarse y exprimir al máximo su alma más pura, disfrutando de la nieve como si fuéramos niños y descubriendo lugares tan bonitos como estos.

Los sitios más bonitos del Pirineo

Pic du Midi

Ubicado junto a la estación de Grand Tourmalet, este es probablemente uno de los lugares más emblemáticos del Pirineo francés, todo un tesoro por descubrir. Se encuentra a 2.878 metros de altitud y es un lugar privilegiado para la observación de estrellas, ya que aquí está el segundo observatorio astronómico más alto de Europa. Además, cuenta con la primera Reserva Internacional del Cielo Estrellado.

Pic du Midi

Pic du Midi

/ Pirineo francés. VIET

Si te atreves puedes asomarte al 'Ponton du Ciel', la plataforma acristalada que deja todo el Pirineo bajo tus pies. No es apto para personas con vértigo, pero es un imprescindible para todo el que quiera disfrutar de unas vistas únicas. Allí mismo hay un pequeñísimo hotel con tres habitaciones donde es posible pasar la noche y así vivir magníficas experiencias como la escalada en hielo para los más atrevidos o uno de los fuera de pista más impresionantes con diez kilómetros de descenso y más de 1.500 metros de desnivel.

'Ponton dans le ciel' en Pic du Midi

'Ponton dans le ciel' en Pic du Midi

/ Pirineo francés

Artouste y Gourette

Nos encontramos en Béarn Pyrénées Pays-Basque, tierra de buenos quesos y cerca del Atlántico. Tanto Artouste como Gourette son sus estaciones más emblemáticas. Comparten montañas de roca espectaculares y su cima más emblemática es el Pic du Midi d'Ossau. Por un lado, Artouste es la primera estación sin nieve producida y 100% natural. Han estrenado la 'Terrasse de la Sargette' con spa, champán, quesos y unas fantásticas vistas.

Un paseo con raquetas por Artouse

Un paseo con raquetas por Artouse

/ Pirineo francés. OT Laruns

Por otro lado, está Gourette, un lugar con mucha historia pues fue allí donde un hombre se calzó unos esquís por primera vez, allá por 1903. Hoy es una de las estaciones de esquí más queridas por los franceses. Si bien es un sitio perfecto para esquiar, también lo es para vivir experiencias muy diferentes como hacer rutas con raquetas para explorar la estación o ver la puesta de sol con una máquina pisa-nieves.

Viendo la puesta de sol en una máquina pisanieves en Gourette

Viendo la puesta de sol en una máquina pisanieves en Gourette

/ Pirineo francés. Guillaume ARRIETA

Font Romeu Pyrénées 2.000

¿Quién puede decir que no a empezar el día con un buen manjar y luego disfrutar de una maravillosa experiencia en la nieve? Font Romeu Pyrénées 2.000, en los Pirineos Orientales muy cerca de Cataluña, es el destino blanco predilecto de cualquier persona que lo visite. El viaje comienza con un traslado en el nuevo telecabina 'Airelles' que nos transporta desde el pueblo de Romeu hasta la meseta de la Gallinera, a 2.120 metros de altitud.

Font Romeu Lucie Ponsard

Font Romeu Lucie Ponsard

/ Pirineo francés

En lo alto de la meseta se encuentra el restaurante panorámico de Jean Cristophe Solere, 'La Gallina', donde los vinos del Rosellón maridan con el Camembert Rôti o la Salade de Montagne entre otros deliciosos platos de cocina francesa. Después de una buena comida, toca calzarse las raquetas de nieve y adentrarse por unos de sus 'Sentiers Givrés', caminos helados, para ver la puesta de sol y disfrutar de un recorrido de unos tres kilómetros.

Luchon-Superbagnères

Desde el encantador pueblecito de Bagnères de Luchon, en la Haute Garonne, se puede subir en la telecabina 'Cremaillère Express' hasta la estación de esquí Luchon-Superbagnères. En el ascenso se empieza a vislumbrar el espectáculo que ofrecen los 13 picos de 3.000 metros de la parte francesa, con el Aneto y el Maladeta saludando desde la española. La estación es un regalo para todos los sentidos, mires a donde mires, las vistas son verdaderamente increíbles.

Luchon Superbagnères

Luchon Superbagnères

/ Pirineo francés. Jerome Cau

Si bien cuenta con una zona familiar, también tiene una más salvaje para esquiadores expertos. De obligada visita en el nuevo centro termal de Luchon, 'Ressources & Vous', con sus aguas sulfurosas naturales con acceso al icónico 'Vaporarium', una cueva natural del siglo II y de origen romano. Además, en Luchon se halla Dardenne, 'Maître chocolatier' desde 1897, el lugar donde degustar el mejor chocolate de los Pirineos.

Beille

Siendo el espacio nórdico más importante del sur de Europa, el Pirineo francés alberga las denominadas 'Illôts nordiques', un total de doce islas nórdicas donde disfrutar del esquí y las actividades en la nieve como nunca habías imaginado. Beille, en la Ariège, es una de las más bonitas con sus 70 kilómetros de pistas de esquí nórdico señalizadas que discurren entre bosques de pinos y abedules ganchudos, a 1.800 metros de altitud.

Una casita de madera en mitad de Beille

Una casita de madera en mitad de Beille

/ Pirineo francés

Tienen su propio poblado nórdico, Angaka, donde puedes pasar la noche con sus renos, sus trineos y sus tiendas al aire libre. Es imprescindible visitar el pueblo termal Ax-Les-Thermes y sus baños, 'Les Bains du Couloubret'. Además, se encuentra muy cerca de las estaciones Ax-3-Domaines y Ascou, donde una importante cantidad de españoles han aprendido a esquiar. Tú decides la zona del Pirineo francés que mejor vaya contigo, pero todas son dignas de conocer y de esquiar.

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