Londres de vértigo: cinco lugares para contemplar la ciudad desde las alturas

Una curiosa manera de descubrir la ciudad del Támesis es hacerlo desde sus iconos más elevados, con los pies en la tierra pero cerca del cielo.

Noelia Ferreiro
 | 
Foto: ferrantraite / ISTOCK

The Shard, el rey de las nubes 

Desde su apertura en el año 2012 este intruso del skyline londinense, diseñado por el reputado arquitecto Renzo Piano, se ha alzado con el título del edificio más alto, no sólo de Londres sino de la propia Europa.

mbbirdy / ISTOCK

Sus más de 300 metros propician una panorámica que alcanza hasta 60 kilómetros a la redonda y que son visibles desde un mirador  conocido como The View. En sus casi 90 plantas acoge oficinas, restaurantes, apartamentos que cuestan más de 30 millones de libras y el lujoso hotel Shangri-La. Más información enhttps://www.the-shard.com/

London Eye, un clásico de la ciudad

Indiscutible icono de la ciudad es London Eye u Ojo de Londres (también llamada Millennium Wheel o Rueda del Milenio), la noria situada en el South Bank del río Támesis que, con sus 135 metros de altura, llegó a ser la más alta del mundo hasta el año 2006. Montarse en ella es realizar un maravilloso paseo vertical con vistas sobrecogedoras sobre la ciudad.

QQ7 / ISTOCK

Un paseo que incluye, además, guías interactivas táctiles para identificar las vistas de los monumentos y la Experiencia 4D: un corto con efectos especiales multisensoriales en el que la capital británica cobra vida con sus propios aromas, sus ruidos y, cómo no, su lluvia. Por si fuera poco, la famosa noria ofrece el capricho de reservar una de sus cápsulas con camarero privado para disfrutar de las alturas con una copa de champán y una selección de canapés. Una experiencia de lujo ideal para celebrar un aniversario, un acontecimiento especial, una declaración de amor... Más información enhttps://www.londoneye.com/

ArcelorMittal Orbit, la torre ‘rarita’

Para unos es un hito arquitectónico; para otros una rendición al mal gusto. Lo cierto es que la torre ArcelorMittal Orbit, esa suerte de montaña rusa descuajeringada que puso imagen a los Juegos Olímpicos, es, mal que le pese a muchos, otro de los grandes símbolos de Londres

chrisdorney / ISTOCK

Al menos en lo que a alturas se refiere. Al parecer, eso fue lo que pretendió el escultor británico nacido en Londres, Anish Kapoor, al idear tan controvertida pieza de arte urbano. Además de la impresionante perspectiva aérea que aguarda en el top (sus 445 escalones hacia sus dos plataformas de observación compensan las calorías quemadas), esta torre algo rarita tiene un componente de adrenalina: la vuelta a la tierra se realiza a través de un tobogán con túnel. Dicen que es el más largo, alto y rápido del mundo. Ahí queda eso. Más información enhttps://www.arcelormittalorbit.com/

Rooftops por aquí y por allá

Muchos pensarán que, con este frío, no hay peor ocurrencia esto de tomarse un trago desde la alturas. Pero nada de eso. Londres anda sobrada de rooftops cerrados, convenientemente acondicionados, para vivir esta experiencia en verano y en invierno. Son esos lugares donde brilla la distinción, la exclusividad, la gente guapa de aquí y de allá atraídos por la contemplación del maravilloso skyline en un ambiente cosmopolita.

svetikd / ISTOCK

Modelos, ejecutivos, publicistas, propietarios de galerías de arte y exponentes de la bohemia inyectada de poder adquisitivo conforman la clientela de estos templos de la coctelería. Hay muchos (The Vista Bar, SkyGarden…), pero nos quedamos con uno de firma española: el Radio Rooftop del ME London, un indiscutible local de moda en el animado barrio de Strand. Más información enhttps://www.melia.com/es/hoteles/reino-unido/londres/me-london/index.html

Un teleférico urbano

Muchos no saben que existe una manera distinta de salvar la brecha del Támesis y es hacerlo por los aires a bordo del teleférico de Emirates Air Line, inaugurado en 2012 en el East End.

TTStock / ISTOCK

En cinco minutos, y a una altura de 90 metros, se cruza desde Greenwich a los Royal Docks con unas vistas despampanantes. Lo bueno es que está incluido en la red del London Tube, con lo que puede utilizarse la Oyster Card. Lo malo es que hay que pagar unas cuatro libras adicionales. Y el tiempo (el de la meteorología) también juega una baza importante. Más información enhttps://www.emiratesairline.co.uk/