Nos perdemos en el laberinto de sal de las minas polacas de Wieliczka y Bochnia

Visitadas cada año por casi dos millones de turistas, estas minas únicas en el mundo podrían dejar de existir en 160 años si no se protegen, ya que se estrechan continuamente. Son Patrimonio de la Humanidad desde 1978

María Escribano
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Foto: Gatsi / ISTOCK

Las reales minas de sal de Wieliczka y Bochnia son Patrimonio de la Humanidad desde 1978, es decir, forman parte de la que fue la primera lista de patrimonio de la Unesco.

Situadas en estas dos localidades del sur de Polonia, en ellas se trabajó desde el siglo XIII al XX, por lo que constituyen una de las primeras y más importantes operaciones industriales europeas y son la evidencia de cómo se ha trabajado históricamente la sal gema en esta región al sur de Polonia. La zona llegó a llamarse White Gold, oro blanco, y hasta 1996 estuvieron activas para extraer sal. Hoy, los mineros que hay en ellas se dedican a labores de mantenimiento, de protección y de control de fugas de agua dulce.

Minas de Wieliczka. | kanuman / ISTOCK

Desde el siglo XIX, de hecho, hay una ruta turística subterránea que recorre sus galerías, algunas convertidas en capillas, otras en talleres, otras llenas de estatuas de sal de roca… Cada cámara refleja las tradiciones sociales y religiosas de los mineros. De hecho, dada la peligrosidad de su trabajo bajo el suelo, los mineros construyeron una iglesia en la mina para rezar por sus vidas. En la Capilla de Santa Kinga todo está hecho de sal: desde la propia imagen de la Virgen María hasta las lámparas que la iluminan.

Ahora bien, la ruta actual poco tiene que ver con la del siglo XIX, donde se visitaba parte del itinerario en un tren tirado por caballos e incluso había paseos en barca por el lago de salmuera y exhibiciones de fuegos artificiales.

Dibujo de las minas.  | Grafissimo / ISTOCK

RUTA MINERA Y RUTA TURÍSTICA

Hoy hay dos itinerarios, el minero y el turístico, y la visita supone ver solo un 2% del total de las minas, que tienen unas dimensiones descomunales: hay 245 kilómetros de galerías.

El itinerario minero es más aventurero y propone al viajero internarse por un laberinto, explorar cámaras secretas, buscar sal, encontrar la ruta adecuada bajo tierra…

Itinerario turístico.  | R. Stachurski

En la ruta turística se descienden unos 135 metros, del total de 327 metros que tiene la mina en nueve niveles, y aunque no se requiere estar muy en forma para el recorrido, sí hay que tener en cuenta que se bajan unos 800 escalones. Una parte de las excavaciones está adaptada para personas en silla de ruedas y, debido a las restricciones por la covid-19, ahora se toma la temperatura a los visitantes antes de entrar y se les pide que vayan con mascarilla y se desinfecten las manos. Asimismo, se desinfectan a diario todas las instalaciones y se ha reducido el número de personas que pueden bajar.

Una de las lámparas de la mina.  | Stachurski Rafal

El yacimiento de sal de Wielicka tiene una estructura geológica única, no encontrada en ningún otro lugar del mundo, ya que es una estructura dual. El yacimiento superior está formado por nódulos y el inferior está estratificado. El de nódulos es el que es único a escala mundial y un buen ejemplo de una cámara explotada en nódulos de sal es la citada de Santa Kinga.

Cámara de Santa Kinga.  | Ryszard Tatomir

Los distintos tipos de sal que hay en la mina adoptan distintas formas y constituyen uno de los principales atractivos para el turista, que puede admirar desde las llamadas coliflores de sal hasta las estalactitas formadas por ella.

Cámara Michałowice. | Ryszard Tatomir

También adoptan formas increíbles las llamadas Grutas de Cristal, que se descubrieron en la segunda mitad del siglo XIX. Estas se encuentran a una profundidad de entre 70 y 114 metros, pero no son visitables por los turistas, solo es posible acceder a ellas con fines científicos o didácticos. Y es que en ningún otro lugar del mundo se han descubierto grutas similares en capas geológicas miocénicas. Desde el año 2000, forman la primera reserva subterránea de naturaleza inanimada de Polonia.

DE CÁMARA EN CÁMARA

Son miles las cámaras de las minas, pero algunas destacan por diversos motivos y son visitables. La Cámara Michalowice es una de las mayores y por ella discurría el primer itinerario turístico del XIX. En la Cámara Weimar muchas parejas se piden matrimonio y la de Stanislaw Staszic es récord Guinness por sus 36 metros de altura.

Cámara Weimar.  | R. Stachurski

TÉCNICA ANCESTRAL

Ya desde la Prehistoria, el ser humano trabajó para obtener sal. Pero no fue hasta el siglo XIII cuando en esta región polaca se descubrieron los primeros nódulos de sal gema, sal de roca, al excavar un pozo. Es ahí cuando empezaron aplicarse los métodos mineros para la extracción de sal. Una nueva fuente de ingresos había nacido. Por ejemplo, con los grandes beneficios obtenidos de la extracción de sal se pudo fundar la Academia de Cracovia, la primera universidad de Polonia.

Cámara de Janowice. | DAMSKA MAGDALENA

A finales de la Edad Media ya trabajaban en las minas de Wieliczka unas 350 personas y la producción anual de sal era de entre 7.000 y 8.000 toneladas.  Incluso ya recibían a su primer turista, nada menos que Nicolás Copérnico, el astrónomo polaco, que parece que bajó a sus profundidades en 1493. En conmemoración de esta visita hay una cámara en la mina que lleva su nombre y, por supuesto, hay una estatua de sal que recrea al astrónomo y que fue inaugurada en el 500 aniversario de su nacimiento, en 1973.

Las minas han estado funcionando sin interrupción desde hace 700 años.

EL CASTILLO Y LA TORRE

Junto a la mina de Wieliczka se encuentra el castillo de Saltworks, el castillo de las Salinas, que históricamente administró las minas y gestionó la venta de sal y que hoy es un museo que, desde 1985, se puede visitar para conocer mejor estas joyas de la humanidad.

Torre de Graduación.  | mychadre77 / ISTOCK

También se puede visitar la Torre de Graduación, situada en el Parque de Santa Kinga, cerca del Pozo de Danilowicz. Se trata de una torre que promete mejoras en el estado de ánimo y limpieza de las vías respiratorias.