Las musas del Mediterráneo

Algo debe haber en la isla balear para que artistas de todo el mundo hayan buscado y encontrado refugio en ella. Durante años, el sedimento creativo de estos ilustres vecinos mallorquines ha levantado una tupida red de galerías, museos e iniciativas culturales que proliferan por la ínsula. En 1954, por ejemplo, el pintor catalán Joan Miró se instaló en Mallorca. Dos años más tarde comenzó a trabajar en un flamante estudio diseñado por Josep Luis Sert. Este estudio, tal y como quedó tras la muerte de Miró, puede ser visitado hoy día como parte del Museo Miró. Al igual que para el autor de "Yo Claudio", Robert Graves, que durante casi sesenta encontró en Mallorca el idílico paraje en el creó sus obras más populares.