Los ecos del tenor Gayarre

Julián Gayarre, que había nacido en Roncal en 1844 y empezó trabajando de pastor, fue un gran propagandista de su tierra en aquellos lugares cuyos teatros se le rendían: Viena, Moscú, San Petersburgo, Buenos Aires, Río, Londres, París y, por supuesto, Madrid y Barcelona, donde impuso el gusto por la "nueva ópera" (o sea, Wagner). Regaló a sus paisanos un frontón, unas escuelas y se hizo un chalet en la casa de los abuelos (la actual Casa Museo). Fue una leyenda y le endosaron una muerte de leyenda: si hay que creer a la película sobre su vida protagonizada por Alfredo Kraus, habría muerto sobre el escenario, dando un do de pecho en Los pescadores de perlas. Lo cierto es que murió un 28 de enero de 1890, dos días después de la angina de pecho sobre las tablas del Teatro Real de Madrid. En verano es posible asistir a recitales en su Casa Museo (Tf: 948 475 180).