Lo que no te puedes perder de Nantes

Nantes es uno de los destinos más visitados por los turistas gracias a la mezcla de actividades a realizar y el agradable clima con el que cuenta.

Foto: Bernard Annebicque/Sygma/Corbis

El lugar con mayor confluencia de viajeros en Nantes es el Castillo de los Duques de Bretaña que datadel siglo XV. Guy de Thouars, el viudo de la duquesa de Bretaña, mandó construir 200 años antes la TorreNueva, o el primer Castillo de Nantes con la intención de consolidar el poder del ducado en la ciudad.

Durante los siglos XIII y XIV, los siguientes inquilinos fueron aumentando las dimensiones del castillo hasta que en 1466 Francisco I de Bretaña decidió reconstruir el castillo y convertirlo en la residencia oficial de los duques y, a su vez, en fortaleza defensiva.

En el siglo XIX, el Castillo de los Duques de Bretaña fue catalogado como Monumento Histórico, y desde entonces, alberga el Museo de Historia de Nantes. Aquí el visitante podrá conocer la historia de la ciudad a través de sus más de 850 objetos y ver exposiciones como "El castillo, Nantes y la Bretaña hasta el siglo XVII", o la más reciente "La renovación de una ciudad".

A pocos metros del Castillo se encuentra la Torre LU, antes la antigua fábrica de la famosa marca de galletas de homónimo nombre. La manufactura se reconstruyó en 1998 y se convirtió en el centro cultural Le Lieu Unique, que desde el 1 de enero de 2000 se encuentra abierto al público y alberga un museo de arte contemporáneo en su interior.

Otro de los lugares de visita obligada en Nantes es el Teatro Graslin del siglo XVIII. Su nombre se debe a Jean-Joseph-Louis Graslin, Receptor General de las granjas del Rey en Nantes. El edificio fue creado por Mathurin Crucy, que también diseño los planos del vecindario que rodea al teatro. En 1796 sufrió un incendio y el Emperador Napoleón I mandó al arquitecto reconstruirlo en colaboración con el escultor Dominique Molknecht, que añadió las ocho musas que adornan la fachada exterior del edificio reinaugurado en 1813.

Mathurin Crucy también fue el creador de otra construcción del siglo XVIII, la Bolsade Comercio. Este edificio fue creado como símbolo del crecimiento económico que Nantes disfrutaba en esa época. En 1943 fue bombardeado el edificio por los estadounidenses y reconstruido posteriormente, en 1996 se convirtió en un FNAC.