El Londres más insólito: cinco experiencias raras que jamás imaginarías

Planes diferentes para los que ya han estado mil veces en la ciudad del Támesis

Noelia Ferreiro
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Foto: eric laudonien / ISTOCK

Si ya te sabes de memoria el Museo Británico, Camden Town es como el barrio de tu infancia y ni el Big Ben ni Tower Bridge logran conmoverte más, tal vez es que necesitas buscar planes alternativos en la capital británica. Aquí van unas cuantas ideas para vivir otro Londres (tal vez más atípico, más loco) que nada tiene que ver con la Abadía de Westminster o el Palacio de Buckingham:

Hoy comemos en África

Como si de la propia selva se tratara, en este restaurante podrás encontrar elefantes, cocodrilos, jaguares e incluso gorilas. También cascadas, estanques con peces de colores y tormentas tropicales… simuladas, claro. Una atmósfera tan lograda que hasta los taburetes recrean el trasero de cebras y jirafas, la barra del bar exhibe una piel de serpiente y el sonido ambiente incluye el canto de los grillos y el rugido del león.

Rainforest Café, a dos minutos de Picadilly Circus, está ideado para comidas en familia o para cumpleaños infantiles. Para sentirse en África, rodeado de fauna salvaje, mientras se degusta una hamburguesa con patatas fritas.

Tras los pasos de Jack el Destripador

El morbo tiene la culpa del relumbrón de Whitechapel como imprescindible atracción turística de los últimos tiempos. Nadie que visita Londres quiere perderse las huellas que el famoso asesino dejó esparcidas por este barrio de singular factura vanguardista.

Whitechapel, Londres | pilesasmiles / ISTOCK

No sólo se han multiplicado los tenebrosos recorridos por sus escenarios de sangre, sino que, además, el pub Ten Bells, frecuentado por Jack el Destripador en sus noches de caza, acoge todos los días a nutrido grupo de jóvenes ávidos de truculentas historias.

Una velada circense

Hay cenas envueltas en una atmósfera romántica… y luego están las cenas de Circus donde se suceden los saltos, las piruetas y los contorsionismos entre las mesas. El espectáculo, en definitiva.

En este alocado restaurante los comensales se transportan al mundo de glamour decadente ideado por el decorador británico Tom Dixon, al mismo tiempo que disfrutan del exquisito menú del chef Andrew Lassetter. Una velada con sorpresas de cabaret en el mismísimo Covent Garden.

El primer teleférico urbano

Existe una nueva manera de salvar la brecha del Támesis y es hacerlo por los aires a bordo del teleférico de Emirates Air Line, inaugurado hace unos años en el East End. En cinco minutos, y a una altura de 90 metros, se cruza desde Greenwich a los Royal Docks con unas vistas despampanantes.

Fela Sanu / ISTOCK

Lo bueno es que está incluido en la red del London Tube, con lo que puede utilizarse la Oyster Card. Lo malo es que hay que pagar unas libras adicionales. Y el tiempo (el de la meteorología) también juega una baza importante.

Richmond, las idílicas afueras

Puede que nunca se te haya ocurrido abandonar el centro de la ciudad para explorar las afueras. Pues es hora de conocer Richmond, un barrio de los alrededores que sirve de vía de escape al ajetreo urbano, en una excursión de no más de veinte minutos.

Richmond, Londres | Alexey_Fedoren / ISTOCK

Te sorprenderá el hecho de que es tan exclusivo que es el hogar de la clase pudiente (incluidas ciertas celebs) y tan apacible que está de moda, cuando el clima lo permite, acudir los fines de semana para pasear a la vera del río jalonado de embarcaciones, entre árboles y jardines, y disfrutar de ese aire de pueblo dentro de la ciudad.